“Ron Mueck y la lupa como hiper-metáfora” (un artículo “crítico” a mi reseña de Ron Mueck en Proa)

* AVISO: como mi último post de rta. a RC lleva a su blog, actualmente en “en mantenimiento”, y como yo tengo su nota en mi mailera (gracias a un amigo que en su momento me la envió), dejo abajo entonces el post original de mi “crítico”.

 

RON MUECK Y LA LUPA COMO HIPER-METAFORA

26 enero, 2014

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La reseña de Demian Paredes en Ramona sobre la muestra de Ron Mueck presenta todos los elementos de la pedantería filo-académica para darse permanentemente de frente contra su propia falta de sentido. Sin embargo, debo aclarar que la única razón por la cual me ocupo de este texto es porque nos permite entender, desde el punto de vista del ‘fascinado’, la confusión reinante respecto de la obra de Ron Mueck. El que sigue es el texto/reseña de Paredes con mis comentarios al final de cada párrafo. Dice Paredes:
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‘1.
Las “técnicas” (varias), los materiales empleados (varios) y los “estilos” (simbolismo, costumbrismo, realismo, naturalismo, hiperrealismo, etc.) tal vez sean menos prioritarios (de aplicar) y, la clave –al menos, una de las claves– de la obra de Ron Mueck pase por intentar apreciar ese instante en que él captura, “fotográficamente”, con sus esculturas, “la vida” (humana). (MI COMENTARIO: Este primer párrafo inhabilita el resto del texto. En otras palabras, plantear que Mueck ‘captura fotográficamente’ la realidad, poco después de decir que usa ‘el simbolismo, el costumbrismo o el realismo’ plantea problemas de formación serios. Quién es este tal Paredes? A esta altura cabe preguntarse sobre la seriedad del proyecto Ramona).
‘2.
La extraordinaria mímesis con lo humano que nos ofrece Mueck –literalmente: con pelos y señales– invita a transgredir ese “momento congelado” (y sorprendente: la fidelidad en los detalles de sus esculturas-personajes, de todas las edades y tipos sociales humanos impacta, atrae y asombra) e hipotetizar, desde él, desde ese momento, tanto pasado como presente de estos personajes: ¿de dónde viene(n); a dónde va(n)?; ¿dónde está(n)?; ¿cómo llegó/llegaron allí? ¿Qué sienten? ¿Piensan? ¿En qué? ¿Y por qué? Estos, y otros mil interrogantes más son –pueden ser– el comienzo de una amplia proliferación de pensamientos y especulaciones sobre estos seres. Arte poderoso que convoca, desde lo que está, lo que no está: lo que pasó y estuvo (o pudo pasar/estar); y lo que pasará/estará (o podrá pasar/estar) en esas “vidas”’ (Mi comentario: Bueno, en realidad esta ‘hipotetización’ del pasado y el futuro es propia del medio de la escultura, la fotografía y la pintura, en tanto medios. Esto no es diferente que La Mona Lisa o Las Meninas de Velazquez o una foto de Alessandra Sanguinetti. En otras palabras, lo que Paredes está planteando no es una virtud de Mueck sino de todo arte ‘congelado’ y que no está ‘en movimiento’ (como el cine o las instalaciones con cine o performance/teatro). Con esto, este párrafo queda también inhabilitado. Van dos de dos. Next!).
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3.
‘Entonces: “polisemia escultórica”. Las nueve obras de Ron Mueck, exhibidas actualmente en la Fundación Proa –nueve de casi 40 que componen, hasta el momento, todo su corpus–, invitan a acercarse –en el pleno sentido del término: de una actividad que pueda explayarse desde lo visto, revisado, escrutado en estas esculturas, hasta lo imaginado, lo especulado, lo potencial (lo “posible”) ya aludido– a una variada galería: desde un gracioso autorretrato, Máscara II (Mask II, 2002), pasando por A la deriva (Drift, 2009) y Juventud (Youth, 2009), hasta la gigante Pareja debajo de una sombrilla (Couple Under an Umbrella, 2013), que permite, por ejemplo, pensar en el paso del tiempo: en el “destino común natural” de todos los seres humanos: la vejez y la muerte; o, también, en los “detalles” que nos permiten imaginarlos a ellos, desde “lógicas preguntas” tales como ¿por qué la mujer tiene anillo de casada y el hombre no?; ¿en qué estado anímico se encuentran?; ¿a qué clase social pertenecen? En otras obras, como Juventud, o Mujer con las compras (Woman with Shopping, 2013) aquella última pregunta puede ser respondida más directa o “fácilmente”: el joven negro vestido con ropas “populares-de moda” y su herida, invitan a pensar en la vida, con toda clase de violencia, de los sectores humildes; o las bolsas de compras de la mujer, el precario “sistema” con el que carga a su bebé, sus ropas simples, oscuras, de ajetreada vida urbana (“anónima”, de masas), y sus propias facciones, que de-muestran que pertenece a las clases trabajadoras. (Y a propósito de Mujer…, cabe destacar lo que señala el artista, crítico y curador Robert Storr en sus “Notas sobre Ron Mueck, Londres y París” –texto que se publica en el catálogo Ron Mueck, de Proa–: “A pesar de la década que separan a los dos artistas y de la crucial diferencia de género que califican sus puntos de vista divergentes, esta obra nos recuerda poderosamente al totémico Persistent Antagonism (1947-1949), de Louise Bourgeois, y sus variadas versiones del tema de la ‘mujer con paquetes’ en su idea de la femineidad como una acumulación de cargas: los hijos, las cosas y el propio cuerpo de la mujer”.) (MI COMENTARIO: El párrafo tres es la continuación del párrafo dos y debería ser parte del mismo. Aquí Paredes mezcla dos cuestiones que deben ser diferenciadas en tanto cualidades inherentes al objeto artístico: por un lado, le hecho de son la representación de un momento interrumpido (como en un cuadro de Caravaggio, por ejemplo) y por el otro lado, el que las figuras tengan atributos que refieren a cosas que no están en la imagen o en lo que el espectador ve. Es decir, que el joven negro de la ‘escultura’ de Mueck tenga ‘ropas populares’ (lo que sea que esto quiera decir) debe ser considerado de manera diferente y en un plano diferente del que ‘el joven’ tenga una ‘herida’. La una es una atributo de clase y tiempo y el otro es un evento que puede convertirse o no en un atributo de clase y tiempo y si se quiere ahi aparece un interrogante que la obra bloquea. Sin embargo y habiendo dicho esto, Paredes no parece permitir a estas imágenes escapar de una narrativa o un texto que el pretende imponer y frente a cuya incertidumbre parece frustrarse. Digo esto porque a guisa de la mencionada ‘polisemia’ yo podría argumentar, y he allí el interés que estas imagenes pueden llegar a tener, que no hay claves visuales que permitan concluir que lo que vemos puedan ser vinculados con una acción o un texto. Convengamos que esto es algo que Paredes parece dar por sentado. Yo podría argumentar, por el contrario que no hay narrativa o eventos sino que es un retrato de un actor que está filmando una película de acción, por dar solo un ejemplo).
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4.
Por su parte, Naturaleza muerta (Still life, 2009) siendo, una vez más, una reproducción gigante: un pollo congelado, invita a jugar desde su título (que alude a los ejercicios plásticos del renacimiento) con los significados del actual “uso” de la naturaleza; en este caso, desde la industria “alimenticia”. (Y, tal vez, pueda decirse también que las escalas de Mueck –gigantes o pequeñas, comparadas con las reales medidas del cuerpo humano; o como en este caso, de un animal– tienen por finalidad el tratar de hacernos enfocar lo que nos presenta… más allá de los tamaños en sí.) Y Pareja joven (Young Couple, 2013) deja ver algo “de frente”… y otras cosas “por detrás”, cuando se la rodea; y sin embargo, según el mismo Mueck (citado en el texto de Storr) “Podría significar diez cosas distintas”. Dice el crítico: “Mueck explica que el motivo […] fue su deseo de capturar la ambigüedad de la relación de pareja y más particularmente el gesto del muchacho”. Tan es así que, con esta escultura, hay interpretaciones polarizadas: para algunos, se alude aquí a la violencia de género; para otros, se ve todo lo contrario. Dice Mueck: “Alguien que vio la obra me dijo que le parecía un ‘apretón protector’”.
La Mujer con ramas (Woman with Sticks, 2009) y el Hombre en un bote (Man in a Boat, 2002) responden, al parecer, a otro orden imaginativo: al de la metáfora y las alusiones a “otros mundos” u “otros seres”.
(Mi comentario; Lo que me parece interesante de la lectura de Paredes es que sigue los designios de Mueck como si fuera un manual de instrucciones y allí esta el error tanto del critico como del artista. Es, por esto que yo creo que la obra de Mueck está más cerca de los efectos especiales que del arte. Digo esto porque Paredes mismo ve a sus movimientos restringidos por una serie de atributos (sangre escondida de un solo lado) que parecen indicarle un modo de lectura cuando, en realidad, como dije antes hay otros modos posibles que ni siquiera incluyen narrativa alguna. Sin embargo, la evidencia de la intencionalidad del artista como guiando la narrativa nos da la pauta de los limites de este experimento y es por eso que ese tipo de poligamia debe estar descartad ya que esta en la intención de Mueck orientar la lectura. Esto, de más está aclararlo, está muy lejos de lo que Paredes llama ‘polisemia escultórica’)
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5.
Trabajo, condición social, “destino”; lazos afectivos: además de “qué somos”, Mueck apela también al “cómo somos”: nos muestra en nuestra corporeidad. Detestando el rótulo de hiperrealismo para que se califiquen sus trabajos, Mueck nos invita a (ver) “lo nimio” del cuerpo humano; a lo que lo caracteriza en cada momento –un momento– del transcurrir de una vida; lo que solemos ver (en el ajetreo de las calles, en el hogar; como un paisaje por repetido desgastado, paradójicamente desconocido) todos los rutinarios días de nuestras vidas: arrugas, venas hinchadas, ojeras… partes/“fragmentos” de personas (lo que apreciamos a la mañana, a la noche, en nosotros mismos en nuestra cama). Así como se puede “llenar el espacio” alrededor de cada obra con alguna clase de entorno familiar, social –con alguna clase de “historia”–, también podemos detenernos en cada detalle de eso que, nosotros mismos –de manera relativamente al margen del origen y situación socio-económica–, somos: cuerpos humanos, en un estadío de nuestro tránsito temporal-vital. La obra de Mueck entonces asombra en su grado de verosimilitud, de fidelidad a la materialidad corporal viviente, provocando introspección, y siendo el cuerpo origen, tránsito y destino de ese movimiento reflexivo. (Mi comentario: Finalmente Paredes pone la atención donde la debería poner que es en la economía del fragmento que plantean estas imágenes. Sin embargo, esto no ocurre, como el cree mediante el aislamiento o el congelamiento de un momento de la narrativa sino, y esto es lo verdaderamente relevante en la obra de Mueck, mediante la monumentalizacion del detalle. El fragmento se logra por la exageración y magnificaron de ‘lo normal’ y es ahi en donde se rompe la familiaridad de la hiperrealidad. Es como si uno se transformara en una lupa y mirara cada cosa de la realidad en su mas exhaustivo detalle. Es en esa magnificación en donde sobreviene la melancolía. Es por esto que la obra de Mueck no me gusta porque se toma demasiado esfuerzo en magnificar lo bueno para transformarlo en algo malo y esto no es algo dificil de conseguir. Alguien que hace algo parecido es Marcos Lopez y no me extraña que el tipo de lectura sea también social, narrativa y profundamente autoritaria. Just a thought).

