Video: «Lectura y conversación» con Esteban Moore (Literatura en Otraparte)

Literatura en Otraparte: «Esteban Moore»

Se transmitió en vivo el 14 jun 2022

Esteban Moore (Buenos Aires, 1952) es poeta, ensayista y traductor, autor de una decena de libros de poesía y varios volúmenes de poesía en traducción del inglés al castellano de distintos autores contemporáneos en lengua inglesa. Ha obtenido becas del Fondo Nacional de las Artes y su obra ha recibido diversas distinciones, entre ellas el Premio Fondo Nacional de las Artes y el Tercer Premio Municipal en la categoría de ensayo. Por sus aportes al género recibió la Orden Alejo Zuloaga, otorgada por la Universidad de Carabobo en Valencia, Venezuela (2012), y en 2020 la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires lo declaró Personalidad Destacada de la Cultura de la Ciudad. Su obra ha sido incluida en diversas antologías y parcialmente traducida al inglés, italiano, francés, alemán, lituano, portugués y albanés.

Más información:


#Literatura: Lectura y conversación con Esteban Moore (14/6, online)

Lectura y Conversación

Esteban Moore

—Martes 14 de junio—
Hora en Argentina: 9:00 p.m.
Esteban Moore

Esteban Moore
(Argentina)

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Ver transmisión en vivo:

YouTube.com/CasaMuseoOtraparte

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Esteban Moore (Buenos Aires, 1952) es poeta, ensayista y traductor, autor de una decena de libros de poesía y varios volúmenes de poesía en traducción del inglés al castellano de distintos autores contemporáneos en lengua inglesa. Ha obtenido becas del Fondo Nacional de las Artes y su obra ha recibido diversas distinciones, entre ellas el Premio Fondo Nacional de las Artes y el Tercer Premio Municipal en la categoría de ensayo. Por sus aportes al género recibió la Orden Alejo Zuloaga, otorgada por la Universidad de Carabobo en Valencia, Venezuela (2012), y en 2020 la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires lo declaró Personalidad Destacada de la Cultura de la Ciudad. Su obra ha sido incluida en diversas antologías y parcialmente traducida al inglés, italiano, francés, alemán, lituano, portugués y albanés. En poesía ha publicado «La noche en llamas» (1982), «Providencia terrenal» (1983), «Con Bogey en Casablanca» (1987), «Poemas 1982-1987» (1988), «Tiempos que van» (1994), «Instantáneas de fin de siglo» (1999), «Partes Mínimas» (1999), «Partes Mínimas y otros poemas» (2003), «Antología poética» (2004), «Partes Mínimas -uno/dos-» (2006), «El avión negro y otros poemas» (2007), «Veinte años no son nada» (2010), «Pruebas al canto» (2012), «Poemas 1982-2007» (2015), «Las promesas del día y otros poemas» (2019) y «Selección poética» (2019). Como ensayista publicó «Primer Catálogo de Revistas Culturales de la Argentina» (2001) y ha dado a conocer en revistas y diarios nacionales y extranjeros textos sobre la obra de Alberto Girri, H. A. Murena, Horacio Salas, Lawrence Ferlinghetti, Allen Ginsberg y la poesía argentina contemporánea, reunidos en «Versiones y apropiaciones» (2012), «Jorge Luis Borges: el escritor poeta» (2017) y «Reunión de Extraños: Borges, Buenos Aires, El café, Jack Kerouac y otras cuestiones» (2020). Así mismo, en su condición de cronista urbano concibió las obras «Librerías de valor patrimonial de Buenos Aires» (2003) y «Pizzerías de valor patrimonial de Buenos Aires» (2006), ambos volúmenes realizados junto al artista plástico Horacio Spinetto.

Conversan el poeta invitado Esteban Moore y el crítico y periodista cultural argentino Demian Paredes.

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Quien lee Poemas 1982-1987 se queda entonces con la sensación de que algo ha comenzado y es a él, al lector, a quien le toca meditar para cerrar con su propio pensamiento el poema dentro de su conciencia.

Elizabeth Azcona Cranwell

*

Esta poesía nace de un compromiso a fondo con la existencia. La realidad y la experiencia personal se han conjugado dialécticamente hasta destilar un universo poético de rasgos propios cuya forma ha evolucionado desde un esquematismo riguroso hasta una densidad en expansión de rica imaginación metafórica. El lenguaje ha mantenido no sólo su identidad de acento sino un digno nivel de precisión.

