#Música: Tribalistas (live Facebook 2017)

Hace unos días Tribalistas (Marisa Monte, Arnaldo Antunes, Carlinhos Brown & parceria) presentaron en vivo cuatro temas de su próximo disco, el segundo, próximo a aparecer. Bella y refinada performance –mi tema preferido: “Fora da memória”–, con diálogos y comentarios entre tema y tema (las versiones “oficiales” –en estudio– pueden escucharse y verse desde el Fb de Marisa Monte, y desde su página de YouTube la música, autoría, letras y notas).

 


Arnaldo Antunes y su nuevo video: Naturalmente, Naturalmente

* En la (extensa) entrevista publicada recientemente en La Izquierda Diario con Arnaldo Antunes, charlamos, entre otras cosas, de su nuevo disco Já É.

Ayer mismo (a las 14 hs.), Antunes estrenó su segundo video clip, del tema “Naturalmente, Naturalmente”, que compartimos con los/as lectores/as de este blog.

Baixe o álbum “Já é”: http://smarturl.it/ArnaldoJae

Ouça também via streaming: http://smarturl.it/ArnaldoJae.S

Direção: Marcia Xavier e Habacuque Lima
Direção de Fotografia: André Seitsugo
Direção de Arte: Marcia Xavier
Coordenação de Produção: Caru Zilber

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Conversa con Arnaldo Antunes

POESÍA, MÚSICA Y ARTES // ENTREVISTA

Arnaldo Antunes: “Para mí, la poesía es siempre una aventura”

Entrevista con el músico, poeta, artista visual, compositor, performer y cantante brasileño Arnaldo Antunes.

Entrevista, vía e-mail, con el prolífico y multimediático artista (compositor y cantante, performer, poeta y artista visual) Arnaldo Antunes, ex-miembro de la banda de rock Titãs, e integrante junto a Marisa Monte y Carlinhos Brown del trío Tribalistas –con un único y celebradísimo disco, publicado en 2002, ganador de un premio Grammy al año siguiente–.

De su extensa discografía, que comienza con Nome (1993), se pueden mencionar también O silêncio (1996), Umsom (1998), Paradeiro (2001), Saiba (2004), Qualquer (2006) y Disco (2013), además de varios registros en vivo y parcerias, colaboraciones y apariciones en diversos trabajos de otros artistas y en antologías. (Todo esto puede ser escuchado en la misma página web del artista, en la sección correspondiente)Sus últimos libros –con uno, el primero, recientemente publicado en nuestro país–, muestras y exposiciones, sus opiniones acerca de diversos artistas y escritores del Brasil, y su nuevo disco, Já É (que tiene su primer video-clip de promoción), son algunos de los temas extensamente tratados aquí.

 

