#Poesía: “del drogado” (Leónidas Lamborghini)

del drogado

–Me drogo porque sí, porque me gusta,

porque ¡¿qué hay?! soy joven y lo hago,

si quiero destruirme me destruyo.

 

Me droga el mundo, me droga medio mundo,

el ambiente me droga, un medio ambiente;

me droga San Bernardo, drógame un Grondo.

 

El rock me droga (el tango ni me droga),

el ruido y las luces de las disco,

el calor de la ciudad y sus fríos.

 

Me droga el fúlbo, la TV y almuerzos

y micos y ginellis y una pérgola;

me droga un vano grillo, un can ciruja.

 

Me drogan los aviesos noticieros,

los juegos de video, comerciales

y los consejos de papá y de mami.

 

Me droga el cine poético, cinéfilos,

óperas y ballets, el sida, el sexo;

una papa me droga, una papada.

 

Me droga un Presidente, un juez,

un senador, un diputado y

un Intendente y un edil me drogan.

 

Y me drogan los curas sanadores

y los obispos y la gente ‘progre’

y los hipócritas, los doble faz.

 

Me droga un culo grande pa’ chambones,

me drogan las culonas y culones;

me drogan policías y buchones.

 

Me drogan tantas cosas que me drogo;

me droga este que escribe y que me escribe,

que me hace hablar al pedo: yo me drogo,

 

forro lector, porque me da la gana.

 

 

Leónidas Lamborghini, La risa canalla (o la moral del bufón), Bs. As., Paradiso, 2004, pp. 19-20.

 


#Poesía: Aldo Oliva

 

“Tornado”

Cuando el tornado, al borde del camino,

derrumbe la temblorosa hilera de los eucaliptos,

reventando el vientre de alguna liebre inadvertida;

tajando, del ganado, reses mutiladas, no

diferentes a la chatarra de los rastrojeros

incrustados en los frentes de las viejas casas;

cuando el rayo de la tinta

hienda tu frente:

eleva un himno, entonces,

a la verdad de la existencia y ármate de

levantado fuego para trocar lo aparente-

mente real. No salpiques con complicidad

la apariencia de lo inevitable. Corrompe la

furia del acecho que nos improntó; irrumpe y

diluye en la densidad de lo que finge ser.

Trama el hilaje de tu

nueva túnica. Desvístete de las añejas raigambres

que se ensañaron en tu piel.

Pide perdón por haber sido sólo hombre

y verás el canto de la forma que vendrá.

 

 

 

“Aproximación a la imagen”

En la cerrada negrura, que existe

Del espejo que reflejó tu luminoso pecho?;

Un fantasma vaciado de luz y forma?;

Una forma caída de la luz en el misterio?;

La huída del amor en la tiniebla?;

El hundimiento abisal de la memoria?;

La perdición de la Cosa?;

Sangrante.

Un pétalo ausente de la excelsa flor

de esa nada que imaginamos.

 

Aldo Oliva, Una Batalla. Poemas inéditos, poemas últimos 1978/2000, Aldebarán Ediciones, Rosario, 2002, pp. 85 y 96.


Presentación doble: “La mesa”, de Darío Canton, y “Canton lleno”, libro dedicado a su obra

+ sobre los libros:

La mesa: http://www.zindo-gafuri.com/project/la-mesa/

Canton lleno: https://www.elcuencodeplata.com.ar/libro/347/canton-lleno/

 


Se reeditó “La mesa” (1972), poema de Darío Canton

* Ya está en las librerías la reedición de La mesa, poema de Darío Canton publicado originalmente en 1972 por la editorial Siglo XXI de Argentina, por la editorial Zindo & Gafuri.

 

 

** Y aquí, una versión del prólogo que hice para esta reedición, publicado en el suplemento “Radar libros” del diario Página/12, junto a fragmentos del libro.

 


Novedad editorial: “Canton lleno. Ensayos sobre la obra literaria de Darío Canton”

* Puede leerse el prólogo que hice al volumen publicado por El cuenco de plata, posteado en el blog del poeta Esteban Moore.