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10 pensamientos en “RON MUECK Y LA LUPA COMO HIPER-METAFORA”

  1. Yo tambien creo que la obra de Mueck está más cerca de los efectos especiales que del arte.Su obsesion por el detalle nos lleva a una lectura de superficie , de un Manierismo Tecnico que sorprende por la descripcion meticulosa de la arruga y el pelito.pero aparte de esa lectura de superficie… sus personajes estan vacios de misterio y contenido. Prefiero el museo de cera de Madame Tussauds.
  2. no fui a la muestra, pero no es arte espectaculo como Mondongo?
    Y si esta mas cerca de los efectos especiales entonces traigan los trabajos de Stan Winston y HR Giger que son mil veces mejores
  3. Las parejas de Mueck son lo mejor de la muestra. Todo ese tecnisismo parece servir cuando, de la manera que están expuestas, te sorprendés a la vuelta de los viejitos cuando él le toca el brazo a ella. O la estirada de mano en la pareja de jóvenes. Esas dos obras son bastante narrativas, tienen por lo menos tres momentos de lectura, incluso un cuarto de relectura. Haciendo del recorrido algo importante en su obra… O sea, que hay que ir a verlas en “vivo”. Como una escultura debiera requerir inherentemente, a mi entender. Cosa que no pasa en el resto. Con ver una foto en internet basta.
    Una lástima que no dejen sacar fotos a las obras, porque este tipo de exposición funcionan perfecto en las redes sociales. Por lo monumental y escenográfico. La principal razón por la cual Kusama se convirtió en un hit fue que te sacaban unas fotos de perfil y unas portadas preciosas. Más allá del sentido que se le quiera imprimir a la obra.
  4. A mi tampoco me gusta Ron Mueck… Ni me gusta el Hiper-Realismo… pues en mi opinion se aleja de lo artistico para hacer incapie en la representacion meticulosa del sujeto… Es como si el “artista” dijese que la imaginacion debe estar subyugada al posicinamiento de un pelo; o a estar sentado esperando que salga un pajarito del reloj de pared.. CUCU…CUCU…
  5. Mmm, otra vez pienso que la palabra, la explicación de la obra falla, también la crítica de Rodrigo, que genera una discusión con la descripción errónea de las obras, yo sí fui a verlas, y a mí me gustaron, tal vez tengo ese berretín de admirar el trabajo tedioso que muchos argentinos tenemos, pero la película que dan en el cine de la fundación muestra al escultor con mucho fastidio, casi ofuscado haciendo su trabajo, su trabajo, tal vez lo único sobresaliente de esa película es que se lo ve trabajando, que rompe el mito de la felicidad y los sentimientos de ama de casa de country que hablamos. Toda la parafernalia acerca de la crítica social que hace en sus obras es más negocio para los que escriben que para el artista, sus obras son lo bastante claras hasta para un principiante cómo yo, sí criticaría la curaduría porque es una mezcla de muchos temas, la muerte, el amor, la violencia, el gallo muerto y un autoretrato a lo cristo tomando sol en la pileta, y una señora fea juntando ramas; pero la escultura del hombre pequeño desnudo en una barca con la mirada perdida y proporcionalmente muy pequeño para el bote es una verdadera obra de arte, así también cómo la pareja de la que yo no me percaté de la posición dominante del joven agarrándola de la mano detrás hasta que una amiga me lo comentó. La obra de Mueck es buena, creo que el enojo de muchos es porque es masiva, que a cualquiera que le gustan los efectos especiales le llama la atención, pero compararla con los muñecos de cera de Madame Tussauds es un insulto, o una ignorancia, recomiendo que antes que termine se den un paseo por Proa y saquen sus propias conclusiones, y que le vean la cara a Mueck, yo pensaba que las caras de los personajes estaban un poco mal hechas, que las proporciones eran malas en todas, sutilmente deformes, pero si le ven la cara van a ver que se le parecen, todas se le parecen, y eso me cae en gracia
    Saludos
  6. Fui a ver la muestra, no comparto el quedarse con la obsesión por los detalles de las esculturas ni los efectos especiales, no veo Hollywood ahi, creo que hay bastante mas que eso. Me gustó mucho mucho la obra del hombre en el bote, me pareció realmente buena, invade su actitud. No, definitivamente no es Mondongo. Gran trabajo, meticuloso pero cargado de ironia para mi.
  7. AVILA (Fernando Gomez) en 27 enero, 2014 en 2:40 dijo:
    Aclarado…
  8. Y permitame aclarar que NI me gusta Ron Mueck… Ni me gusta el Hiper-Realismo…