Arnaldo, para comenzar, quiero preguntarte por Palabra desorden, la antología que publicó Caja negra en Argentina, con tus poemas y caligrafías. Vos estuviste directamente involucrado en el proceso de traducción y edición del libro, ¿cómo fue ese proceso de trabajo?¿Qué “sentido” quisieron darle a la compilación? ¿Te han llegado repercusiones?
El impulso inicial para la realización de esta antología partió, hace muchos años, de Ivana Vollaro, a quien conocí en San Pablo y de quien luego quedé como amigo, allá por los años 1990. Ella tiene un trabajo muy interesante de poesía asociada a las artes visuales. Fue de ella que salió la propuesta de comenzar a traducir mi poesía y, para eso, invitó al poeta Reynaldo Jiménez, que conocí a través de la revista TséTsé, que se editaba allá en Buenos Aires. Y comencé a seguir también con mucho aprecio y admiración el trabajo de él como poeta y traductor. Los dos juntos comenzaron a traducir mis poemas. Me los iban enviando por e-mail y yo comentaba y hacía sugerencias. Cuando reunieron un conjunto relevante, aproveché un viaje mío a Buenos Aires para reunirnos los tres en la casa de Rey, y decidimos juntos las opciones (teniendo en cuenta no sólo una selección significativa de mis poemas publicados en varios libros, sino también escogiendo aquellos en los que las traducciones alcanzaban un mejor resultado) y las soluciones. Quedé muy contento con el resultado final. De ahí pasaron algunos años, hasta que Caja Negra se interesó por el proyecto y finalmente lo editó. Antes de eso, fue lanzada en España una versión de esa antología con algunas pocas diferencias (tapa, arte gráfico y unas pocas adaptaciones para el castellano de allá), con el título Instanto, por Kriller71ediciones. Pero no era una edición bilingüe, como esta de ahora, de Caja Negra. Hicimos un lanzamiento de Palabra desorden en Buenos Aires, en la Feria del Libro, presentando una charla mía con Gonzalo Aguilar (autor del prefacio del libro) y con el público. Fue especialmente gratificante, ya que la misma noche presenté también un show. Son raras las ocasiones en que puedo mostrar, en un mismo evento, la relación entre mi producción poética en papel y en las canciones. Después, ya en Brasil, recibí algunos artículos muy buenos que salieron en Argentina comentando el libro.
Tu poesía tiene trazos de la poesía concreta (el “aspecto visual”, los diversos desarrollos de la “ocupación espacial”, el “diseño” de las letras y palabras, entre otros). Incluso has realizado proyectos en común con los concretos, como Augusto de Campos (pienso, por ejemplo, en el libro sobre Rimbaud). ¿Considerás tu trabajo poético de alguna manera “heredero” o “continuador” del movimiento concreto?
La poesía concreta y sus desdoblamientos en la obra posterior, más individualizada, de sus participantes (Augusto de Campos, Haroldo de Campos, Décio Pignatari, Ronaldo Azeredo, José Lino Grunwald, entre otros), fue un baño de rigor, libertad, radicalidad, experimentación, consciencia de lenguaje, exploración de las interfaces de la poesía con la música y las artes visuales, exploración de nuevos territorios tecnológicos para la creación poética, fragmentación de las estructuras sintácticas convencionales, introducción de autores extranjeros de linaje experimental y rescate de otros brasileños indebidamente olvidados (vía traducciones creativas y producción ensayística), entre otros aspectos. Es natural que, a pesar de haber sufrido mucha resistencia y ataques de algunos medios culturales, ella viniese a influenciar a gran parte de los artistas de generaciones posteriores, como en mi caso. Pero considero equivocado pensar mi poesía en términos de filiaciones a movimientos, veo la producción contemporánea de manera más múltiple. Considero con enorme felicidad haberme aproximado a ellos también personalmente, en amistad y en algunas colaboraciones creativas –creaciones gráficas en el libro Rimbaud Livre, de Augusto, arte finalización de algunos poemas de Décio, co-edición de revistas en las que ellos participaron, producción del CD de lecturas de Galáxias, de Haroldo, presentaciones conjuntas con ellos en performances en vivo (espectáculo Ouver) y en una muestra de proyecciones de poemas en movimiento, con rayo láser, sobre predios de San Pablo.
Llevás más de 30 años publicando poesía, y tu biografía cuenta que tu primer poema lo escribiste en 1973, cuando tenías 13 años. Por lo tanto, tu relación con este arte viene de larga data. ¿Qué cambió y qué se mantiene desde aquella experiencia de escribir en la adolescencia y escribir ahora, varias décadas después?
Creo que se mantiene la curiosidad; el deseo de explorar materialmente el lenguaje, llegando algunas veces a corromper sus aspectos gramaticales en busca de efectos expresivos; el extrañamiento; la búsqueda de precisión; el descubrimiento; el impulso de definir prismáticamente las cosas, enfocándolas desde varios ángulos (“las cosas tienen olor, masa, volumen, tamaño, tiempo, forma, color…”); la relación entre las palabras, la música y las artes visuales; el gusto por el aspecto lúdico de la poesía y el deseo de evidenciar lo que existe pero no es comúnmente visto. Eso hace que, para mí, la poesía sea siempre una aventura. No la uso como un know-how que me garantiza que conseguiré hacer el próximo poema. Es como si siempre estuviese partiendo de cero.
Te pregunto por el mismo Augusto de Campos. ¿Pudiste leer su más reciente libroOutro? ¿Podrás hacer una reflexión sobre ese nuevo libro y/o más en general sobre la obra de Augusto?Lo que más me impresiona del trabajo de Augusto es la manera en que él está siempre renovándose; descubriendo maneras originales de trabajar el lenguaje; abriendo otras formas de aprehensión que alteran nuestra conciencia y sensibilidad; buscando siempre nuevas soluciones, lo que lo llevan a límites extremos del lenguaje, en vez de acomodarse a los descubrimientos ya realizados. Esa inquietud confiere a su obra un frescor y una juventud constantes, aun con más de ochenta años de edad. Outro es un ejemplo más de eso.
Conozco a Nuno desde el colegio (estudiábamos en la misma clase). Somos amigos desde entonces, y él se transformó en mi cuñado (está casado con mi hermana). Admiro mucho la obra visual de él, los libros y también las canciones (que poca gente conoce, pero ya fueron grabadas por Gal Costa, Mariana Aydar, Rômulo Fróes, entre otros). O es un buceo profundo y embriagador en los límites entre prosa y poesía. Un libro voraz, que parece querer engullir el mundo con el lenguaje.
Te pido ahora algún recuerdo de Paulo Leminski.
Leminski fue uno de esos artistas que actuaron en varios frentes (prosa, poesía, poemas visuales, ensayos, biografías, canciones, columnas en diarios, escenas en programas de TV, judo, traducciones, edición de revistas, etc.), como Torquato Neto y Waly Salomão, sus contemporáneos. O como también su compañera de vida, Alice Ruiz. Tenía una intensidad encendida de quien vive la poesía todo el tiempo. Conocía bien los clásicos y subvertía lenguaje y comportamiento; establecía un cierto puente entre la cultura “culta” y la contracultura. Amaba al mismo tiempo a Homero y al punk rock, traducía haikus y escribía guiones de comics eróticos. Y tenía una coloquialidad informal, por medio de la cual parecía tratar al lector como cómplice; uncompinche de sus aventuras de lenguaje y de vida. El poema de las páginas 54 y 55 de Palabra desorden lo dediqué a la memoria de él, en la edición original (del libro Tudos).

