Íconos y alcohol: Noé Jitrik sobre León Trotsky

* El escritor y crítico literario Noé Jitrik escribió la siguiente nota aparecida hoy en Página/12. Como es mi amigo me menciona; pero allí, en realidad, están (estamos) representados cientos de militantes del PTS y la FT-CI, que reivindicamos –y recreamos y luchamos por– el legado de León Trotsky y los trotskistas, contra la explotación del capitalismo y el imperialismo, y contra toda burocracia y formas de opresión.

Demian Paredes intenta, y a veces lo logra, hacerme compartir su fascinación por la figura de León Trotski, su vida, su obra y aun, y sobre todo para él, la trascendencia que tendría su pensamiento político en su proyección sobre el presente y el futuro de la sociedad, de la traumatizada y permanentemente en crisis sociedad marcada, determinada y sofocada por el capitalismo y los férreos sistemas que engendró. Esa fascinación ordena su vida, lo cual es sorprendente porque es joven y, como a muchos otros, esa tríada los atrae y los significa, responde a un deber ser moral muy fuerte que no se contradice en su caso con el mundo de deseos propios de la juventud: música, literatura, cine, amores, viajes, amigos y la larga serie de satisfactores que los seres humanos persiguen para sentir que pisan el suelo del vasto mundo.

Si bien yo había leído algunos libros de Trotski –el extraordinario Mi vida sobre todo– así como de sus comentadores y exegetas –Deutscher, Broué y Naville– distaba de conocer toda la vastedad de su escritura; Paredes me fue acercando otros en los que me detuve, de una manera u otra: una biografía de Lenin, sobre la cual escribí; lasActas del Juicio que se llevó a cabo en México, en 1938, presidido famosamente por el filósofo norteamericano John Dewey, productos de un plan editorial (Ediciones IPS) que, dada la dimensión de la obra, tiene para un rato largo y, en estos días, un par de artículos escritos en lo que podríamos considerar la segunda etapa de su curso vital: la primera, prerrevolucionaria, de formación y preparación fue la anterior a 1917, la segunda ya en el poder y en la oposición, la tercera en el exilio que va de 1927 a su muerte.

No me propongo considerar si hay o no unidad de pensamiento en los escritos que produjo incesantemente en las tres etapas; es más que probable que las condiciones exteriores propias de cada una determinaran el giro que tomaba su pensamiento y su actitud analítica –que las recorre a todas como una constante– así como su retórica y, en consecuencia, que haya diferencias importantes entre la masa de sus escritos, sin contar con el valor que le atribuía a la práctica de la escritura, en diapasón con una idea o concepción que se va instalando en la conciencia intelectual desde comienzos del siglo XVIII y se expande hasta las primeras décadas del XX.

Lo que, en particular, me suscita, es ese artículo de 1924, ahora recuperado. Hay que señalar, ante todo, que en ese año, en pleno ascenso de la influencia –o más bien apropiación– de Stalin en todos los organismos de Partido Comunista y él en la llamada “Oposición de Izquierda”, hablaba desde lo que podríamos llamar, al menos considerando este artículo, las finalidades de un cambio revolucionario en el proletariado urbano y campesino, como objetivo y consecuencia del sistema que la Revolución de Octubre había iniciado y que no le resultaba fácil implementar ni consolidar. Le preocupaban las formidables carencias culturales de un proletariado que, si bien había por eso mismo sido lo que había posibilitado la revolución ahora, en las vías de la construcción comunista, eran impedimentos, casi irreductibles zonas de alienación: llevar a ese proletariado tan particular a una conciencia política debía estar en el programa, pero, al mismo tiempo, exigía una respuesta que no podía ser mecánica ni ritual ni menos aún forzada.

El artículo, que salió publicado en Pravda, tiene una estructura argumentativa rigurosamente marxista: de una aclaración conceptual inicial desciende a un problema particular, examina sus rasgos y propone, imaginativamente, una solución. No tiene un tono admonitorio ni recriminatorio, más bien se parece a una invitación a pensar, nada extraordinario en sus escritos pero sí en relación con un contexto difícil, en plena crisis por la implantación de la “Nueva Política Económica”, que alguna urgencia tendría para el común de la gente, y las internas de un partido que pronto se vería ensangrentado por decisiones que llegarían a lo criminal. Y el problema, que seguramente todo político se plantea si no está tan sólo en el poder para su mero aprovechamiento, es cómo hacer para que el alcoholismo y la religión dejen de ser una rémora para la realización del programa de transformación de la sociedad que tiene como fin al ser humano.