Joaquín Gianuzzi

*

Desde los tempranos años 80, Esteban Moore viene manteniendo una sostenida actividad poética, apuntalada en numerosos libros, traducciones, un blog en el que sube asiduamente diversos materiales y, últimamente, tres novedades: Las promesas del día y otros poemas (Alción), Selección poética (una antología realizada por Jorge Rivelli publicada por La Porteña) y La escritura de la dorada eternidad, traducción (en colaboración con Patricia Ogan Rivadavia) de un poema en prosa de Jack Kerouac. Poeta de la ciudad y las orillas, con un lenguaje tallado con rigor en la poesía argentina presidida por Borges y también en los beatniks, Moore concibe la escritura como relectura y ensayo de un nuevo punto de vista. En esta entrevista repasa una trayectoria de enorme trabajo, siempre atento a todas las generaciones de poetas y a todo aquello concebido en la periferia de los grandes centros de cultura.

Demian Paredes

*

En la obra de un poeta es dable observar el germinar de sus núcleos de sentido, generalmente apenas esbozados en sus primeras publicaciones y los tropiezos y aciertos que arrostra al intentar dar cuenta de ellos posteriormente, al tiempo que afianza sus destrezas en el manejo de los recursos lingüísticos que lo llevarán al logro o el fracaso en la complicada tarea de obtener para sí una voz propia, distinguible del conjunto. Una voz que se va a destacar no sólo por la originalidad de esos núcleos de sentido o por la singularidad de su tratamiento, sino también —y no es esto lo menos importante— por su grado de aporte a la tradición poética. […] Examinar, siguiera sucintamente, cómo procede un poeta para concretar este señalado trabajo, es en mi opinión no sólo apasionante, sino además absolutamente necesario. Puntualmente, lo que veremos aquí es cómo arriba a este logro uno de los poetas más originales que han dado las últimas décadas en Argentina, autor del poemario Partes Mínimas 1,2, publicado hace unos pocos meses en este país. Se trata de Esteban Moore, nacido en Lobos, Provincia de Buenos Aires, en 1952.

Luis Benítez

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Portadas de algunos libros de Esteban Moore

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Tres poemas de Esteban Moore

CRÓNICA

en chile sarmiento arde de cuerpo entero
mientras decide las bondades de unos y otrosen santa ana do livramento con su guitarra josé hernández
entretiene en un despacho de bebidas al gauchaje triste
le nacen allí unos versos que no termina de comprenderquiroga bajo el sol de misiones redacta una carta
ruega a martínez estrada lo asista en su soledadlugones en un recreo del tigre
observando las mansas aguas del delta
decide escribir su último versoy… en buenos aires borges inaugura su ceguera
recorriendo los devastados anaqueles de una biblioteca pública

* * *


A RUMBO ABIERTO

Anduve la tendida llanura de la cuenca del Salado
sus rutas -sus caminos -sus canales hinchados de agua
Dormí bajo estrellas y lunas envueltas en bruma
En el valle del Río Negro me obsequiaron manzanas
                                   /del tamaño de una calabaza
Apagué mi sed en las heladas aguas del Ñiriguau
Todo esto recuerdo hoy aquí a la ribera del Paraná
y también
los gemidos de un moribundo en un hospital de campaña
la furia del viento en los grandes eucaliptos
el brillo ardiente de aquellos ojos claros
Todo esto recuerdo mientras observo los buques
                      /que navegan lentos contra la corriente
y celebro en silencio:
el buen sol -la brisa suave -el vino fresco
                                                       -la palabra mar