Acreedores, tras la colección de arte de la quebrada ciudad de Detroit

Mural de Diego Rivera podría acabar pagando parte de la deuda municipal

Uno de los impulsores de la propuesta afirma que no se trata de un bien esencial

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David Brooks
Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 29 de noviembre de 2013, p. 30

Nueva York, 28 de noviembre.

Diego Rivera podría acabar pagando parte de la deuda municipal de una ciudad estadunidense.

Acreedores de la ciudad de Detroit han solicitado a un juez encargado de la bancarrota municipal más grande de Estados Unidos participar en la valuación de la colección de arte de la ciudad, que incluye un famoso mural de Diego Rivera, como parte del proceso para recuperar los 18 mil millones de dólares que se les debe.

Aseguradoras de bonos municipales, el sindicato más grande de trabajadores municipales de Detroit y varios bancos europeos solicitaron formalmente esta semana al juez Steven Rhodes ordenar a Detroit cooperar con una comisión de acreedores para determinar el valor de la colección de arte en el principal museo de la ciudad, el Instituto de Arte de Detroit (DIA, por sus siglas en inglés), según el rotativo Detroit Free Press y Bloomberg News.

Entre las miles de obras de arte, entre ellas de Picasso, Degas, Bruegel, Rembrandt, Matisse, Van Gogh y un Warhol, el edificio contiene el mural de Rivera de dos pisos creado en 1933 titulado Industria de Detroit.

Se deben 18 mil mdd

El mural de Rivera consta de 27 paneles y lo elaboró en 11 meses, entre abril de 1932 y marzo de 1933. Según el DIA, es considerado el mejor ejemplo del muralismo mexicano en Estados Unidos y afirma que el propio artista consideró que era su mejor obra. El mural ofrece un panorama de la industria y tecnología como la cultura que definía a Detroit (imágenes del mural).

Durante sus primeros años el mural fue motivo de controversia; políticos y líderes religiosos criticaron aspectos de la obra, decían que fomentaba la guerra de clases, que se burlaba de Jesús, que promovía la igualdad racial, que era propaganda marxista y más. Hubo incluso una demanda del Detroit News para que fuera borrado; en ese tiempo era el principal rotativo de la ciudad.

Ahora, para los acreedores, es un bien que podría ayudar a recuperar su dinero.

Uno de los directores de Financial Guaranty Insurance Co, una de los principales aseguradoras de bonos de la ciudad, que impulsó, junto con otros acreedores, la solicitud presentada esta semana, insistió en entrevista con el Detroit Free Press que la ciudad tiene que vender la colección de arte para satisfacer a los acreedores. El ejecutivo Derek Donnelly indicó que entiende que es un tema delicado, pero argumentó que el arte no es un bien esencial y especialmente no lo es para otorgar servicios a la ciudad.

El museo ha insistido en que cualquier orden para vender o utilizar su colección para los propósitos de satisfacer a acreedores sería el fin de la institución y, por lo tanto, se opone a cualquier venta de la colección.

Kevyn Orr, el administrador de emergencia financiera de la ciudad, contrató a Christie’s Inc para evaluar la colección de arte, pero aún no ha declarado si la ciudad está contemplando vender algunas de las piezas para pagar a los acreedores. A diferencia de otros museos parecidos, donde las obras siguen perteneciendo a colecciones privadas, buena parte del acervo del DIA es propiedad de la ciudad.

El procurador general estatal de Michigan opinó en junio que la colección de arte en el museo es un fideicomiso caritativo y, por lo tanto, no puede ser vendido para ayudar en pagar las deudas de la ciudad. Pero el juez aún tiene que determinar si la ciudad permanecerá bajo protección del tribunal de bancarrota, fallo que se espera a principios de diciembre, y en relación a eso, qué hacer con sus bienes como la colección de arte en el plan para salir de la bancarrota.

La ciudad, que ha sido sujeta a décadas de devastación económica y corrupción política, se declaró en bancarrota, algo sin precedente en una metrópolis de este tamaño e impensable para lo que fue una de las capitales industriales del mundo. Detroit ahora tiene unos 700 mil habitantes (80 por ciento afroestadunidenses pobres), la mitad de la población que tenía hace medio siglo; están el centro y miles de edificios y casas abandonados.

La posibilidad de la venta de parte de la colección ha provocado un intenso debate en los círculos culturales de este país, defensores de museos y otras instituciones dedicadas a ofrecer arte al público denuncian que estas maniobras de bancos y otros acreedores ponen en riesgo una de las grandes instituciones del país. Es difícil ver cómo puede argumentar uno para mantener inviolables el arte en Detroit, y nuestros museos, sin un argumento intelectual más amplio por la necesidad cívica de las instituciones culturales. Una de las pocas cosas positivas que podrían surgir de los escombros en Detroit es que la gente que honestamente cree que los museos y el arte son esenciales para la vida cotidiana, se dé cuenta de que necesita decir justo eso, escribió Philip Kennicott, crítico de arte y Premio Pulitzer del Washington Post.

En la entrada al DIA está grabado en piedra el propósito del mural: Dedicado por el pueblo de Detroit al conocimiento y gozo del arte.

Para ver la colección y obtener más información sobre DIA: www.dia.org


Roger Waters llama a su familia del rock a sumarse al boicot cultural a Israel

Leemos en Rebelión:

A mis colegas del Rock & Roll

A propósito de la trágica muerte a tiros del adolescente desarmado Travon Martin y la absolución de su asesino Zimmenman, Stevie Wonder en unas recientes declaraciones hechas en uno de sus conciertos anunció que no actuará en el Estado de Florida hasta que ese estado derogue su ley de “Defensa propia”. En realidad, ha declarado un boicot por motivos de conciencia. Aplaudo su postura y estoy con él, ya que me ha traído a colación una propuesta que hice en una carta que escribí el pasado 14 de febrero en la que hacía referencia a esto mismo, pero que nunca se publicó.

Ha llegado el momento de hacerlo, así que aquí está.

Esta carta ha estado gestándose a fuego lento durante un tiempo en un segundo plano de mi conciencia y conocimiento.

Hace ya siete años que me adherí al BDS (Boicot Desinversiones y Sanciones), movimiento no violento que se opone a la ocupación de Cisjordania por parte de Israel y a las violaciones del derecho internacional y en defensa de los derechos humanos de los palestinos. El objetivo es llamar la atención internacional de estas políticas israelíes, con la esperanza de que sirvan para poner fin a las mismas. Todas las personas de la región se merecen algo mejor que esto.