La palabra “política” tiene dos sentidos o alcances según Trotski: uno general, amplio y que sale de su fondo semántico mismo, a saber que lo que marca la existencia misma de la sociedad es lo político o, como diríamos ahora, la politicidad: toda sociedad humana está fundada en ese concepto; el otro tiene que ver con una actividad precisa y particular, que para muchos es una vocación y para otros una profesión, sea cual fuere el sentido que se le da, y que busca formas que se quieren racionales y universales: el desideratum es que quienes son el objeto y los protagonistas y aun los beneficiarios de un cambio poderoso, o sea proletarios, como el que se propone realizar el grupo bolchevique, se incorporen a tales formas y contribuyan a fortalecerlas; implícitamente, que esa práctica no quede sólo en manos de un grupo de elegidos, o decididos, que por lo general proceden de la burguesía o de sus detractores iluminados, en uno u otro sentido. Lo que no se debe hacer, postula Trotski, es imponer tal incorporación. Pero ¿cómo hacer para lograrlo?

Apartar del alcoholismo y de la religión. Por algo una cosa y la otra tienen tanta fuerza y mueven multitudes, lo que no quiere decir que se las acepte complacida o resignadamente como, con cierta dosis de realismo o de cinismo, hicieron y hacen muchos que, o bien siempre lo habían aceptado, o bien no tuvieron más remedio que hacerlo, la soga en el cuello. El alcohol, razona Trotski, proporciona felicidad inmediata, autoconfirmación exaltada, olvido de las penurias, obnubilación intelectual, elusión de la muerte; la religión, a su vez, entretenimiento, contacto humano, alienación confortable, garantía de afecto, espacio tranquilizador de la fiesta: ni el alcohol es un bien indiscutible ni la religión necesariamente una comprensión de la trascendencia. Dicho esto, se le ocurre una salida realmente genial: el cine.

Es cierto que ya Lenin lo había exaltado: “De todas las artes el cine es para nosotros la más importante”, proclamó, seguramente en el contexto de las necesidades de hallar medios de propaganda eficaces para el proceso que se iniciaba y que necesitaba consolidarse. También lo es que ya existían salas de cine y en cantidad y algunas productoras rusas, pero todo indicaba que debían adaptarse, sin duda con pocas ganas, para satisfacer los objetivos revolucionarios. Y no menos cierto es que el enunciado de Trotski tuvo una ejecución tan sistemática como dirigida a otros fines en la férrea época de Stalin.

Pero volvamos a 1924. El cine era una realidad y ya había dado pruebas de su poder: ¿habría visto Trotski las películas de David Griffith, de Abel Gance o las del expresionismo alemán, el alucinante Gabinete del doctor Caligaris o El Golem? No lo puedo saber, pero, en todo caso, tiendo a pensar que cuando escribió sobre el asunto debía tenerlas en mente y de ahí que las considerara un eficaz medio para distraer, suspender hábitos y, sobre todo, para hacer entrar en dimensiones inesperadas y desconocidas de modo que el sabor del alcohol dejara de atraer, así sea por un momento, y la embriaguez eclesial reducirse a lo indispensable o irrenunciable que, sometido a ese examen de imaginario, terminaría por convertirse en un puro resto. Propone, sobre este razonamiento, instalar salas de cine cerca de las iglesias y las tabernas y no duda de que por el lado de la pantalla el ingreso a la política se produzca sin que obreros y campesinos que no quieren ser llevados a ella por la fuerza entren por propio desarrollo intelectual.

De aquí se sacan varias consecuencias. La primera es que Trotski tenía una mirada que podemos llamar “moderna”, sabía que pasaban cosas en el mundo cuyo valor no podía ser ignorado y que lo más inteligente era acercarse a ellas y apropiarse de lo que proporcionaban, imaginación, cambio, suspensión, distracción, fantasía. También que hay algo de utópico o de candoroso en la pretensión de quitar del alcoholismo y de la religión a una población más bien ruda y enemiga de que se toquen esas sagradas costumbres pero, en su favor, hay que reconocer que tanto él como quienes lo acompañaban en esa empresa de construir una nueva sociedad habían heredado del Romanticismo la caliente imagen de la utopía y les resultaba muy duro renunciar a ello (no le costó tanto a Stalin). Pero lo que me parece más importante todavía es que eso que le atribuye al cine puede aplicarse a toda manifestación artística y literaria y de lo cual surge algo análogo a una definición acerca de la función del arte. En esa idea de detener el saber de la experiencia concreta y cotidiana, sea cual fuere, proponiendo un pensar que se infiltre en las cabezas y las lleve a dejar entrar imágenes, dimensiones desconocidas de la realidad, posibilidades imaginarias, saltos al vacío conceptuales, residiría una esencial virtud, un poderoso agente de cambio que actúa en las sombras del inconsciente y que hace que los seres humanos comprendan más de lo que son y de lo que los rodea. El arte y la literatura, en suma, serían de acuerdo con esta lectura las puertas de entrada a un reino de libertad que operando en el sujeto y su experiencia estética momentánea se transmitiría a la sociedad en la que vive y le daría solidez a una voluntad consciente sin la cual ningún cambio podría tener fundamento.

