Presentación de Mi vida, de León Trotsky, en su última morada

544432_4441518447078_1770931201_nLeemos a Bárbara Funes en la página de la LTS-CC de México:

En el 130 aniversario de la muerte de Karl Marx, el alegre bullicio de decenas de jóvenes entró en el Museo Casa de León Trotsky, como nueva metáfora de la continuidad en el pensamiento de los dos revolucionarios. Ellos, junto con intelectuales, trabajadores y periodistas, se dieron allí cita para asistir a la presentación de la nueva edición de Mi vida / Intento autobiográfico, del gran revolucionario ruso, la más reciente publicación coeditada por el Museo casa de León Trotsky y el Centro de Estudios, Investigaciones y Publicaciones León Trotsky (CEIP) y segundo volumen de las Obras Escogidas. En el auditorio del museo, colmado con más de 150 personas, José Antonio González de León (director), Esteban Volkov (nieto de León Trotsky), Manuel Aguilar Mora (de la Liga de Unidad Socialista y maestro de la UACM) y Pablo Oprinari (por la LTS y el CEIP de México) integraron la mesa.

González de León abrió la presentación, reivindicando la calidad de la nueva edición, con cuenta con traducciones revisadas y corregidas e incluye un apéndice de Alfred Rosmer, amigo y compañero de Trotsky; planteó también la pertinencia de esta publicación en el marco de los nuevos fenómenos que sacuden el mundo, como las movilizaciones en Grecia, Bulgaria, la India, y la crisis económica que golpea, pero empieza a hallar dura resistencia en sectores de jóvenes y trabajadores. Luego cedió la palabra a Esteban Volkov, quien con gran orgullo destacó la figura de León de Trotsky como dirigente revolucionario y su lucha titánica contra el estalinismo, y reivindicó la labor del CEIP de difundir la obra de su abuelo, poniéndola al mismo nivel del gran historiador del trotskismo Pierre Broué, ya fallecido. A continuación, Oprinari expuso la obra de Trotsky, la vigencia de sus elaboraciones teórico-polítcas y su apasionante vida como revolucionario, que propuso como fuente de inspiración para las nuevas generaciones de jóvenes que nace a la vida política. Asimismo, hizo un recorrido por el inicio de la actividad revolucionaria de Trotsky, sus primeros intentos por ligarse a los trabajadores, así como por algunos de los momentos más álgidos de la lucha de clases que le tocó vivir, como la gran epopeya de la Revolución Rusa de 1905, el primer embate de la combativa clase obrera rusa, y luego la Revolución Rusa de 1917, los convulsivos hechos de la década de 1930. Cerró su ponencia señalando que las obras de Trotsky constituyen una herramienta ineludible para los trabajadores, jóvenes e intelectuales que queremos tomar el cielo por asalto.

Por último, el Museo ofreció un cóctel con brindis para celebrar el lanzamiento de la obra.

 

Contáctanos para adquirir la obra a:

 

ediciones.armasdelacritica@gmail.com

 

Videos

González de León http://www.youtube.com/watch?v=ziRwC_ntycM

Volkov http://www.youtube.com/watch?v=pdaeLeskdrE

Oprinari http://www.youtube.com/watch?v=HNKnTatt_Ds

Aguilar Mora http://www.youtube.com/watch?v=GqvA7SVeAXY

Saludo desde el CEIP Argentina http://www.youtube.com/watch?v=dum05Xc-C3s

Entrevista a Estevan Volkov El País http://internacional.elpais.com/internacional/2013/03/16/actualidad/1363395931_030136.html


Presentan autobiografía de Trotsky, “aporte fundamental para los tiempos actuales” (La Jornada)

Mi vida… fue escrito por el ideólogo en 1929, desde el exilio, en Prinkipo, Turquía

En el libro se destaca la gran importancia que daba a la educación de las nuevas generaciones de revolucionarios, comentó Esteban Volkov, nieto del líder ruso

Fabiola Palapa Quijas

El legado de León Trotsky, quien dirigió y protagonizó los mayores acontecimientos revolucionarios y contrarrevolucionarios mundiales del siglo XX, es fundamental y plantea la reactualización del pensamiento y la práctica, la teoría y sus lecciones revolucionarias, sostuvieron Esteban Volkov, Pablo Langer Oprinari y José Antonio González de León durante la presentación del libro Mi vida: intento autobiográfico.

El volumen, coeditado por el Centro de Estudios, Investigaciones y Publicaciones León Trotsky (CEIP), de Argentina y el museo que lleva el nombre del revolucionario ruso, se presentó el jueves en la casa que habitó Trotsky en el tradicional barrio de Coyoacán, frente a un público formado en su mayoría por jóvenes, que mostró gran interés por este personaje, cuya autobiografía escribió en 1929, desde el exilio, en Prinkipo, Turquía.