Para ir al grano, Israel ha sido declarado indistintamente tanto por organizaciones de derechos humanos como por altos representantes de Naciones Unidas, así como el Tribunal Internacional de Justicia, culpable de graves violaciones del derecho internacional. Entre las que se incluyen sólo citaré dos:

El crimen de Apartheid: La opresión sistemática de un grupo étnico sobre otro. Por ejemplo, el 9 de marzo de 2012 el Comité de Naciones Unidas para la eliminación de la discriminación racial exigió a Israel que pusiera fin a sus políticas racistas y leyes que infringían la prohibición contra la segregación racial y apartheid.

El crimen de limpieza étnica: La expulsión forzada de población autóctona de su legítima tierra para colonizarla con población ocupante. Por ejemplo, en Jerusalén Este familias no judías son física y sistemáticamente desalojadas de sus casa para dar cabida a los judíos ocupantes.

Hay otras más.

Dada la incapacidad o falta de voluntad de nuestros gobiernos, o del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para presionar y hacer que Israel ponga fin a estas violaciones y lleve a cabo una reparación a las víctimas, ésta recae sobre la sociedad civil y la conciencia de los ciudadanos del mundo, para limpiar nuestras conciencias, asumir nuestras responsabilidades y actuar. Os escribo ahora, hermanos y hermanas de la familia del rock & roll, para pediros que os unáis a mí, y a miles de otros artistas alrededor del mundo para declarar un boicot cultural a Israel, para arrojar luz sobre estos problemas y también apoyar a todos nuestros hermanos y hermanas en Palestina e Israel, quienes luchan para poner fin a todas las formas de opresión israelí y desean vivir en paz, justicia, igualdad y libertad.

Me dirijo ahora a todos vosotros con motivo de dos hechos recientes:

Stevie Wonder La primera semana de diciembre 2012 que Stevie Wonder había sido invitado a encabezar una cena de gala para los Amigos de las Fuerzas de Defensa de Israel en Los Angeles el día 6 de ese mes. Un acto para recaudar dinero para las fuerzas armadas israelíes, ¿como si los 4.300 millones de dólares que nosotros, los contribuyentes de Estados Unidos, les damos cada año no fueran suficientes? Este acto se celebró justo después de que las fuerzas israelíes hubieran concluido otro ataque sobre Gaza (operación Pilar Defensivo), cometiendo, conforme al observatorio de Derechos Humanos, crímenes de guerra contra la sitiada población de 1,6 millones de palestinos que viven allí.

De cualquier manera, escribí a Stevie para persuadirle de que cancelara su actuación. Mi carta se desgrana a lo largo de estas líneas: “¿Te hubieras sentido bien actuando en la fiesta de la policía en Johanesburgo la noche posterior a la masacre de Sharpeville en 1960, o en la de Birmingham – Alabama, para recaudar dinero para el cuerpo de policía que apaleó, lanzó gas lacrimógeno y chorros de agua a aquellos chicos que pretendían la integración en 1963?”

El arzobispo Desmond Tutu también escribió una apasionada petición a Stevie y otras 3.000 personas se adhirieron a una petición a través del portal change.org para que Stevie, para su mayor mérito, cancelara.

A comienzos de aquella semana pronuncié un discurso en Naciones Unidas. Si estáis interesados pueden encontrar este discurso en YouTube.

Lo interesante de estas dos historias es que no hubo NI UNA SOLA mención de ninguna de ellas en los principales medios de comunicación de Estados Unidos.

La conclusión directa sería que esos medios en Estados Unidos no están interesados en lo que afecta a la población palestina, o para el caso, de la situación de la población israelí. Sólo podemos esperar que puedan llegar a interesarles como finalmente lo hicieron las políticas de Apartheid en Sudáfrica.

En los tiempos del Apartheid en Sudáfrica al principio era un goteo de artistas que rechazaban actuar allí, un goteo, que ejerció un boicot cultural que después se convirtió en un arroyo, más tarde en un río, pasando a torrente, para terminar en inundación, (¿Recordáis Stevie van Zant, Bruce y todos los demás? ¿El “no actuaremos en Sun City”?) ¿Por qué? Porque ellos entendieron, como lo entienden Naciones Unidas y el Tribunal Internacional de Justicia, que el Apartheid es injusto.

La comunidad deportiva ganó la batalla, ningún equipo de cricket o rugby iría a jugar a Sudáfrica, y finalmente se sumó también la comunidad política. Todos, las comunidades musical, deportiva y política a escala global, alzamos nuestras voces al unísono y el régimen de Apartheid en Sudáfrica cayó.

Puede ser que ahora estemos en el punto de inflexión con Israel y Palestina. Hay buena gente en ambos lugares y merecen una solución justa a su situación. Todos y cada uno de ellos merecen libertad, justicia e igualdad de derechos. Recientemente el ANC (African National Congress), partido gobernante en Sudáfrica, se ha adherido al BDS. Estamos cerca. Por favor, únete conmigo y todos los hermanos y hermanas de la sociedad civil en proclamar nuestro rechazo al Apartheid en Israel y la Palestina ocupada; comprometiéndonos a no actuar, o exponer en Israel, ni aceptar premios o financiación de ninguna institución asociada al gobierno de Israel, hasta el momento en que Israel cumpla con el derecho internacional y los principios universales de los derechos humanos.

Traducción: Juan Pablo Crespo.

Fuente: https://www.facebook.com/notes/roger-waters-the-wall/a-note-from-roger-waters-august-18-2013/697457193602067


Famosos piden justicia en el caso Pussy Riot (La Jornada)

Leemos hoy en el diario mexicano:

Más de 70 artistas de renombre internacional, entre los que figuran Patti Smith, Madonna, Elton John y Bryan Adams, lanzaron este lunes un llamado en favor de la liberación de dos integrantes de la banda feminista rusa Pussy Riot, encarceladas por una actuación de protesta contra el gobierno de su país.

Entre los músicos famosos que firmaron esta petición auspiciada por Amnistía Internacional constan también los nombres de Joan Baez, Björk, Bono, Tracy Chapman, The Clash, Peter Gabriel, PJ Harvey, Billy Joel, Angelique Kidjo, Mark Knopfler, Annie Lennox, Massive Attack, Alanis Morissette, Youssou N’Dour, Yoko Ono, Radiohead, Adele, Bruce Springsteen y Sting.

En una carta abierta dirigida a las dos integrantes del grupo punk rock ruso, Maria Alejina, de 25 años, y Nadejda Tolokonikova, de 23 años, los célebres músicos expresaron su apoyo y denunciaron un “juicio terriblemente injusto.

Aunque entendemos que una acción de protesta realizada en un lugar de culto puede provocar indignación, pedimos a las autoridades rusas que revisen las severas penas pronunciadas, con el fin de que (las dos mujeres) puedan reunirse con sus hijos y familiares, añaden los artistas.

Su fuerza, valentía y determinación son fuente de inspiración para todos nosotros, concluye la carta.

Próxima audiencia

Este llamado fue hecho público días antes de la audiencia de apelación, que tendrá lugar esta semana, y que podría concluir con una eventual liberación de las dos Pussy Riot.

Maria Alejina y Nadejda Tolokonnikova fueron arrestadas en febrero 2012 por haber cantado una oración contra Vladimir Putin en una catedral de Moscú. Las jóvenes querían denunciar una colusión entre la Iglesia ortodoxa y el poder político.

En agosto 2012, las dos mujeres fueron condenadas a dos años de campo de trabajo. Una tercera integrante, que también fue condenada, fue puesta en libertad condicional.