* * *


INSTANTÁNEAS DE FIN DE SIGLO


«Questi son gli occhi della nostra lingua
Francesco Petrarca



De los ojos -todos- el que perdura
en su brillo de agüitas
percibe de los sonidos el ofrecimiento
esta lengua que nos habla -lo propio
de los contrarios
alzados espectros flameándose en la aridez
del horizonte patagónico
paisajes
elementos en descomposición
excrementos -pedazos-restos-automóviles-
heladeras-
viejas máquinas inútiles
abandonadas en la frontera imprecisa
de las grandes ciudades
monóxidos carbonos-
relaciones de incertidumbre
Umnbestimmheit
fórmulas e.g. (Δ p. Δ q ≥ h /4 π)
(Donde p y q se leerán como ‘momento’ (en
ocasiones velocidad) y posición respectivamente
– o más exactamente, ‘coordenada instantánea del momento’
también ‘coordenada instantánea de la posicióne’.)en la que los símbolos
auguran visiones /músicas/
suma de cosas en la sombra -nombrándose
del eléctrico rolar de sus partículas
minima naturae -guijarros- corpusculum
corpúscula
la piedra
extendiendo de su golpe
suaves ondas en el agua quieta
círculos crecientes
presagios que vendrán-
el turbio ojo del temor
asomado a la mirada de Dédalo
mientras observamos a Ícaro
desplegarse en alturas-
cacareos
-ojos-
ésta nuestra ciudad
feble
esplendoroso espejismo
flotando el todavía opaco vapor
de las sombras
el gas de su veneno/
círculos violáceos
máculas -brote multiforme
estrellitas rosadas-
sarpullidos de ese otro cuerpo
apropiado en la profundidad de lo dado/
la mirada de vidrios de aquella mujer
blando pezón erguido
contemplando de su cielo la gradación del vacío
-ojos-
boquitas de pintura-
del peróxido el intenso rielo
en la cuidada cabellera de la rubia atléticaque solitaria macera
en el trabajado mármol de sus pechos
la leche agria del consuelo -la obsesión del tamaño
uñitas del esmalte-
-ojos-
las manos -el tacto de tus dedos
la tierna substancia de las esponjas
partes mínimas
sí…
y las palabras nunca y siempre
taladrando los muros del olvido
la voz extraviada de los cuerpos
lamentándose
en la madrugada que orea su escarcha
yuyos secos -ojos- aguas orinadas
las bocas unas con otras
el rumor de su búsqueda
unas a otras
voces que tantean en vano
las medidas de un cuerpo
que les quede
los cuerpos persiguiendo
de su nombre el lejano eco
la simple inscripción
en una lápida inexistente-
el deseo
radiante de él
aguardando a los verdugos
en el cadalso de la historia
bhutas
mutaciones
/la mierda de las palabras
/la máscara de tus labios/
los aromas del fuego
¿ anunciaciones ?
-ojos-
Heisemberg y Popper calzando guantes
en el círculo central
de un cuadrilátero sin demarcar
el grave trino de quién
anuncia a los contendientes:
«los Se…Ores Hissssember y Púper»
Pound, Eliot, ¿Valery? [Multiple choice
your choice based upon facts ????]
quién recuerda las reglas
del Marqués de Queensbury
su fecha de nacimiento
la luminosidad de la energía latente
en los cables que abrazan el foco encendido
quién predice la verificación de hechos
que jamás
serán registrados por la memoria de la especie
y… sí los ojos =siempre=
y de ellos ése que ante el iridiscente claroscuro
de fugaces estallidos
donde fluyen
en su representación tanta y multiplicada
todas las cosas
harto ‘de ver
por un espejo y obscuramente’
es seducido
de aquella abundancia

* * *

Jorge Luis Borges y Esteban Moore (1975)

Jorge Luis Borges y Esteban Moore (1975)
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#Poesía: «Ingredientes» (Rodolfo Modern)

INGREDIENTES

En el plato sopero del mundo

el doble juego de ingredientes

consta de cosas y palabras,

nada más.

Las palabras

son como un aire que impulsa las hojas

hacia arriba, o las arrastra

por la tierra, gracias a vientos que el azar

impone.

Efímeras, vuelan o mueren impensadamente.

Frágiles, duran lo que los caprichos.

Tienen un alma, pero no son

las verdes hojas que el árbol prohijó.

Las cosas son de carne y hueso,

te rozan o te abrazan, las miras y te miran,

y puedes escuchar, atento, sus gritos,

sus lamentaciones.

Son cuerpo, átomos gloriosos, astros,

no disimulan nada, exudan lealtad.

Y una duración misteriosa

las sustenta, más que el polvillo,

rúbrica final de lo que somos.

Rodolfo Modern, La fina tela del silencio, Bs. As., Editorial Nueva Generación, 2004, p. 33.


#Videos: Cora Coralina

* Para acompañar la traducción de poemas de Cora Coralina posteados hoy en el blog de Esteban Moore.


Presentación de «Una gran guerra habita las cosas», de Luis Benítez (jueves 31/3)

*Link al evento: https://laninfaeco.com/event/10979/


#Poesía: Hugo Diz

CAMINAS EN TUS PROPIOS HUECOS

Caminas en tus propios huecos

de silencios, de espacios,

de quebrantos ajenos.

Miras el amanecer amándolo

como se ama a una página

blanca y excitante

en la que debe derramarse el poema

negándolo después.

Caminas en tus propios silencios,

en tu espacio, en el enfado

y no dejas que a la palabra

la gobierne el encono.

Sólo así, el poema agradecido,

sólo así, el poema cantado. 

***

MENSAJE ENCONTRADO EN UN ATRIL

Oír las palabras,

permitir que entren; que deliren,

permitir que sugieran; que haya

acuerdos.