Está fuera de mi alcance saber si Trotski conocía, y estimaba, lo que estaban haciendo los llamados “formalistas”, espontáneos descubridores de, al menos, las propiedades básicas de la materia literaria, o los suprematistas, que acarreaban la revolución a una idea de la pintura que cuestionaba seriamente el realismo transcriptivo; ambos intentos, así como la música que, como se sabe, introdujeron una mirada moderna, fueron en la era staliniana borrados y algunos de sus promotores terminaron en Siberia. Quizás algo de eso, así sea como resto, se puede ver en las discusiones de Trotski en México con André Breton y Diego Rivera. En todo caso, creo que no se puede desconectar la idea de 1924 de una problemática mayor, que atañe a la difícil cuestión de la función del arte, ese grano duro para toda reflexión sobre una cultura, sus necesidades y su forma en todo momento de su existencia. Y, por añadidura, que una reflexión como ésa pueda reconocerse en Trotski lo saca del encierro en el que se lo pone en un exclusivo coto de caza de una acción política que no termina de comprenderse muy bien.


Cine y setentismo: pasado presente y futuro…

Leemos, en Escribiendo cine: ¿Qué los motivó a realizar una película de estas características?

Cuando comenzamos a filmar se cumplían 30 años del golpe del 76. Se revalorizaba “la militancia”, pero mostrando la época como una lucha entre las organizaciones guerrilleras y el Estado. Ningún “relato” centraba su mirada en la magnitud del ascenso obrero en todo el país después del “Cordobazo”, la clase obrera estaba fuera de foco, no podíamos ver sus imágenes y escuchar sus voces, lo que ahora conseguimos con el archivo inédito recuperado para esta película.

Hoy la película es más actual que hace 6 años. Los sindicatos están en el centro de la escena otra vez. Se discute que hace y que no hace la CGT, Moyano y el gobierno. Se discute la “democracia sindical”. Surgieron luchas como la de KRAFT del 2009, que recientemente volvió a la luz por las denuncias de espionaje con el llamado “Proyecto X”. Es interesante ver como la gendarmería apunta sus pequeñas cámaras para filmar a los manifestantes, “marcarlos” y “darles miedo”. Mientras nosotros apuntamos nuestras cámaras y nuestro cine para generar un puente histórico que permite dar una nueva moral a los trabajadores recuperando su historia para el cine.

Nosotros no tenemos nada que ver con rescatar “la memoria” desde la nostalgia o la institucionalización que se hace de “los 70” desde el Estado. Creemos que Memoria para Reincidentes aporta a la actualidad un pantallazo, no “del pasado” sino “del futuro”. En lo fundamental la película permite dilucidar como actúan el Estado, la burocracia sindical y los partidos tradicionales en momentos agudos donde no pueden “controlar” al movimiento obrero. (…)

¿Consideran que es la primera película que habla del tema desde el antiperonismo?

Con Memoria para Reincidentes abordamos la historia de los trabajadores desde la izquierda. El relato de la burocracia sindical peronista, que tan bien retrató Raymundo Gleyzer en Los Traidores, es que la izquierda son “infiltrados”, algo ajeno al movimiento obrero real. La famosa escena donde Barreda se dirige a la asamblea con la cara de Perón atrás y grita “no vamos a dejar que cambien la azul y blanca por el sucio trapo rojo” concentra ese discurso. Pero un valor que tiene Memoria para Reincidentes es que se puede “ver” literalmente la izquierdización de amplios sectores del movimiento obrero argentino, abierto a ideas guevaristas, trotskistas, socialistas. La pregunta es: ¿eso es solo “pasado”, o puede ser un “recuerdo del futuro”?

 

* Son Violeta Bruck, Gabriela Jaime y Javier Gabino, hablando de su película Memoria para reincidentes, que se estrena hoy (y continúa todos los días), a las 21 hs., en el Cine Gaumont.