Presentación e índices de las ‘Obras selectas’ de Lenin

NOTA PARA LA PRESENTE EDICIÓN

 

tapas_lenin_final_tomoIPresentamos estas Obras selectas de Lenin en dos tomos: una recopilación de textos y discursos imprescindibles a la hora de conocer y abordar la obra de uno de los más importantes revolucionarios marxistas del siglo XX. Pretendemos con estas Obras selectas, junto al reciente lanzamiento de las Obras escogidas de León Trotsky, hacer llegar al público en general, y a las nuevas generaciones de trabajadores y jóvenes, los textos de los grandes marxistas clásicos.

Lenin lleva aproximadamente dos décadas de estar casi “desaparecido”, fuera de los emprendimientos editoriales, fuera del “mercado” de la palabra escrita, calumniado por biógrafos liberales y conservadores; demonizada su figura como “representación” de la dictadura estalinista y atacada por la “nueva izquierda”… que en sus prácticas políticas nada han traído de “nuevo”. Sin embargo, Lenin también ha tenido, en este nuevo siglo, algunas pocas y nuevas ediciones. En 2001 se realizó en Alemania un simposio en torno a

las relecturas de sus escritos desde nuestra época, que fueron publicados en Lenin reactivado[1]. También se han publicado biografías, como la de Jean-Jacques Marie, o interesantes investigaciones de aspectos de su vida y obra como la de Philip Pomper en El hermano de Lenin[2]. Las presentes Obras selectas, junto a las nuevas publicaciones sobre Lenin, muestran el atractivo que aún posee su figura a la hora de pensar una alternativa al sistema capitalista.

Y es que hay –teniendo en cuenta la crisis económica internacional del capitalismo– un potencial regreso de las ideas del revolucionario ruso; fantasma que evidentemente asusta al historiador reaccionario Robert Service, quien se ha tomado muy en serio la tarea de “terminar de asesinar” a los revolucionarios del siglo XX. El peligro para este está en la posibilidad de que “se pueda volver a invocar su memoria” “en las muchas partes del mundo en que el capitalismo provoca graves problemas sociales. Lenin no está del todo muerto, al menos aún no”[3].

La presente selección de escritos de Lenin pretende entonces aportar al surgimiento de un genuino interés en su obra, partiendo de la actualidad que tiene la herencia leninista allí donde (re)surge la necesidad de orientar y potenciar la acción de los explotados hacia el combate contra el orden político y social capitalista.

Queremos ofrecer una recopilación de textos que, a contrapelo de toda falsificación estalinista, de toda propaganda amansada y toda resignación frente al presente político, permita al lector responderse la pregunta con la cual comienza nuestro primer tomo: “¿A qué herencia renunciamos?”. ¿Debemos renunciar a lo mejor de la experiencia que expresó Lenin, por la cual se apostó, se luchó y se padeció? ¿Acaso la derrota que provocó que la revolución y el Estado basado en los sóviets de trabajadores, campesinos y el pueblo que surgió de ella, del cual Lenin fue uno de sus artífices, se transformara en su contrario, en un Estado “totalitario” dirigido por una casta burocrática, justifica esta renuncia? Adelantando nuestra respuesta, con Lenin decimos que no solo “no renunciamos a esta herencia”, sino que también “refutamos los recelos” de muchos de aquellos que han renunciado a la misma. También decimos con Lenin que no guardamos “la herencia como los archiveros conservan los viejos documentos”, sino que lo hacemos porque hoy es vital para el análisis crítico del capitalismo, la lucha de clases y el programa y la organización necesaria para la lucha de los trabajadores y los explotados.

En las últimas décadas, de reacción liberal y restauración conservadora, se atacó uno de los aportes más significativos de Lenin como político marxista. Con él surgió y se desarrolló una nueva concepción (que el lector podrá apreciar a lo largo de los presentes tomos) de la práctica política: la necesidad de una organización, de un partido capaz de conservar las energías y potenciar la lucha de los explotados y los oprimidos; de potenciarla “según todas las reglas del arte” por parte de “personas cuya profesión sea la actividad revolucionaria”[4]. Y esa profesión a la que apostamos junto con Lenin, la revolucionaria, es hoy la más combatida, denigrada y malentendida, no sin ocultas e interesadas razones. Al hacerlo artífice del régimen de partido único y de la dictadura totalitaria, deporte preferido de académicos liberales, conservadores y también de radicales libertarios, autonomistas y “posmarxistas”, se evita abordar verdaderamente al sujeto Lenin, sus combates, y el significado real de su herencia para el marxismo.

Como decía Trotsky frente a este tipo de posiciones: “El error de este razonamiento comienza con la identificación tácita del bolchevismo, de la Revolución de Octubre y de la Unión Soviética. El proceso histórico, que consiste en la lucha de fuerzas hostiles, es reemplazado por la evolución abstracta del bolchevismo. Sin embargo, el bolchevismo es solamente una corriente política. Aunque estrechamente ligado a la clase obrera, no se identifica con ella. En la URSS, además de la clase obrera existen más de cien millones de campesinos de diversas nacionalidades; una herencia de opresión, de miseria y de ignorancia. El Estado creado por los bolcheviques refleja no solamente el pensamiento y la voluntad de los bolcheviques, sino también el nivel cultural del país, la composición social de la población, la influencia del pasado bárbaro y del imperialismo mundial no menos bárbaro. Representar el proceso de la degeneración del Estado soviético como la evolución del bolchevismo puro, es ignorar la realidad social, pues considera uno solo de sus elementos aislándolo de una manera puramente lógica. Basta con llamar a este error elemental por su verdadero nombre, para que no quede nada de él”. Y luego agregaba: “Evidentemente el estalinismo ha ‘surgido’ del bolchevismo; pero no surgió de una manera lógica, sino dialéctica; no como su afirmación revolucionaria, sino como su negación termidoriana. Que no es una misma cosa”[5].

Más allá de este tipo de críticas es claro que su presencia como político revolucionario del siglo XX no puede ser ignorada. El escritor austriaco Stefan Zweig, en su libro llamado, nada menos, Momentos estelares de la humanidad, relata la vuelta de Lenin a Rusia luego de la revolución de febrero de 1917. Exiliado en Zúrich después de 1905, Lenin retorna junto a otros militantes a su país. Escribió Zweig: “El tren se puso en movimiento hacia Gottmadingen, la estación fronteriza alemana. Eran las tres y diez. Y el mundo cambió brutalmente de horario. Millones de obuses destructores habían sido arrojados en el curso de la guerra mundial. Los ingenieros continuaban inventando las armas más pesadas, las más poderosas y las más devastadoras. Pero ningún obús fue más devastador y más decisivo que este tren, con su cargamento de revolucionarios, los más peligrosos y más decididos del siglo, este tren, que de la frontera suiza se lanzaba entonces a través de toda Alemania hacia Petrogrado y se preparaba para hacer explotar el orden de los tiempos”. En Rusia se entrelazaban el hambre, la miseria y la desesperación de la guerra con las esperanzas eléctricas de la revolución. Una vez en la estación Finlandia, “los reflectores instalados en las fachadas de las casas y en el castillo se concentran sobre él, y desde aquel coche blindado dirige su primer discurso al pueblo. Bulle animadamente el gentío por las calles. Ha comenzado el ‘ciclo de diez días que conmovieron el mundo’. El proyectil ha dado en el blanco, ha destruido un imperio y cambiado la faz del mundo”.

