Sobre ‘Reunión de extraños’, de Esteban Moore

Esteban Moore, Reunión de extraños: Borges, Buenos Aires, el café, Jack Kerouac y otras cuestiones, Córdoba, Alción Editora, 2020.

Este volumen misceláneo de Esteban Moore —poeta, traductor y ensayista— contiene textos de los últimos tres lustros, provenientes de presentaciones, prólogos, artículos, y un trabajo inédito, referido a Inventando a Irlanda, la literatura en la nación moderna, de Declan Kiberd. Titulada por el editor Juan Carlos Maldonado, esta Reunión posee un hilo conductor, una preocupación constante del artista: su interés e indagación por la palabra, su producción, traducción, proliferación y consolidación en torno a autores, épocas y espacios, con tratamientos, enfoques, tonos y énfasis que varían de acuerdo al contexto en el que fueron surgiendo.

Así, se abre con “Borges, el escritor poeta”, ensayo donde Moore subraya el reconocimiento a Roberto Arlt por parte de Borges, repetidas veces, contra el planteo —bien establecido y algo maniqueo— del enfrentamiento literario entre dos bandos: “Florida contra Boedo”. Por el contrario, Moore sostiene que las corrientes literarias más que combativas, terminan siendo colaborativas. De ahí un planteo de orden general: “Las poéticas no se imponen unas a otras: interactúan, cooperan, se hibridan, como en las ciencias se fundan en aquello que las precede”. Moore defiende la tesis de que la poesía –como poética– constituye la médula de la escritura borgeana, y recupera un comentario de Jaime Rest, sobre cómo cada fragmento u obra aislada, en Borges, “se integran en un solo argumento sostenido”.

“El café porteño: espacio de la lengua cotidiana” se enfoca en la dinámica urbana, en el intercambio y surgimiento de lo inesperado en la socialización cultural. Tal como pasó con Witold Gombrowicz, quien, varado en Buenos Aires, se propuso traducir, sin conocer el idioma local, su novela escrita en polaco. Llevando algunas páginas traducidas con esfuerzo, de la pensión al Rex, dice Moore: “se produjo un milagro propio de un café porteño. La mesa en la que trabajaban comenzó a ser rodeada por poetas, escritores, curiosos y algún parroquiano, que aportaban sus opiniones. Hubo días en que se reunía una pequeña multitud a su alrededor, por lo tanto, la versión argentina de Ferdydurke podría ser considerada el resultado de una tarea comunitaria, social y abierta a varias voces, sólo posible en un lugar público”. Otro texto referido al ámbito del café, observa su aporte al surgir de la voz —todas las letras— del tango, desde la conversación animada al soliloquio, del sentir al decir (y luego cantar).

“La escritura de la dorada eternidad, un legado trascendente” y “El ángel de las musas” son introducciones a traducciones del propio Moore, presentando obras de Jack Kerouac y Gregory Corso, respectivamente. Sustentadas en documentación fundamental (biografías y correspondencias), Moore expone, comenta y recrea “vida y obra” de los autores, enlazando sus biografías al contexto, con el desarrollo de sus propios proyectos literarios, etc., en aras de una mejor/mayor comprensión de la obra en cuestión.

Más allá del aporte de cada escrito, de su enfoque y tema particular, todo el volumen permite conocer y palpitar los ritmos de la literatura, y de la ciudad, como una cultura viva, abierta y plural. En permanente movimiento y cambio.

Demian Paredes

* reseña en Hispamérica. Revista de literatura, nº 148 (2021), pp. 125-126


Acerca de “La yapa II (2007-2016)”, de Darío Canton (revista Hispamérica)

* Breve comentario a propósito de la aparición del último tomo de la autobiografía del poeta Darío Canton, aparecido en la revista Hispamérica nº 138 (2017, pp. 117-118) que dirige Saúl Sosnowski.

 

Darío Canton, De la misma llama, Buenos Aires, Hernández Editores, 2017.

Con la aparición de La yapa II (2007-2016), el poeta y sociólogo Darío Canton cierra un monumental ciclo literario que comenzó hace más de cuarenta años: una saga amparada bajo una frase de una carta que le envió a Pablo Picasso, aludiendo a la (misma) sustancia que los unía: De la misma llama. Esta segunda yapa, en dos volúmenes, es el tomo VIII de la Summa (dixit Juan Andralis) autobiográfica de Canton.