Y no dejarlas

solas,

nunca,

Un malentendido

las desconcierta.

La más fuerte de todas

¡es tan frágil!,

se parece tanto a la vida

que produce escalofríos,

que da miedo tocarla,

da miedo tocarla.

***

OTRAS EXTRAÑEZAS

La marea trae a la playa

exequias, labradas en oro,

pesadumbres, botellas, delirios

y

a veces un esqueleto.

Quizás ese desconocido

buscó imaginados tesoros

bajo esas aguas

que nunca perdonan.

***

NADA ESPECIAL

De lo poco que se necesita

para seguir viviendo

elegí una mujer,

unos cuantos amigos

y una sobremesa que permita

hablar de bueyes perdidos.

El acontecer

-un perro vagabundo lo sabe-

silabea con nosotros.

Nos conformamos

si alguna que otra vez,

al menos, el poema ronda

por nuestra mesa.

No es mucho pedir,

que los amigos lo permitan.

* Todos los poemas pertenecen a Ludir (2001), en Hugo Diz, Palabras a mano. Poemas y aforismos inéditos (1998/2002) – Tomo III, Rosario, Ciudad Gótica, 2004, pp. 111, 197, 205, 222.


#Poesía: Alberto Laiseca, cuatro «poemas chinos»

DESPEDIDA FLOTANTE

Hace once años que partiste.

Nadie toca ese laúd pintado de rojo

pero yo todavía escucho su despedida flotante.

Los caballos pasaron ayer frente a la casa conde vivo;

sin embargo, el coral aún tintinea sobre mi mesa.

La tarde no ha terminado

y el campesino sigue empeñado en el arrozal.

Ni la más severa disciplina logró dispersar la niebla de la mañana,

que conservo en el huevo de mi mano.

Yang Ch’eng. Dinastía T’ang.

***

LA GRAN MURALLA

No es su costumbre,

pero la garza amarilla desplegó sus alas e inició anoche un vuelo nocturno.

No es frecuente en China;

pero a veces ocurre que alguien desarma la Gran Muralla

para que el corazón quede expuesto

y pueda volver a amar.

Yuan Ho. Dinastía Han.

***

TOMANDO TRABAJOS

El soldado atraviesa el Yang Tse Kiang amarillo y azul,

aunque la espuma amenace tragarlos, a él y a su cabalgadura,

con la velocidad de joyas resplandecientes.

Mi país tiene muchas montañas,

selvas con monos coloreados

y escaleras abruptas semejantes a velas trepadas por los marineros.

Estos son algunos de los trabajos que he tomado por tu amor.

Nan Chao Li. Dinastía Sung.

***

MI CORAZÓN TE BUSCA

Mi corazón te busca.

La Puerta del Este no está vigilada por los guardias,

quienes ya no tienen consigna que guardar.

La Vieja Torre ha sido abandonada

por los osos del bosque

y comparto mi comida en medio de una

conversación extraña, absurda.

Mi corazón tiene un Este y un Oeste;

allí también hay un camino, que atraviesa las tierras

quemadas.

No hay falta ni arrepentimiento en buscarte;

sólo el peligro de la impaciencia que a veces me conduce al lago,

con sus espejos parlantes y risas salvajes.

Tseng Feng Hsi. Dinastía Yuan.

Alberto Laiseca, Poemas chinos, Bs. As., Gárgola, [2° ed.] 2005, pp. 16, 17, 18 y 19.


Video | #Poesía: lectura de Esteban Moore (2021)

Demian Paredes

Esteban Moore -poeta, traductor y ensayista- lee “Mi Buenos Aires querido”, “Con Bogey en Casablanca” y “Viejos papeles”: tres piezas de su autoría, de “Selección poética”, volumen preparado por Jorge Rivelli (Buenos Aires, ed. La Porteña, 2019), en improvisada filmación, con sonido ambiente (el de la pizzería La Americana, de avenida Corrientes al 1300), durante la tarde del 11 de octubre de 2021.