 

* * *

 

La revolución socialista y Lenin junto con ella pasaron por los momentos más gloriosos y seductores, así como por los más terroríficos y violentos. Según el historiador Arno Mayer estas son las “dos caras contrapuestas” de una revolución. Y toda revolución social abre una dinámica propia que es relativamente “autónoma” y condicionada[6]. Trotsky, en el exilio mexicano, analizando esta dinámica abierta, poco antes de ser asesinado por un militante estalinista, escribió: “A pesar de las medidas de represión a las que fue necesario recurrir bajo la presión de circunstancias extraordinarias, la Revolución de Octubre impuso un cambio radical en las relaciones sociales en favor de los intereses de las masas trabajadoras. En cambio, la contrarrevolución estalinista dio inicio a conmociones sociales que van en el sentido de transformar el orden social soviético en beneficio de una minoría privilegiada de burócratas termidorianos”[7]. Lo que quedaba de ese Estado gobernado por una “minoría privilegiada de burócratas” se derrumbó estrepitosamente, desacreditado frente a las masas, luego de 1989, en Rusia. Pero “el carácter de los levantamientos de 1989-91 y sus consecuencias sólo puede comprenderse como el último acto de un largo proceso de revoluciones políticas derrotadas que sacudieron los países de Europa del Este, combinado con retrocesos importantes de la clase obrera occidental ante el avance de la ofensiva neoliberal”[8]. Primero fueron los combates de la Oposición de Izquierda, dirigida por Trotsky (y muchos de los mejores militantes comunistas), que culminaron con su expulsión y exilio en 1928; luego las grandes y represivas conmociones del “Gran Terror” estalinista de los años 30; luego vinieron los levantamientos de obreros y campesinos de Berlín, Hungría, Polonia, Checoslovaquia (sólo por nombrar algunos), que plantearon el antagonismo existente entre esa “minoría privilegiada” y las masas obreras y campesinas. Sólo la derrota de los mismos, junto con el agotamiento económico y el cerco capitalista (lo que demuestra lo

utópicamente reaccionario que fue y es plantear el “socialismo en un solo país”), preparó “el último acto” que fue 1989-91: la implosión de la burocracia, en medio de movilizaciones de masas, sin perspectiva revolucionaria.

En síntesis: el aplastamiento de los procesos de “revolución política” por parte de burocracias estalinistas nacionales, en sus diferentes variantes, estuvo en la base de este enorme retroceso de la revolución y dejó planteada la enorme actualidad de los últimos combates de Lenin contra la burocratización del Partido Bolchevique y la continuidad de esta batalla por parte de Trotsky, que lo llevó, en 1938, a fundar la IV Internacional.

La recopilación que presentamos en estos tomos intenta aportar a esta tarea de retomar la herencia del marxismo revolucionario.

 

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Los textos reunidos atraviesan el largo camino trazado entre “dos revoluciones”: la de 1905, con sus “Jornadas revolucionarias”, hasta la de 1917, con sus “Tres crisis”. Además, recopilan las huellas de la lucha por forjar esa organización de hombres y mujeres “expertos en las artes de la política revolucionaria” en “¿Qué hacer? Problemas candentes de nuestro movimiento”. El lector podrá descubrir en estos textos la definición de cuál es la alianza de fuerzas que permitiría a Rusia derribar la autocracia; según Lenin, la alianza de los obreros con los campesinos –y no con la burguesía liberal, como proponían los mencheviques–, así como la fundamentación de los métodos insurreccionales frente a las tendencias “pacifistas” en el debate plasmado en “Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrática”. Podrá sumergirse también en los duros y francos debates de tendencias y fracciones entre los emigrados luego de la derrota de la revolución de 1905, momento de retroceso y reacción, cuando el zarismo desbarata palmo a palmo las “libertades” que se había visto obligado a otorgar frente a las masas insurrectas. Podrá leer los debates que Lenin lleva adelante contra aquellos que proponían la liquidación del trabajo ilegal del Partido, debate reflejado en “Algunas fuentes de la actual discrepancia ideológica”. O leer las discusiones que Lenin realiza contra la fracción izquierdista en “La fracción de los partidarios del otzovismo y de la construcción de Dios”.

A través de los textos que componen el primer tomo el lector verá desarrollarse la pelea de Lenin por forjar una nueva internacional revolucionaria: la III Internacional. Podrá analizar el cambio en la situación política de las masas, el nuevo ascenso de luchas obreras que se va desarrollando con ímpetu, analizado por Lenin en “El desarrollo de las huelgas y las manifestaciones callejeras”. Podrá ver los giros bruscos que produjo la Primera Guerra Mundial y la ubicación del marxismo frente a la misma en “La bancarrota de la II Internacional”.

Verá los interrogantes que abre la guerra cuando Lenin debate con el programa de Rosa Luxemburg, encarcelada en Alemania por su oposición a la guerra, en “El programa militar de la revolución proletaria” y propone “a la guerra como a la guerra”: a la guerra entre los “bandidos imperialistas”, la guerra civil del proletariado y las masas contra la burguesía. Podrá leer el aún controversial ensayo con el cual Lenin buscó dar una respuesta a los cambios que se estaban produciendo en el capitalismo del siglo XX en “El imperialismo, etapa superior del capitalismo”, con el que sentó las bases para la explicación de la nueva época de crisis, guerras y revoluciones que, con sus diferentes etapas, llega hasta nuestros días.

En los textos que dan inicio al segundo tomo el lector podrá adentrarse en el ambiente de energías liberadas, de impaciencias, posibilidades y peligros que abrió la revolución de febrero de 1917. Leer el combate de los “diez días que conmovieron al mundo” a partir de las “Tesis de abril”, cuando Lenin combate las posiciones sostenidas por los llamados “viejos bolcheviques” confluyendo, de hecho, con las tesis de la revolución permanente sobre la mecánica de la revolución que Trotsky había formulado a partir de las lecciones de la Revolución rusa de 1905[9]. Podrá seguir el curso de las crisis, avances y reflujos del calendario revolucionario a través de su intervención en el “I Congreso de los Sóviets de diputados obreros y soldados”, pasando por las “Tres crisis” y observando “El comienzo del bonapartismo”. Podrá “retirarse” y seguir a Lenin, ahora nuevamente en la clandestinidad, y leer sus tesis sobre una nueva organización estatal transitoria, sin Ejército permanente y sin burocracia, en la que hasta una cocinera pueda ser responsable de la administración del nuevo Estado, así como su gran anticipación de las contradicciones a las que se tendría que enfrentar el partido revolucionario al tomar el poder del Estado durante la transición, en “El Estado y la revolución”.

El lector podrá preguntarse entonces junto con Lenin: “¿Podrán los bolcheviques mantenerse en el poder?”. El instante de peligro que significó esta decisión, derrocar al Estado de la burguesía, puede apreciarse leyendo su llamado urgido contra la mayoría de sus compañeros del Comité Central del Partido Comunista (bolchevique), cuando sólo era apoyado por militantes como Trotsky y Sverdlov y las masas que protagonizaban el “auge revolucionario del pueblo”. En esos momentos les decía: “La historia ofrece pocos momentos como estos para los revolucionarios”, “es ahora o nunca”. Podrá el lector entonces adentrarse y sumergirse luego en la plenaria de aquella tensa madrugada que cambió la “historia universal”, cuando se votó “El decreto sobre la paz”, “El decreto sobre la tierra” y la “Resolución sobre la creación de un Gobierno obrero y campesino”.

El lector podrá sentir el empuje y las esperanzas puestas en la extensión de la revolución internacional y de esa “nueva” democracia de los trabajadores que estaba surgiendo frente a la catástrofe económica y la guerra en sus “Tesis sobre la democracia burguesa y la dictadura del proletariado”. Podrá observar cómo Lenin, al inicio de la guerra civil rusa, no teme hacerles llegar una “Carta a los obreros norteamericanos” para decirles que es necesario “aplastar la resistencia de los capitalistas” y “recurrir a la violencia”, pero a la violencia de los explotados y oprimidos y no de esa “minoría” de capitalistas que se basa en ella y sólo la recusa si la utilizan “los de abajo”. También el lector tendrá la posibilidad de sopesar la importancia que Lenin dio a los problemas de la revolución internacional leyendo “El izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo”, donde debate dura pero fraternalmente con sus compañeros de la III Internacional la necesidad de no “repetir mal” las lecciones del bolchevismo, de buscar y descubrir las particularidades de la lucha de clases de cada nación y aprender de las formas a través de las cuales el partido y la revolución avanzan.

