Vení a la IV Asamblea de Intelectuales en apoyo al Frente de Izquierda

En defensa del sindicalismo antiburocrático. Por diputados de izquierda y una alternativa política de los trabajadores en todo el país

Vení a la IV Asamblea de Intelectuales en apoyo al Frente de Izquierda

Ante los persecuciones al sindicalismo antiburocrático y a la izquierda

Las últimas semanas estamos presenciando una escalada en las persecuciones y ataques a los sectores antiburocráticos del movimiento obrero. El viernes 30 de septiembre se produjo el procesamiento y encarcelamiento de Rubén “Pollo” Sobrero y del ex ferroviario Leonardo Portorreal, en  una causa falsa en la que el Juez no pudo demostrar prueba alguna que justifique la detención ni el procesamiento judicial.

La excarcelación de los ferroviarios se produjo luego de días de intensa movilización de miles de trabajadores, estudiantes y luchadores. Se trata de un triunfo popular.Ahora se nos plantea continuar la lucha por derribar la causa montada contra los ferroviarios, como parte de la pelea por el desprocesamiento de los casi 5 mil luchadores procesados. La solidaridad con el reclamo de liberación de Sobrero -militante de Izquierda Socialista y del Frente de Izquierda- y Portorreal fue expresada por centenares de dirigentes obreros, políticos y de derechos humanos, tanto del ámbito nacional como internacional. Entre la intelectualidad se recogieron más de 150 adhesiones, entre las que se destaca el pronunciamiento del lingüista norteamericano Noam Chomsky y la de Osvaldo Bayer. La máxima expresión de solidaridad ocurrió el lunes 3 de octubre, cuando una movilización unitaria de casi 10 mil personas, encabezada por una numerosa columna de trabajadores ferroviarios, se concentró en Plaza de Mayo exigiendo la libertad de los compañeros. La gran reacción popular derrumbó la provocación montada por Aníbal Fernández y el gobierno, y permitió obtener la libertad de los compañeros.

Pero no habían pasado 3 días de la excarcelación, y se produjo un nuevo ataque al sindicalismo antiburocrático. El viernes 7 cinco matones de la burocracia sindical y la patronal irrumpieron en la casa del delegado de la Línea 60 Daniel Farella y atacaron a su nieta de 15 años. Este hecho, propio del accionar de la Triple A, que formaron la derecha peronista, la burocracia sindical y las fuerzas represivas en los 70, es un salto cualitativo en el marco de la escalada de ataques a los sectores antiburocráticos del movimiento obrero y la izquierda militante.

Estos ataques no son casos aislados. Son una expresión de la persecución por parte del gobierno nacional y del poder judicial al sindicalismo antiburocrático y de izquierda que enfrenta a las empresas y a la burocracia sindical en los lugares de trabajo, como los ferroviarios del Sarmiento y el Roca, los delegados del Subte, los ceramistas de Zanon y los delegados de la alimenticia Kraft, entre tantos otros, como denunció el Pollo Sobrero en la prensa tras su liberación. Bajo el gobierno de los K hay más de 5.000 procesados por luchar, 14 muertos por represión en protestas populares, luchadores obreros como Oñate y Acosta presos en el sur.

Estos ataques tienen lugar cuando está por cumplirse un año del asesinato del militante del Partido Obrero, Mariano Ferreyra, a manos de la burocracia sindical de la Unión Ferroviaria, cuyos miembros siguen integrados al gobierno en la Secretaría de Transporte y la administración de los ferrocarriles. El gobierno que nunca expulsó a los socios de Pedraza busca encarcelar a los luchadores antiburocráticos que enfrentan a la patota sindical.

Hoy, como ayer, nos encontramos ante la complicidad de los medios oficialistas como 678, que intentan actuar como cobertura “progresista” de políticas reaccionarias y represivas, argumentando hace un año la teoría de la “conspiración duhaldista” y hoy la teoría de la “amalgama entre burocracia sindical y sindicalismo clasista”. Una vez más un triste papel de “intelectuales” y  “periodistas” K.

El carácter de “política de Estado” que cobra el ataque al sindicalismo antiburocrático y de izquierda, está directamente relacionado con la cercanía de los impactos de la crisis mundial en Argentina. Aunque el discurso de Cristina Fernández y su candidato a vicepresidente, Amado Boudou, se proponga reafirmar que la crisis no va a llegar a la costa del Plata, bajo el discurso tranquilo se dejan ver los preparativos para tiempos de vacas flacas. Varias empresas adelantaron por estos días su “plan industrial”: intentos de suspensiones -que serían seguidos de posibles despidos y recortes salariales. El gobierno ha manifestado que espera para 2012 aumentos de salarios por debajo de la inflación (la que podemos suponer, no la que estima el INDEC). A esto se sumarán, todo lo indica, aumentos de tarifas y Boudou ya se prepara para concretar finalmente su tan ansiada “vuelta a los mercados”.