 

La entrevista completa en La Izquierda Diario.


“Persona” (Arnaldo Antunes)

PERSONA

Cosa que acaba. Trozo que tiene fin. Sujeto. Que no dura, que se extingue. Mengua. Asunto finito, que finaliza. Fiesta que termina. Cosa que pasa, se apaga, afina. Persona. Trozo que declina. Que será cenizas. Que el suelo devora. Fuego que el viento sopla. Burbuja que estalla. Sujeto. Líquido que evapora. Basura que se arroja. Cosa que no sobra, zozobra, se va. Que nada fija. La foto amarillea en el film quema embrolla la memoria falla el papel se rasga se pierde no se repite. Persona. Pedazo de pérdida. Cosa que cesa, fenece, se pudre. Hambre que no se sacia. Asunto que sume, que se consume. Sujeto. Agua que el sol seca, que la tierra bebe. Algo que muere, fallece, desaparece. Tipo, bicho, objeto. Nombre que se olvida.

 

4911_xlDe Nome [2006], en Arnaldo Antunes, Palabra desorden (antología bilingüe), Bs. As., Caja negra, 2014, p. 117.


Música: Arnaldo Antunes, “Envelhecer”

Hace un par de semanas escribí sobre la película de Hermes Paralluelo, estrenada recientemente, No todo es vigilia, publicada en La Izquierda Diario (y también en este blog). Allí mencionaba algunos libros y películas referidos al tema de la vejez. No lo mencioné allí, pero también recordé, entonces, al hacer la nota, una canción del genial músico, cantante, compositor y poeta brasileño Arnaldo Antunes, con su graciosa e irónica letra referida al paso del tiempo en la vida. (Va en su versión en vivo del “MTV Unplugged”.)

 

Envelhecer

Arnaldo Antunes

A coisa mais moderna que existe nessa vida é envelhecer
A barba vai descendo e os cabelos vão caindo pra cabeça aparecer
Os filhos vão crescendo e o tempo vai dizendo que agora é pra valer
Os outros vão morrendo e a gente aprendendo a esquecer

Não quero morrer pois quero ver
Como será que deve ser envelhecer
Eu quero é viver pra ver qual é
E dizer venha pra o que vai acontecer

Eu quero que o tapete voe
No meio da sala de estar
Eu quero que a panela de pressão pressione
E que a pia comece a pingar
Eu quero que a sirene soe
E me faça levantar do sofá
Eu quero pôr Rita Pavone
No ringtone do meu celular
Eu quero estar no meio do ciclone
Pra poder aproveitar
E quando eu esquecer meu próprio nome
Que me chamem de velho gagá

Pois ser eternamente adolescente nada é mais demodé
Com uns ralos fios de cabelo sobre a testa que não para de crescer
Não sei por que essa gente vira a cara pro presente e esquece de aprender
Que felizmente ou infelizmente sempre o tempo vai correr

Não quero morrer pois quero ver
Como será que deve ser envelhecer
Eu quero é viver pra ver qual é
E dizer venha pra o que vai acontecer

Eu quero que o tapete voe
No meio da sala de estar
Eu quero que a panela de pressão pressione
E que a pia comece a pingar
Eu quero que a sirene soe
E me faça levantar do sofá
Eu quero pôr Rita Pavone
No ringtone do meu celular
Eu quero estar no meio do ciclone
Pra poder aproveitar
E quando eu esquecer meu próprio nome
Que me chamem de velho gagá.