Podrá evaluar el lector en los textos seleccionados los avances del nuevo Estado y de la sociedad de transición, el análisis de la situación, en cada momento, de las fuerzas en pugna. Podrá entonces seguir los textos que muestran nuevas encrucijadas, cuando la derrotar militar del antiguo régimen se ha conquistado pero persisten las dificultades de un Estado obrero en condiciones de aislamiento, rodeado de “enemigos” para nada “imaginarios”, con un atraso cultural heredado de siglos de absolutismo y con una devastación económica por la guerra externa e interna. Podrá analizar entonces los “giros” en la situación y la “retirada estratégica” que Lenin propone en la “Nueva Política

Económica” (NEP), cuando plantea la necesidad de que el Estado de los trabajadores refuerce su alianza con los campesinos e introduzca elementos de “capitalismo de Estado”. Hacia finales del segundo tomo encontrará entonces los textos en los cuales Lenin ya entrevé el peligro en esa “podredumbre” que es “nuestra burocracia, tanto de los sóviets como del Partido en el nuevo Estado”, como afirmó en “Mejor poco, pero mejor”. Finalmente, tendrá la chance de ahondar en el último de sus combates leyendo su “Testamento”, escrito en 1922 y ocultado por la dirección oficial… ¡hasta 1956!

Cuando las manifestaciones del décimo aniversario de la revolución (1927) se desplegaron por las calles de la URSS, el eco de sus últimas palabras fue recogido por los militantes de la Oposición de Izquierda: “Remover/desplazar a Stalin”.

 

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Sobre el origen de los textos

La presente edición se realizó a partir de una selección de las Obras Completas editadas desde la URSS y publicadas en nuestro país por la Editorial Cartago. La primera edición –como señala Jean-Jacques Marie en su biografía sobre Lenin– fue un conjunto de treinta y cinco volúmenes, que en la época de Jruschov se elevaron a cincuenta y cinco (ya que se reintegraron artículos y fragmentos ocultados); por ello utilizamos esa segunda edición “jruschoviana”.

Debido a la manipulación constante de que se ha hecho de los trabajos de Lenin según conveniencias políticas, por parte del stalinismo, en los presentes volúmenes hemos optado por despojar a los textos de la enorme cantidad citas de los editores, dejando solamente las del propio Lenin, y agregando nosotros las indispensables.

Cada tomo tiene índices que podrán ayudar al lector: uno de conceptos, organizaciones y abreviaciones; otro de publicaciones. En el Tomo dos encontrará además un índice de pequeñas biografías y una línea de tiempo con dos entradas: una se refiere a la vida de Lenin y al accionar del Partido Bolchevique; la otra indica los acontecimientos históricos más importantes en el mundo y en Rusia.

Al final del segundo tomo hay también un listado bibliográfico que da cuenta de los materiales utilizados como referencia para estas Obras selectas y que sirven a modo de “guía de lectura sugerida” para profundizar en torno a Lenin.

 

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La presente edición estuvo a cargo de un equipo conformado por Cecilia Feijoo, Valeria Foglia, Demian Paredes y Julio Patricio Rovelli.

Estos tomos no podrían haberse publicado sin la colaboración de Gabriel Piro, Sabrina Chirico, Valeria Rios, Analía Cabral y Lucía Feijoo.


[1] Lenin reactivado, Budgen, Kouvelakis, Zizek (eds.), Madrid, Akal 2010.

[2] Lenin, Jean Jacques Marie, Madrid, POSI, 2011; El hermano de Lenin, Philip Pomper, Barcelona, Ariel, 2010.

[3] Lenin. Una biografía, Robert Service, Barcelona, Siglo XXI, 2001.

[4] Ver “¿Qué hacer…” en el Tomo uno de la presente edición.

[5] “Bolchevismo y estalinismo. Sobre la cuestión de las raíces teóricas e históricas de la IV Internacional” (1937), León Trotsky, Escritos 1929-1940 (versión digital), en http://ceipleontrotsky.org/

[6] Les Furies, 1789-1917. Violence, Vengance, Terreur, Arno J. Mayer, París, Fayard, 2002.

[7] Stalin, León Trotsky, México D.F. Juan Pablos Editor, 1973.

[8] Ver “La actualidad del análisis de Trotsky frente a las nuevas (y viejas) controversias sobre la transición al socialismo”, Claudia Cinatti, Bs. As., revista Estrategia Internacional N.° 22, 2005.

[9] Ver al respecto La teoría de la revolución permanente (compilación), León Trotsky, Bs. As., Ediciones IPS/CEIP “León Trotsky”, 2011.

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Índices

 

Tomo uno (1898-1916)

 

Nota para la presente edición

 

Breve índice de conceptos

 

Índice de periódicos y publicaciones

 

¿A qué herencia renunciamos?

 

Sobre las huelgas

 

¿Qué hacer? Problemas candentes de nuestro movimiento

Prefacio

I. Dogmatismo y “libertad de crítica”

II. La espontaneidad de las masas y la conciencia

de la socialdemocracia

III. Política sindicalista y política socialdemócrata

IV. Los métodos artesanales de trabajo de los economistas

y la organización de los revolucionarios

V. Plan para un periódico político destinado a toda Rusia

VI. Conclusión

Anexo: Intento de fusionar Iskra con Rabocheye Dielo

 

Jornadas revolucionarias

 

Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrática

Prólogo

I. Una cuestión política urgente

II. ¿Qué nos brinda la resolución del III Congreso del POSDR

sobre el Gobierno provisional revolucionario?

III. ¿Qué es la “victoria decisiva de la revolución

sobre el zarismo”?

IV. La república y la abolición de la monarquía

V. ¿Cómo “impulsar la revolución hacia adelante”?

VI. ¿Desde dónde amenaza al proletariado el peligro

de verse con las manos atadas en la lucha contra

la burguesía inconsecuente?

VII. La táctica de “eliminar a los conservadores del Gobierno”

VIII. La tendencia de Osvobozhdenie y la de la nueva Iskra

IX. ¿Qué significa ser el partido de la oposición extrema durante la revolución?

X. Las “comunas revolucionarias” y la dictadura democrática revolucionaria del proletariado y del campesinado

XI. Breve comparación de algunas resoluciones del III Congreso del POSDR y de la Conferencia

XII. ¿Disminuirá el alcance de la revolución democrática si la burguesía le da la espalda?

XIII. Conclusión. ¿Nos atreveremos a vencer?

Epílogo: Otra vez la tendencia de Osvobozhdenie, otra vez la tendencia de la nueva lskra

 

Huelga política y lucha callejera en Moscú

 

Sobre la reorganización del Partido

 

La organización del Partido y la literatura partidaria

 

Nuestras tareas y el Sóviet de Diputados Obreros. Carta a la redacción

 

Enseñanzas de la insurrección en Moscú

 

Prólogo a la recopilación En doce años

 

Marxismo y revisionismo

 

La fracción de los partidarios del otzovismo y de la construcción de Dios

 

Algunas fuentes de la actual discordancia ideológica

 

El sentido histórico de la lucha interna del Partido en Rusia

 

Desarrollo de las huelgas revolucionarias y de las manifestaciones callejeras

 

Comunicado y resoluciones de la reunión de Cracovia del Comité Central del POSDR con funcionarios del Partido

 