En preparación para esta situación, la cara menos mediática del sostén político oficial -la de los intendentes, la burocracia sindical y las fuerzas represivas- se prepara para tiempos donde se hará difícil mantener la contención social a fuerza de abundancia de dineros públicos. De la mano de estos “poderes reales”, el nuevo gobierno de Cristina Fernández promete una profundización de lo que hemos visto en estos días: ataques y detenciones, patotas yendo a amedrentar a los delegados antiburocráticos y a sus familiares, causas truchas. Es necesario salir a las calles para enfrentarlo, reclamando el desprocesamiento de los más de 5000 luchadores. En este contexto, este 20 de octubre, a un año del asesinato de Mariano Ferreyra, tenemos una cita de honor: la movilización de Congreso a Plaza de Mayo por el juicio y castigo a todos los responsables de ese crimen.

Un nuevo desafío: Por diputados de izquierda y una alternativa política de los trabajadores en todo el país

El 23 de octubre, cada voto que obtengan el kirchnerismo y la oposición patronal en estas elecciones será utilizado contra los intereses populares. Los hechos relacionados con la detención de los ferroviarios y el ataque a los delegados de la Línea 60, demuestran que el gobierno se propone acabar con las expresiones antiburocráticas del movimiento obrero intentando criminalizar la protesta por cualquier medio y que busca asestarle golpes a la clase trabajadora para afrontar la crisis.

El Frente de Izquierda es la única fuerza política que está del lado de los trabajadores para denunciar los ataques y persecuciones, y las medidas que impulsa este gobierno para garantizar la ganancia empresarial a costa de los trabajadores y sectores populares. El voto al Frente de Izquierda, conformado por el Partido Obrero, el Partido de los Trabajadores Socialistas, e Izquierda Socialista, que presenta la fórmula presidencial Jorge Altamira –Christian Castillo es un voto por el desarrollo de una alternativa política independiente de los trabajadores. Es un voto a quienes pelean a brazo partido contra la criminalización de la protesta, que denuncian los subsidios millonarios que el gobierno otorga a concesionarios corruptos como la empresa TBA y empresarios como Cirigliano, que se siguen beneficiando gracias a que se mantienen las privatizaciones de la década del ‘90. El Frente de Izquierda plantea la reestatización del ferrocarril y demás servicios de transporte, bajo el control de sus trabajadores y usuarios, y defiende al sindicalismo antiburocrático y combativo, que se organiza democráticamente en asambleas, rechazando de plano los métodos patoteriles de la burocracia sindical, y no responde a los designios de ningún gobierno ni sector político patronal.

El 23 de octubre tenemos planteada la pelea por mantener y superar los 500 mil votos y lograr bancas de izquierda en el Congreso. Mientras el gobierno destaca entre sus candidatos a Aníbal Fernandez, organizador (con los servicios de inteligencia) de la causa contra los ferroviarios y vocero de los ataques contra el movimiento obrero, los candidatos del Frente de Izquierda defienden incondicionalmente los derechos de quienes viven de su salario y peleen por una alternativa política que pueda dar respuesta a las acuciantes necesidades sociales de las masas populares.

Convocamos a intelectuales, trabajadores del ámbito de la educación y la cultura, a hacer parte de la IV Asamblea de Intelectuales en apoyo al Frente de Izquierda para discutir estas y otras temáticas.

¡Vení a la IV Asamblea de Intelectuales en apoyo al Frente de Izquierda!

Jueves 13 de octubre, 19.30 hs. En el Hall del 3°piso de la Facultad de Filosofía y Letras (Puán 480)


Nuevo libro de Christian Castillo

El dirigente del PTS y candidato a vicepresidente por el Frente de Izquierda reúne en La izquierda frente a la Argentina kirchnerista artículos que logran constituir una mirada alternativa tanto al “relato” oficial como al que sostienen los sectores de la oposición asociados con los grandes grupos multimedios.

 Christian Castillo –dirigente del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) y candidato a vicepresidente por el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT)– reúne aquí algunos artículos referidos a esta cuestión, que logran constituir una mirada alternativa tanto al “relato” oficial como al que sostienen los sectores de la oposición asociados con los grandes grupos multimedios.

Estos textos, escritos al calor de los hechos y desde una perspectiva marxista militante, abarcan un período que va desde los meses posteriores a la rebelión popular de diciembre de 2001 hasta la actualidad.