“El uso poético de la lengua”: “un acceso directo y sensible al mundo” (Arnaldo Antunes)

Antunes textual

Leemos hoy en P12 un reportaje de Silvina Friera desde San Pablo al músico y poeta Arnaldo Antunes:

–“Los nombres de los sonidos no son los sonidos/ los sonidos son”, se lee en uno de los poemas. Su obra está atravesada por la cuestión del sonido. Si se pudiera aplicar algo así como el principio del Big Bang a la poesía, ¿se podría afirmar que en el comienzo está el sonido?

–La palabra poética tiene por naturaleza una dimensión sonora, una dimensión visual y de sentidos también. El sonido me llevó a hacer canciones. El trato con las palabras me llevó al deseo de entonar. Y esto me impulsó a la música y a las artes visuales, buscando una entonación gráfica o algo así. Yo creo que la poesía tiene mucho movimiento: el sonido trae el sentido. El ritmo es un trabajo cuerpo a cuerpo con la sonoridad del poema que va haciendo emerger los sonidos. Según Paul Valéry, la poesía es una excitación entre sonido y sentido.

–Juega mucho con las palabras, con las similitudes sonoras, aunque el significado sea radicalmente opuesto…

–Sí, la relación entre los nombres de las cosas y las cosas es una cuestión que está presente. La poesía transforma la lengua como la estamos utilizando ahora en esta charla, en la comunicación. La lengua es algo que está entre nosotros y las cosas. El uso poético de la lengua acaba creando una opacidad en que las palabras dejan de ser una intermediación entre nosotros y el mundo, y pasan a ser un acceso directo y sensible al mundo. Las palabras en sí se cosifican y adquieren otra dimensión.

–¿Qué impacto tuvo para su generación la poesía concreta?

–Mi generación recibió con mucha más naturalidad esa poesía que en la época en que había surgido, cuando causó tanta polémica y reacciones diversas, justamente por su osadía, sus desafíos y experimentaciones, por el diálogo de la poesía con otros lenguajes. Todo eso fue muy chocante en aquel momento. Mi generación combinó la información de la poesía concreta con la música popular porque Augusto de Campos escribió muchas cosas sobre bossa nova, Tropicália y se aproximó a Caetano Veloso, que musicalizó algunos de sus poemas. Y había revistas de poesía que publicaban a los poetas concretos junto con los poetas más jóvenes; todo un universo de la contracultura que estaba cercano a la canción popular. Todo esto llegó con mucha naturalidad. Yo fui muy influido por la poesía concreta. Pero mis influencias vienen de varias áreas: de los poetas modernistas como Carlos Drummond de Andrade, João Cabral, Manuel Bandeira, Vinicius de Moraes, de la tradición de la canción. Todo esto fue construyendo mi sensibilidad.

–“El silencio no se lee”, escribe usted. ¿El silencio no es una cuestión menor cuando se habla de poesía?

–Un poema que genera esta conclusión de que el silencio no se lee está en los espacios entre las palabras, en el blanco de la página. Hay muchas maneras de pensar el silencio. No hay un silencio absoluto, pero sí gradaciones de silencios, de sonidos. Los intervalos y las pausas son como una materia prima, una fuente adonde vamos a hacer nuestros ritmos. Ese poema tiene la gracia de la sonoridad, esa asonancia entre silencio, y se lee casi una desdicha de lo que está dicho en el poema. En verdad es una paradoja. Mis poemas están llenos de juegos de lenguaje y ambigüedades.

–¿Qué encuentra en la paradoja y la ambigüedad?

–Intento dar un golpe en la conciencia de las personas y mover la sensibilidad al mismo tiempo. Yo creo que conciencia y sensibilidad son fases de un mismo proceso y se traducen mutuamente; son maneras de alterar los sentidos de quien recibe un poema. No me gusta la idea de que un trabajo artístico venga a confirmar aquello que las personas tienen preestablecido en su forma de sentir el mundo. El deseo de un artista genuino tiene que ser alterar la vida interna de las personas.

–La duda y la pregunta, ¿podrían ser el estado “natural” del poeta?

–Sí, mucho más que las certezas. Me gustan más las excepciones que las reglas (risas).

 

Completo acá: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/4-31915-2014-04-15.html


Música: Demônios da Garoa, “Eu já fui uma brasa” (del DVD de Arnaldo Antunes)

 

Subido el 18/05/2011

Eu já fui uma brasa – Demonios da Garoa no DVD do Arnaldo Antunes.