MI BUENOS AIRES QUERIDO

en una bella ciudad

del lejano sur del mundo

un niño

con amorosa osadía

se tiene en la hamaca

sus impulsos agitan

la desparramada ceniza de los muertos

en nuestras habitaciones

gobernadas por el cerrojo

la memoria es un muro

que no puede ser derribado

CON BOGEY EN CASABLANCA

bogey bebe en silencio

el agrio bourbon del olvido

su mirada perdida en la noche africana

oculta las profundas cicatrices del amor

desde la mesa observa al pianista

que sin emoción acaricia en el aire

con manos de brillante caoba

las teclas de un piano destartalado

en el fondo del salón a media luz

acompañada por una vieja guitarra

la francesita delgada y triste

sostiene el tibio mate de la espera

bogey la mira a través del humo del cigarrillo

para comentar lentamente como sólo él puede hacerlo

con la entonación propia de un reo del abasto

“muchachos… ella algún día lo comprenderá…

…carlitos se nos ha ido para siempre”

VIEJOS PAPELES

Un sábado por la tarde

dedicado a la limpieza de la baulera

a poner en orden trastos viejos

descubrí entre unas cajas de cartón

un paquete envuelto en papel madera

atado con grueso hilo de cáñamo

oscurecido —–empolvado por el tiempo

Al abrirlo

encontré algunas cartas de mi abuela -recetas de cocina

facturas amarillentas de comercios que ya no existen

prospectos médicos

recortes de diarios

-principalmente de la página de avisos fúnebres

-estampitas de santos

(entre otros tantos registros

de su ordenado universo doméstico)

y varios cuadernos

correspondientes a sus últimos años de vida

en los que anotó en prolijas columnas

sus gastos –semana por semana

en el mercado –la panadería

-el pago del periódico

las cuentas de medicamentos

-del pedicuro

-del oculista –de sus médicos

También estaban asentadas las sumas

que donaba regularmente

a la parroquia de San Patricio

a estas entradas les sigue la leyenda:

» le dejé una botella de whisky al párroco»

y el precio correspondiente de compra

Testimonio fáctico de una estrategia personal

para ganarse un lugar

en el cielo

*El blog de Esteban Moore: https://alpialdelapalabra.blogspot.com/

**Video filmado por D.P.


#Poesía: Luis O. Tedesco

Siempre que puedo,

pero siempre en los lindes de mi casa,

cabulero como soy, reacio

a sacar los pies del plato,

me voy por las ramas,

me cuelgo del cencerro,

tiro para el rincón de los tomates,

siempre siempre en los lindes de mi casa,

no tengo luz para perderme lejos

***

Vive ensimismado, él, decente

como es, sujeto íntegro extasiado

en su propia ebullición,

come, duerme, manotea

la masa semanal de su erotismo,

todo bien, los chicos bien, la jermu

gorda como él, metida para dentro

como él, pegoteados en la salsa

rubí de los domingos, todo en orden,

se dice, peor es nada, se dice,

sin nada que decir la vida alcanza.

***

un ratito pido,

algo de más, una yapa,

un bocado en la simple intensidá

nada sin aire de palabra, nada

ajeno a la tensión del pensamiento,

un roce pido, no más,

algo de lo vivo que siempre va,

ninguna cosa erigida

como mercadería espiritual,

un traguito pido,

el senciyo frufrú de cada instante,

un soplo de lo siempre inesperado.

***

eso de ser,

eso de estar,

eso de constituirse

la lentitú crioya del ensueño

a paso e’bagual

el pensamiento, fornida l’anca

pa’ dir en la radiante desmesura,

nunca sin voz la gracia del idioma.

Luis O. Tedesco, Hablar mestizo en lírica indecisa, Bs. As., Activo Puente, 2009, pp. 35, 39, 118, 124.


#Poesía: Daniel Freidemberg

MAYO (XVI)

La oscuridad en

las cosas en

la luz

MAYO (XVII)

¿No queda ahí,

en las cosas

en la luz

fría de mayo,

oscuridad?

¿resaca de lo que fue la noche?

MAYO (XVIII)

¿No vienen

de la noche, las

cosas? ¿No van?

ABRIL (X)

¿Poesía para conmover? Sí, como quien abre

la puerta del ascensor, la de la calle, y sale.

¿Como a las sombras sale

de casa la amada? Como quien

salió, sí, y

    no tiene ya a dónde.

¿Como el que arrojar, dijo, el

cuerpo en la lucha? Como quien

tiene un cuerpo para perder, y

lo sabe, o un alma.

Poesía de un alma que sale a perderse, acá.

ABRIL (XII)

Poesía, para con-

mover? Hipó-

crita lector, lo

toma o lo

deja, el destino

ladra en

el horizonte

abandonado.

Eso que ardió en

la pira de

las palabras

no ardió, no

pasó nada,

pero ardió.

Ahora vengan

y digan lo que

corresponda,

ladra eldestino en

el horizonte, las

horas y los años pasan

en ese o en

otro horizonte,las

horas y los años pasan

en ese o en

otro horizonte, y

se van, como

se van yendo

las palabras. Ardió.

Daniel Freidemberg, En la resaca (2007), en Antología poética, Bs. As., FNA, 2015, pp. 145-149.