 

Escriben:

Osvaldo Aguirre

Ezequiel Alemian

Elvio E. Gandolfo

Pablo Gianera

Cristian Molina

Delfina Muschietti

Ana Porrúa

Guadalupe Salomón

* * *

Hay una riquísima y variada crítica en torno a Darío Canton, a su obra literaria inmensa y heteróclita. La multiplicidad de enfoques, el rigor teórico, la imaginación creativa que posee cada uno de los trabajos que aquí se publican permiten apreciar cómo se puede ir construyendo una vasta “red semiótica” en torno a una de las más originales obras en el campo de la poesía (rioplatense y latinoamericana) y también la autobiografía.

Se espera, así –“superando” de algún modo la “dispersión” previa en cuanto a la recepción crítica y periodística, que se fue dando a lo largo de varias décadas–, que la presente colección de ensayos contribuya a una mejor y mayor comprensión, conocimiento y difusión del autor y de su obra en los terrenos de la crítica y la academia, del periodismo y la cultura, y especialmente entre los lectores y lectoras. Que favorezca, promueva, incentive, el ingreso a la poesía de Darío Canton.

Demian Paredes

 


Luis Merino Zamorano: Legado antipoeta

Por Alberto Gulppiz

06 de Septiembre, 2019

Hablar con Luis Merino Zamorano en Las Cruces es conectarse con la historia, el presente y el futuro de ese pueblo costero situado en medio de la Provincia de San Antonio (también conocida como Litoral de los Poetas), hogar de antiguas civilizaciones autóctonas y marcado a fuego por la residencia del connotado físico y antipoeta Nicanor Parra, pero también por otros grandes personajes como el escritor Gustavo Frías o el pintor Arturo Pacheco Altamirano, por mencionar algunos.

Luis es el bibliotecario de la pequeña, pero ordenada biblioteca municipal de Las Cruces, ubicada en la calle Ignacio Carrera Pinto 496, al frente de la Casa de la Cultura Gustavo Frías Reyes, personaje también fallecido hace poco más de tres años, y con quien Merino estableció una fuerte relación de amistad, como la que de alguna manera también hizo con Nicanor Parra, a quien el antipoeta llegó a confiarle parte su intimidad, y digo parte porque todos saben lo receloso que era Parra con todo el mundo. El Lucho -como todos lo conocen- es uno de los delfines de Parra y sin duda quien más sabe del antipoeta.

Para hacer esta entrevista nos juntamos en un lugar entre la naturaleza, ubicado en la Punta del Lacho, dentro del barrio Vaticano, con una privilegiada vista al mar, a los pies de lo que fue la antigua caleta de pescadores de Las Cruces, lugar al que acude religiosamente casi todos los días desde hace más de 30 años. El spot se trata de una roca en la cual él se sienta durante largas horas, divagando, leyendo y generando gran parte de una obra que avanza con el sigilo de la vida costera fuera del periodo estival, y nada más que con los chaguales como testigos.

¿Qué pasa hoy con Nicanor en Las Cruces?

Todavía es un recuerdo nomás. Ahora falta que llegue la Fundación para que empiece su desarrollo. Alguien tiene que gestionar su obra.

¿En qué están topando?

Están con el problema de la herencia todavía. Los dos hijos mayores no se convencen de que lo que hizo don Nicanor era lo que se tenía que hacer: dejar el 50% para la Fundación y la otra mitad para la familia, para los seis herederos. El tema es que ellos (los mayores) se están basando en que se lo dejó a la Colombina y don Nica lo hizo así para que fuera más rápido todo.

¿Y por qué todavía no funciona la Fundación Nicanor Parra?

Ya existe, es decir, ya cuenta con una constitución legal, pero resulta que todavía no tiene fondos, porque están retenidos. Estos dos hermanos se oponen a la forma de reparto. En el fondo don Nicanor no le dejó a la Colombina el 50%, ella tiene el 8,3% como todos los herederos, lo que pasa es que a ella le dejó el trabajo de ser la albacea y una vez que exista la Fundación, será ésta la que administrará el 50% del patrimonio del antipoeta, y ahí cada hijo tendrá algo que decir.

¿Cómo te imaginas eso funcionando?