La izquierda frente a la Argentina kirchnerista incluye también artículos sobre el FIT y el debate en el que participaron, junto al autor, Horacio González, María Pía López, Eduardo Grüner y Pablo Alabarces.


Más de 200 intelectuales en asamblea de apoyo al Frente de Izquierda

Fac. de Cs. Sociales, sede MT (viernes 17 de junio de 2011).

Luego del importante debate del jueves 16 entre Horacio González, Christian Castillo, Eduardo Grüner, María Pía López y Pablo Alabarces sobre los intelectuales, el kirchnerismo y la izquierda, más de 200 intelectuales, docentes y trabajadores de la cultura se reunieron el viernes 17 en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA para participar de la asamblea de apoyo al Frente de Izquierda, en lo que constituyó un importante hecho político y cultural.

La reunión estuvo coordinada por Hernán Camarero, Pablo Bonavena y Carlos Mangone, docentes e investigadores de la UBA y otras universidades. Camarero dio inicio a la asamblea reivindicando dos importantes logros de la campaña del Frente de Izquierda: las casi 500 firmas de intelectuales, docentes y artistas en apoyo al FIT, de los cuales muchos estaban presentes, y el debut del Frente en Neuquén, conquistando una bancada obrera y socialista que ocuparan rotativamente los ceramistas Alejandro López (Agrupación Marrón) y Raúl Godoy (PTS), seguidos por Angélica Lagunas (IS) y Gabriela Suppicich (PO).

Luego tomaron la palabra para dar un saludo a la asamblea los principales candidatos de las fuerzas que componen el FIT. José Castillo de IS, candidato a vicejefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, saludó la asamblea y destacó que “en la pelea contra la proscripción kirchnerista, saludamos todos los apoyos que hemos recibido, porque son muestra de la crisis del doble discurso y la cooptación del gobierno”.

Por su parte, Christian Castillo, dirigente del PTS y candidato a vicepresidente del Frente de Izquierda, sostuvo que “el gobierno quiso dar la idea de que a su izquierda no había nada, pero la declaración de más de 500 intelectuales muestra un polo político para dar una pelea contra la impostura del kirchnerismo” y que, ante “un escenario de crisis económica mundial, se plantea una reflexión sobre qué programa y qué perspectiva es necesaria para que los trabajadores superen la crisis”, destacando que “el surgimiento del Frente de Izquierda es expresión de la necesidad de una opción anticapitalista frente a las tendencias a la descomposición del kirchnerismo”

A su turno, Jorge Altamira, candidato a presidente, planteó que “el kirchnerismo se jactó de ganar una batalla cultural, pero la construcción cultural por excelencia de los K es el caso Schoklender”, al mismo tiempo que enfatizó “el objetivo del FIT es ampliar el escenario de intervención política independiente de la clase obrera”.

Posteriormente se abrió el debate en el cual hubo al menos una veintena de destacadas intervenciones en las que se expresaron tanto militantes de las organizaciones componentes del FIT como compañeras y compañeros independientes, que consideraron la asamblea como un espacio propio de la intelectualidad de izquierda que apoya el frente.

Junto con la reivindicación de la asamblea, se discutió la necesidad de que la misma se constituyera en un espacio de resoluciones para el debate y para impulsar la campaña del Frente de Izquierda. Uno de los participantes que mayor hincapié hizo en este aspecto fue Eduardo Grüner, quien sostuvo que “el FIT es un síntoma de que hay crisis cruzadas, tanto políticas como económicas, y que hacía falta un espacio plural. Y este espacio es más plural que lo que terminó siendo Carta Abierta, por lo que hay que mantenerlo y profundizarlo”.

Por su parte, Hernán Camarero se pronunció desde la mesa por “la necesidad de ganar en extensión la constitución de este espacio, conquistando nuevas adhesiones a la declaración, pero también en consistencia, logrando una periodicidad de reuniones y actividades”, como parte de una batalla política por “denunciar tanto al gobierno kirchnerista, como a las variantes de Binner y Pino Solanas, como falsas opciones progresistas que no merecen llamarse de ese modo”

Con el mismo espíritu, también tomaron la palabra Agustín Santella, joven investigador del Conicet y miembro de la revista Nuevo Topo; Laura Meyer, miembro de la CD de AGD-Sociales y del IPS-PTS; Hernán Díaz, historiador y docente de la UBA; el periodista y escritor Diego Rojas, por nombrar algunos.

Esta asamblea fue un primer paso en el surgimiento de un espacio de intelectuales de izquierda en apoyo al Frente que debemos ampliar y desarrollar.