Esteban Volkov recalcó que la vida de Trotsky, su abuelo, es ejemplo de enseñanza; en ella destaca la gran importancia que daba a la educación de las nuevas generaciones de revolucionarios, al hacer accesible la extensa experiencia de las luchas pasadas para aprender de sus triunfos y de sus derrotas.

Advirtió que hoy día tenemos ante nosotros el capitalismo más voraz y depredador. Estamos llegando a un nivel de sobrexplotación y de salarios ínfimos que ubican al trabajador tercermundista en condición de hambruna, de incertidumbre y de jornadas laborales, en muchos casos, por debajo del nivel de vida de los estadunidenses del siglo XVIII y XIX.

Volkov calificó como acierto la edición del segundo tomo de las Obras Escogidas de León Trotsky, porque pone al alcance de las nuevas generaciones el gran acervo ideológico y de memoria histórica de la trascendental lucha revolucionaria de su abuelo.

Pablo Langer Oprinari, del CEIP con sede en México, explicó que la obra de Trotsky no sólo es un tapiz magistral de una vida dedicada a la revolución, sino que plantea cuestiones esenciales en la construcción de una perspectiva de transformación radical de la sociedad. El libro constituye una aportación fundamental para los tiempos actuales, precisó.

De acuerdo con los ponentes, el libro incorpora artículos autobiográficos y es una nueva versión revisada y corregida según la edición francesa abreviada publicada por Alfred Rosmer en 1953, quien agregó un apéndice de su autoría, en el cual recorre los últimos años de exilio de Trotsky en Turquía, Francia y Noruega, para finalizar en México, donde fue asesinado.

El director del Museo Casa León Trotsky, José Antonio González de León, se refirió al título que Trotsky originalmente había querido dar a sus memorias: Medio siglo, pues se encontraba próximo a cumplir 50 años.

“Medio siglo –dijo González– hubiese expresado mejor la idea de Trotsky, como aclara Gabriela Liszt en la presentación del libro; la intención del autor no era relatar su vida personal aislada de los hechos sociales, sino reflejar los grandes eventos de ese periodo: el cambio de época, el surgimiento del marxismo en Rusia, el surgimiento de la burocracia estalinista y su lucha contra ella”.

Antes de finalizar la presentación, el historiador Manuel Aguilar Mora compartió con el público una lectura del libro León Trotsky, de Alfred Rosmer. Asimismo, Oprinari adelantó que el CEIP editará próximamente los escritos del revolucionario ruso sobre Alemania y el fascismo, así como una edición especial de los escritos latinoamericanos.


Martín Kohan sobre ‘Mi vida’, de Trotsky

Leemos:

Sabemos demasiado bien que Stalin terminó por alterar el curso de la vida de Trotsky. Lo cierto es que también alteró el curso de Mi vida de Trotsky. Lo hace pasar del registro autobiográfico y épico al género del alegato político. La narración política y la argumentación ideológica, soportes de una evocación monumental, se ven forzadas hacia el final, no menos que su autor, a deslizarse a la autodefensa: refutar calumnias, enderezar tergiversaciones, denunciar infamias, apelar.

Stalin y sus mentiras obligan a desmentir. Stalin y sus invectivas personales obligan al descargo personal. Stalin y su desfiguración histórica obligan a refrendar una figuración histórica. Trotsky asume esa tarea, desde su destierro en Turquía, como seguirá haciéndolo en Noruega o en México, con la firmeza del que tiene una convicción y con la rabia del que sufre una injusticia. Responderá pacientemente a las mentiras, a las invectivas personales, a la desfiguración histórica. Pero cuando esa necesidad se impone en las páginas de Mi vida, cuando la épica biográfica de la revolución y los destierros debe hacerle un lugar a la resuelta desintegración de las infamias, el relato que ha ido tramando Trotsky cuenta ya con una comprensión impar de lo que es la verdad (la que proviene de un cierto poder alquímico para extraer verdad de lo que empieza como mentira), con una elaboración singular de lo que es lo personal (la que proviene de la evidencia fáctica de que lo personal no es político, sino que cede a lo político), con un tramado especial de la figuración histórica (la que proviene de una combinación política de mostración y ocultamiento).