En la casa tendría que haber un centro de desarrollo de la antipoesía, como lo que hay en Isla Negra, en donde se supone que hay una centro de desarrollo de la poesía de Neruda. En este caso la obra de Parra tiene otras implicancias, no es tan solo literaria, hay temas que tienen que ver con el desarrollo de las artes, de las vanguardias, porque don Nicanor aparte de la escritura, estuvo abocado en los últimos años a las artes plásticas, a expandir el espacio de la poesía, porque se supone que la poesía ha sido siempre solamente literatura, pero en el caso de Nicanor, éste empezó en el ’72 a mezclar el lenguaje poético con los artefactos y después siguió con lo que se conoce como los trabajos prácticos o las obras públicas.

A propósito de los artefactos y los trabajos prácticos, tú tienes una visión muy particular con respecto a ellos, los ves más bien como piezas comunes.

En el caso de los trabajos prácticos, que podríamos decir son las esculturas o las instalaciones, en donde él toma un objeto (que es tridimensional, porque si no fuera así estaríamos hablando de un artefacto) y lo transforma en una instalación, a la cual le pone un letrerito y junta el objeto con una palabra o un concepto. Por ejemplo, él elige un tomate, lo atraviesa con un clavo, con la connotación que tienen los clavos de Cristo y todo eso, y él escribe un papel que dice: “naturaleza muerta”. Entonces el tomate con el clavo adquieren una vida común y se transforman en un objeto, y finalmente lo que tiene de particular es que el tomate está destinado a perecer, de tal manera que no existiría un tomate único, de tal manera que tú podrías tener en tu casa un tomate atravesado por un clavo y tendrías la escultura de Parra, es decir, tú la puedes construir.

¿Todavía no se entiende a Parra?

Como esto es algo nuevo, no hay mucha gente que investigue. Por ejemplo los expertos en literatura y los expertos en artes visuales están en campos separados y no mezclan ambas cosas. Entonces este tipo de arte o poesía expandida, está súper poco criticada en Chile. Por eso el estudio de la obra de Parra se puede decir que está en desarrollo. Por ejemplo en la exposición que se hizo en el Museo de Bellas Artes de Santiago, que se llamó “Poesía en Expansión”, donde por primera vez se juntó la historia de este tipo de trabajos, que juntan la palabra con las artes visuales…

… En el cual por cierto entra Vicente Huidobro.

Claro. Huidobro habría sido el primer chileno que creó, a través de los caligramas, esta unión entre lo escrito y lo visual. Él sería el padre. Luego habían como cuarenta exponentes, entre ellos la Carmen Berenguer, José Luis Martinez, Bertoni, la Cecilia Vicuña, Millán. Y de Parra lo único que pusieron fue una caja con artefactos del ’72, sin incluir los del ’85 (son 244 y 244 piezas), y como tres o cuatro abiertos, entremedio de otras cosas. Entonces lo que yo veo es que el legado de Parra está súper poco explorado por los entendidos, y cuando hablo con alguien y le cuento que no existe un tomate original, se interesan. Parra demostró esto que digo en la Universidad de Concepción, cuando pide una ampolleta -está grabado-, la rompe y le pone “el insecto de Edison”. Finalmente es una obra muy proletaria, porque cualquiera podría tener una escultura de Parra, está al alcance de todos.

La nota completa acá.


“Zurita, verás no ver” (trailer oficial)

Dirigida por Alejandra Carmona Cannobbio. Raúl Zurita, escritor, artista y activista político, ha plasmado su poesía en acciones de arte que impregna en papel, la geografía chilena e incluso su propio cuerpo. Hace 17 años padece de Parkinson, pero a pesar de su deterioro, mantiene una intensa vitalidad y emprende nuevos desafíos como el rock, demostrando que no se rinde ante la muerte.

Ficha Técnica Dirección: Alejandra Carmona Cannobbio

Producción: Eduardo Lobos

Casa productora: Ginkofilms

Guión: Alejandra Carmona Cannobbio

Fotografía: Enrique Stindt, Pablo Valdés, Alejandra Carmona

Montaje: Andrés Fuentes y Valeria Valenzuela

Sonido: Boris Herrera

Duración: 75 minutos.