Gran debate sobre los intelectuales, el kirchnerismo y la izquierda

Resposteo del comunicado del Blog de debates del Instituto del Pensamiento Socialista “Karl Marx”.

Jueves 16 de junio, F. Cs. Soc.

Panelistas: Horacio González – Christian Castillo – Eduardo Grüner – María Pía López – Pablo Alabarces

Con un público que superó las 1400 personas, entre las más de 700 que colmaron el Hall central de la nueva sede de la Facultad de Ciencias Sociales, y las otras 700 que la siguieron en vivo a través de Tvpts, se desarrolló el debate entre: Horacio González, director de la Biblioteca Nacional, María Pía López, socióloga y docente (ambos miembros Carta Abierta); Christian Castillo, dirigente nacional del Partido de Trabajadores Socialistas (PTS) y candidato a vicepresidente por el Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT); y Eduardo Grüner y Pablo Alabarces (ambos ensayistas, sociólogos y docentes de la UBA), firmantes de la declaración de apoyo al FIT junto a más de 400 intelectuales, docentes y artistas.

Ariane Díaz presentó a los panelistas destacando la importancia del debate, que se suma al que se viene desarrollando en el blog del IPS con las contribuciones de distintos intelectuales.

Horacio González fue el primero en intervenir, destacando que el debate le recordaba “a los mejores momentos de debates de esta Facultad de Ciencias Sociales”. Se centró en un recorrido histórico alrededor de la cuestión nacional, los movimientos nacionales y populares y su relación con la izquierda marxista. Destacó la influencia política de la izquierda local en los ‘50 y ‘60, frente a fenómenos de este tipo, como el peronismo. Finalmente, enmarcó el fenómeno kirchnerista en este conjunto de problemas que plantea la cuestión de los movimientos nacionales.

Pablo Alabarces hizo una crítica del peronismo a partir del menemismo, y consideró que “el kirchnerismo es una reactualización del mito del ‘peronismo auténtico’, una puesta en escena”; y calificó al “peronismo de izquierda” como un oxímoron, como una “contradicción imposible”.

A su turno, María Pía López comenzó afirmando que lo mejor que le podía pasar al kirchnerismo era el crecimiento de la izquierda y del conflicto. Comenzó con una reflexión alrededor de la categoría de intelectual, proponiendo su problematización y resaltando las figuras de Estrada, Mariátegui y Cooke. Rescató al kirchnerismo “como un movimiento político que ha sido capaz de leer, interpretar y traducir, una cantidad de enunciados democráticos que se dieron desde el 2001 (…) que implicó el poder decisorio de un Estado”.

En cuarto lugar, Christian Castillo comenzó respondiendo al argumento de María Pía López planteando que el kirchnerismo está en la vereda de enfrente del conflicto social, como en la lucha actual de Santa Cruz, la de los Qom, la del Indoamericano o la de ferroviarios, que terminó con el asesinato de Mariano Ferreyra. Puntualizó que “el kirchnerismo es una política de domesticación, esterilización y cooptación de los movimientos sociales”, siendo el de las Madres de Plaza de Mayo un ejemplo de ello. Analizó la debilidad estructural del kirchnerismo, sostenido sobre la decisión política de una persona, Cristina; y dentro del cual conviven la burocracia sindical y el aparato del PJ con un sector progresista que incluye a la intelectualidad; resaltando que estos elementos tienden a chocar. A su vez, recalcó la importancia de la cuestión nacional en el pensamiento de Trotsky, y la incapacidad de las burguesías locales de los países semicoloniales para enfrentar seriamente al imperialismo, lucha que quedaba históricamente en las manos de la clase obrera.

Por último, Eduardo Grüner, quien ha escrito varios artículos sobre su apoyo al FIT, destacó que esta charla era un “acontecimiento inaudito”, y recordó el aniversario de la fusiladora del golpe del ’55. Afirmó que la crisis del 2001 tuvo una resolución parcial y que “hoy el gobierno ha logrado estabilizar el apoyo de las principales expresiones del poder económico, logrando una relativa ‘normalización burguesa’” volviendo más innecesaria a la oposición de derecha, y señaló que hoy no existe “peligro destituyente”. Saludó el importante triunfo de un diputado obrero ceramista en Neuquén y planteó que la crisis económica mundial no es una crisis más, y resaltó la importancia de las “primaveras populares”.

En la segunda ronda de intervenciones, se discutió la crisis económica mundial y las perspectivas en nuestro país frente a ella, las implicancias de la cooptación del kirchnerismo sobre los intelectuales, y si la revolución era un horizonte político posible.

Próximamente el debate completo podrá verse en TV PTS y en este blog.