La primera vez que Trotsky suministra un nombre falso a sus compañeros de lucha, lo que siente es remordimiento: “Cuando conocí a Mujin y a sus amigos me presenté con el nombre de Lvov. Esta primera mentira de conspirador no fue fácil: me dolía verdaderamente ‘engañar’ a las personas con las cuales yo me entendía para una causa tan grande y buena” (147). Claro que no tarda en advertir que en esa “mentira de conspirador” está la verdad de la conspiración: la falsificación del nombre es garantía de autenticidad política. No es extraño, por lo tanto, que en la siguiente ocasión consiga establecer otra clase de conexión entre lo azaroso y lo definitivo, entre lo fingido y lo cierto: “En el bolsillo llevaba un pasaporte extendido con el nombre de Trotsky, que había escrito al azar, sin prever que este nombre permanecería conmigo para toda la vida” (171). El nombre falso resulta el verdadero, cifra misma de la conversión política, o bien de la política (de la política revolucionaria) como una conversión: “Desde el inicio del movimiento revolucionario, en 1902, me fugué después de fabricarme un pasaporte falso con el nombre de Trotsky; de allí viene mi seudónimo, que rápidamente se convirtió en mi verdadero nombre” (30). La falsedad del pasaporte, no menos que la del nombre, define de por sí una impugnación de base a un régimen político en cuyas normas no se cree. ¿Qué podría significar un pasaporte legal, si lo expide el régimen ilegítimo del zar? Dialéctica de la documentación personal: la falsificación del pasaporte falso señala una verdad política. Y dialéctica de los nombres y los seudónimos: la falsificación del nombre falso se asienta como verdad revolucionaria.

Es Martín Kohan, reflexionando tras la lectura de la reciente publicación del CEIP “León Trotsky” y Ediciones IPS, en el Blog de debate del IPS.

La nota completa acá.


Reseña de ‘Mi vida’, de Trotsky, en los “libros del mes” de ‘El Dipló’

lemonde


Presentación de ‘Mi vida’, de León Trotsky, el martes 4/12, con Christian Castillo y Jorge Altamira

* En el Auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales, sede Constitución (Santiago del Estero 1029), a las 19 hs., presentación de Mi vida, Tomo 2 de las Obras Escogidas de León Trotsky, publicadas por el CEIP “León Trotsky” y Ediciones IPS, en coedición con el museo casa de México.

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La pasión política (revista Veintitrés sobre ‘Mi vida’, de Trotsky)

TROTSKY DOCUMENTA LOS PROCESOS QUE CAMBIARON LA HISTORIA

La pasión política

29.11.2012

Mi vida, intento autobiográfico
León Trotsky
(CEIP) León Trotsky, Buenos Aires, e Instituto del Derecho de Asilo Museo Casa de León Trotsky, México, 2012

Corría 1929 cuando Lev Davidovich Bronstein, más conocido como León Trotsky, escribió Mi vida, intento autobiográfico, en Prinkipo, Turquía. Se trata de su obra más conocida y la primera que realizó en el exilio. La nueva versión, revisada y recogida según la edición francesa abreviada publicada por su amigo Alfred Rosmer en 1953, incorpora artículos inéditos en español como la nota autobiográfica del revolucionario, publicada en 1922 en la revista Proletarskaia Revolutsia, y la Introducción de Rosmer (quien también agregó un apéndice donde recorre la última etapa de la vida de Trotsky, asesinado en 1940).

Se trata de un libro apasionante, sencillamente porque la vida que narra desborda pasión (política) y recorre los momentos más intensos del siglo XX. “Los sucesos de mi vida personal están de tal manera insertos en la trama de los hechos históricos que es casi imposible arrancarlos de ella”, explicó Trotsky.
Así, la obra se convierte en un documento de los procesos políticos que cambiaron el curso de la historia. A lo largo de 45 capítulos, Trotsky relata su infancia –en Ianovka– y describe la forma de vida del campesinado ruso, sus inicios en la militancia revolucionaria, su estadía en diferentes cárceles y sus exilios. Por caso, cuenta que luego de pasar dos años en la región de Irkutsk, en 1902 logra fugarse “después de fabricarme un pasaporte falso con el nombre de Trotsky; de allí viene mi seudónimo, que rápidamente se convirtió en mi verdadero nombre”.
Bronstein también recuerda su rol en la revolución de 1905, su relación con la II y la III Internacional, su vínculo con Lenin, la revolución de 1917, la posterior burocratización de la URSS y su deportación, entre otros sucesos.
“En sus páginas continúo la lucha a la que he consagrado mi vida –escribió Trotsky desde el exilio–. Exponiendo, caracterizo y valoro; relatando, me defiendo y, a menudo, ataco. Pienso que es la única forma de darle objetividad a una biografía en un sentido más elevado; es decir, convertirla en la expresión más adecuada de una personalidad y las condiciones de una época”.
Para Gabriela Liszt, quien escribió la presentación de la autobiografía, la reciente reedición interpela a “las nuevas y viejas generaciones que surgen a la lucha frente a la crisis económica internacional” para que su batalla “no comience desde cero”.

http://veintitres.infonews.com/nota-5820-zonaroja-La-pasion-politica.html


La más destacada autobiografía política del siglo XX…

Vía Twitter por Juan Duarte (@elzahir2006)

* Más info sobre el libro y cómo conseguirlo, acá.