Una vez más Canton (nos) invita a transbordar espacios, a viajar por el tiempo (pasado, y el “pasado reciente” y “recientísimo”, en este caso). Son sus vivencias, y una amplia época histórica a las que se accede mediante la lectura y la infinidad de imágenes y documentos de toda índole que reproduce (vía la fotografía, el escaneo, etc.), y también experiencial: la primera sección del primer volumen trae 128 páginas intonsas, lo que demanda a quien quiera leer que primero corte el libro –“antigua” actividad hoy perdida–. Y, por supuesto, está la poesía: una sección, “Fuero íntimo”, reúne poemas con ilustraciones de Guadalupe Marín.

Así, en la proustiana búsqueda (y publicación) del tiempo (y la poesía) vivido(s), Canton, (también) a la manera de un Balzac “moderno”, ha construido un gran fresco histórico-cultural, una suerte de “comedia humana” –mala suerte e inevitables tragedias incluidas–, donde amigos y familiares, colegas y personalidades de distintas disciplinas interactúan y se relacionan. Con el método benjaminiano de la cita y el fragmento, la acumulación de materiales propios y ajenos ofrece interminables posibilidades en cuanto a cantidad y variedad de temas (poéticos, literarios, culturales, económicos, históricos, teóricos, sociológicos –lo que promueve la aparición de cuadros, índices, listas–) en los cuales adentrarse.

Los ocho tomos/nueve volúmenes que componen De la misma llama suman 4328 páginas. Un trabajo mayúsculo, tan monumental como (a veces suele parecer) “secreto”. (La poesía de Canton aparece en la mítica Antología de la poesía argentina, de Raúl G. Aguirre, y en Poesía 200 años, antología preparada y prologada por Jorge Monteleone.) Protagonista de la historia y del recuerdo que la sustenta, Canton realiza un notable montaje visual, una singular combinatoria donde están el diario íntimo y la anotación casual, el género epistolar (sean cartas por correo o e-mail) y la “novela de formación” (tomo Berkeley), los dilemas existenciales (la política, el psicoanálisis –tomo Los años en el Di Tella–) y los familiares (avatares con los hijos, esposas, padres; reproducción de documentos médicos, comerciales, judiciales; y una investigación que llega hasta casi comienzos del siglo XIX, con un linaje en Francia –tomo Nue-Car-Bue. De hijo a padre 1928-1960). Como “reconstrucción de época”, hay diversos episodios y momentos históricos (tomos De plomo y poesía y Malvinas y después), y el suplemento unipersonal que publicó y difundió entre 1975 y 79: Asemal. Tentempié de poesía.

El antiguo dilema de “literatura vs. vida”, o “escribir vs. vivir”, encontró una articulación y superación potentes, sorprendentes, en el proyecto poético y autobiográfico de Darío Canton. Algo que apenas pareciera “la novela de una vida”, pero que es mucho más que eso: la llama de una vida dedicada a la poesía; su testimonio en tomos que nos contienen.

 

Demian Paredes

 

 


“Memorándum interno” (Darío Canton)

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Buenos Aires, 20.04.2009
 
Memorándum interno
 
 
De: Departamento Publicidad
A: Sección Fúnebres
Asunto: Proyectos de aviso (elegir uno)
 
Alternativa 1
Quien no aparece
en Fúnebres
de La Ración
no es.
 
Alternativa 2
Para ser
no hay como salir
en Fúnebres
de La Ración.
reserve desde ya
su espacio.
 
Alternativa 3
Si Usted quiere ser
lo que se dice
verdaderamente ser
su nombre
no puede faltar
en Fúnebres
de La Ración.
Sea previsor.
Instruya a sus deudos.
Después
cuando es tarde
vienen las lamentaciones.
 
 
NOTA. Los lectores que voten por alguna de las alternativas recibirán un poema inédito autografiado en su domicilio. Dirigirse a dariocanton@yahoo.com con indicación de nombre y dirección.
 
hispamerica-revista-de-literatura-ano-xlii-numero-127-20459-MLA20190062346_112014-FRevista Hispamérica n°127 (2014), p. 65.