La bancarrota de la II Internacional

 

Tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo

 

El programa militar de la revolución proletaria

 

El imperialismo, etapa superior del capitalismo (Ensayo popular)

Prólogo a la edición rusa

Prólogo a las ediciones francesa y alemana

I. La concentración de la producción y los monopolios

II. Los bancos y su nuevo papel

III. El capital financiero y la oligarquía financiera

IV. La exportación de capitales

V. El reparto del mundo entre asociaciones de capitalistas

VI. El reparto del mundo entre grandes potencias

VII El imperialismo como etapa particular del capitalismo

VIII. El parasitismo y la descomposición del capitalismo

IX. Crítica del imperialismo

X. Ubicación histórica del imperialismo

 

 

Tomo dos (1917-1923)

 

tapas_lenin_final_tomoIIBreve índice de conceptos

 

Índice de periódicos y publicaciones

 

Las tareas del proletariado en la actual revolución (Tesis de abril)

 

Cartas sobre táctica

 

El doble poder

 

Las tareas del proletariado en nuestra revolución (Proyecto de plataforma del partido proletario)

 

La guerra y la revolución (Conferencia pronunciada el 14 (27) de mayo de1917)

 

I Congreso de los Sóviets de Diputados Obreros y Soldados de toda Rusia

 

¡Todo el poder a los sóviets!

 

Tres crisis

 

¿Dónde está el poder y dónde la contrarrevolución?

 

Sobre las consignas

 

El comienzo del bonapartismo

 

El Estado y la revolución. La teoría marxista del Estado y las tareas del proletariado en la revolución

Prólogo a la primera edición

Prólogo a la segunda edición

I. La sociedad de clases y el Estado

II. La experiencia de 1848-1851

III. La experiencia de la Comuna de París (1871). El análisis de Marx

IV. Continuación. Aclaraciones complementarias de Engels

V. Las bases económicas de la extinción del Estado

VI. La vulgarización del marxismo por los oportunistas

VII. La experiencia de la revolución rusa de 1905 y 1917

 

Acerca de los compromisos

 

Proyecto de resolución sobre la situación política actual

 

Los bolcheviques deben tomar el poder (Carta al Comité Central y a los comités del POSDR(b) de Petrogrado y de Moscú)

 

El marxismo y la insurrección (Carta al Comité Central del POSDR(b))

 

La catástrofe que nos amenaza y cómo luchar contra ella

 

¿Podrán los bolcheviques mantenerse en el poder?

 

II Congreso de los Sóviets de Diputados Obreros, Soldados y Campesinos de toda Rusia

I. A los obreros, a los soldados y a los campesinos

II. Informe sobre la paz

III. Palabras finales luego del debate del informe sobre la paz

IV. Informe sobre la tierra

V. Resolución sobre la creación de un Gobierno obrero

y campesino

 

Proyecto de decreto sobre el control obrero

 

Carta a los obreros norteamericanos

 

La revolución proletaria y el renegado Kautsky

Prólogo

Cómo Kautsky convirtió a Marx en un vulgar liberal

Democracia burguesa y democracia proletaria

¿Puede haber igualdad entre el explotado y el explotador?

Defender que los sóviets no se conviertan en organizaciones del Estado

La Asamblea Constituyente y la república soviética

La Constitución soviética

¿Qué es el internacionalismo?

Subordinación a la burguesía con el pretexto de un “análisis económico”

Anexo I. Tesis sobre la Asamblea Constituyente

Anexo II. El nuevo libro de Vandervelde sobre el Estado

 

I Congreso de la Internacional Comunista

Discurso en la inauguración del Congreso

Tesis sobre la democracia burguesa y la dictadura del proletariado

Discurso de Lenin sobre sus tesis

Resolución relativa a las tesis sobre la democracia burguesa y la dictadura del proletariado

 

La III Internacional y su lugar en la historia

 

Economía y política en la época de la dictadura del proletariado

 

El “izquierdismo”, enfermedad infantil del comunismo

I. ¿En qué sentido podemos hablar de la importancia

internacional de la revolución rusa?

II. Una condición esencial del éxito de los bolcheviques

III. Etapas principales en la historia del bolchevismo

IV. ¿En la lucha contra qué enemigos dentro del movimiento

obrero creció, se fortaleció y se templó el bolchevismo?

V. El comunismo “de izquierda” en Alemania.

Los dirigentes, el partido, la clase, las masas

VI. ¿Deben trabajar los revolucionarios en

sindicatos reaccionarios?

VII. ¿Debemos participar en los parlamentos burgueses?

VIII. ¿Ningún compromiso?

IX. El “comunismo de izquierda” en Inglaterra

X. Algunas conclusiones

Apéndice:

I. La división de los comunistas alemanes

II. Los comunistas y los independientes en Alemania

III. Turati y Cía. en Italia

IV. Conclusiones erróneas de premisas correctas

V. Carta de Wijnkoop

 

Discurso de clausura del X Congreso del Partido Comunista ruso

 

III Congreso de la Internacional Comunista

Informe sobre la táctica de la Internacional Comunista

Informe sobre la táctica del Partido Comunista de Rusia

 

La Nueva Política Económica y las tareas de las comisiones de educación política. Informe en el II Congreso ruso de Comisiones de Educación Política

 

Carta al Congreso (“Testamento” de Lenin)

 

Cómo debemos reorganizar la Inspección Obrera y

 

Campesina (Recomendación al XII Congreso del Partido)

 

Mejor poco, pero mejor

 

Nuestra revolución (A propósito de la notas de N. Sujanov)

 

Breve cronología de la vida de Lenin

 

Breve índice biográfico

 

Bibliografía de consulta


Video: Documentalistas marchan contra la resolución 982 del INCAA que recorta y censura la produccción

La marcha convocada por DOCA este miércoles 17 de Abril convocó a mas de 200 realizadores en las puertas del INCAA para decir NO AL RECORTE y NO A LA CENSURA ¡ABAJO LA RESOLUCION 982/13!


Ken Loach: “Privaticemos el funeral de Thatcher. Es lo que ella habría querido”

Leemos en el barcelonés elPeriódico.com:

Margaret Thatcher despertaba amor y odio a partes iguales y su muerte ha puesto de nuevo en evidencia la controversia que despertaba su figura. Un ejemplo es la postura del director de cine británico Ken Loach, que, echando mano de la ironía, ha apelado a privatizar el funeral de la Dama de Hierro. “Es lo que ella habría querido”, ha dicho en alusión a la política de privatizaciones que impulsó la que fue primera ministra del Reino Unido.

 

El director de cine británico Ken Loach, en una imagen de archivo, en Madrid.

El director de cine británico Ken Loach, en una imagen de archivo, en Madrid. ÓSCAR DEL POZO

“¿Cómo deberíamos honrarla? Privaticemos su funeral. Saquémoslo a concurso público y aceptemos la oferta más barata. Es lo que ella habría querido”, ha señalado el cineasta, conocido por sus películas de temática social.

Loach llega a esta conclusión tras afirmar que Thatcher fue el primer ministro británico “más destructivo de los tiempos modernos”. “Desempleo masivo, cierre de fábricas y comunidades destruidas fue su legado. Fue una luchadora y su enemigo fue la clase trabajadora británica”, opina el cineasta, que tampoco salva a la izquierda: “A sus victorias (de Thatcher) ayudaron líderes corruptos del Partido Laborista y muchos sindicatos”. “Es por las políticas que ella impulsó por la que estamos en el desastre actual”, remacha.

La opinión de Loach a buen seguro es compartida por las miles de personas que han firmado una petición en la web del Gobierno del Reino Unido para que no haya funeral de Estado para la Dama de Hierro.