(Otras -algunas- reseñas y apariciones de la peli, acáacáacá y acá.)

** La entrevista completa acá.


“Memoria para reincidentes” | 15 de Marzo ESTRENO en CINE GAUMONT

“Memoria para reincidentes” | 15 de Marzo ESTRENO en CINE GAUMONT (Rivadavia 1635)

A pocos días de un nuevo aniversario del 24 de Marzo la película rescata una gran cantidad de imágenes de archivo inéditas, con voces de trabajadores desaparecidos, protagonistas de luchas emblemáticas en los años 70. Producto de más de 5 años de investigación y recopilación por parte de los realizadores, muchas de ellas es la primera vez que pueden verse en más de 30 años, como el registro de las huelgas en la zona norte del gran Buenos Aires luego de las elecciones de 1973. El documental indaga la época desde la historia oral, los testimonios y las experiencias personales de delegados obreros de la época, sus protagonistas están enfrentados a las estructuras burocráticas del sindicalismo.

Del 69 al 76 narra cuatro historias colectivas separadas por la geografía y por su propio clima político y social. Los sindicatos “clasistas” de Fiat Córdoba hasta 1971; las luchas de fábrica en la zona norte del gran Buenos Aires (Astarsa, Del Carlo, Lozadur, Matarazzo) bajo el gobierno de Perón; la experiencia de Villa Constitución en Santa Fé (la huelga declarada “complot” por Isabel Peron) en 1974/75; y la huelga general ante el “Rodrigazo” de 1975.

El documental logra una mirada aguda sobre la relación entre el peronismo, las cúpulas sindicales y “las bases obreras”, la creación de la Triple A y la represión “paraestatal”. Pero sobre todo en sus casi dos horas de metraje se convierte en una máquina del tiempo que transporta al espectador a sentir el pulso y el espíritu de una época que vuelve para la polémica.

Mirá el TRAILER

COLABORÁ EN LA DIFUSION de MEMORIA…

“Memoria para reincidentes” es una película realizada colectivamente. Tiene el objetivo de crear un puente con las nuevas generaciones que se vuelven reincidentes, y abrir el debate. Queremos que llegue a todas partes del país, cines, centros culturales, proyecciones en los barrios. Proximamente será editada en DVD. Ayudá a su difusion por las redes sociales, reenviando este mail, difundiendo el blog, invitando al Cine…

A partir del 15 de Marzo en el Cine Gaumont de Buenos Aires (Rivadavia 1635)

¡NO TE PIERDAS ESTA PELICULA!

CARTA DE LOS REALIZADORES

“Dar a conocer el enorme empuje que la ebullición política de los trabajadores transmitía en los ´70 tiene para nosotros un objetivo práctico en el presente. Las huellas del archivo histórico empiezan a reconocerse en nuevos sectores de la clase obrera. Es necesario reabrir el debate para sacar conclusiones de esta historia…”  (leer)

PROTAGONISTAS

Conocé a los que hicieron memoria… (ver)

IMÁGENES DE ARCHIVO INÉDITAS

Con archivo inédito de las huelgas de Sitrac-Sitram y el Viborazo en Córdoba. De las huelgas de Astilleros Astarsa, Del Carlo, Matarazzo y Lozaur en zona Norte del Gran Buenos Aires. El Villazo de 1974 en Santa Fé, y Propulsora Siderurgica en La Plata… (ver)

Escuchá una entrevista a los realizadores en “RadioCine.Ar” programa dedicado a la difusión del cine nacional…

El sabado 10 a las 23 hs. por radio America, entrevista a los realizadores.

En el programa “Cinefilia” / Visitá su BLOG


MARIANO FERREYRA: ¡PRESENTE!

¡Ahora, y siempre!

JUICIO Y CASTIGO A TODOS SUS ASESINOS, A LOS RESPONSABLES MATERIALES E INTELECTUALES

 

* Hoy, a un año, todos/as a la marcha, de Congreso a Plaza de Mayo.

 

OTROS HOMENAJES EN LA “TROSKÓSFERA”:

En Santiago y la trinchera

En La rabia que rebalsó el vaso

En Sacado del medio

En Combinando aceleraciones variables

En Derecho a la herejía (Jujuy)

En El violento oficio de la crítica (Cba.)

En El diablo se llama Trotsky

 


Revista Ñ: Christian Castillo: “Para nosotros militancia no es arribismo”

Christian Castillo: “Para nosotros militancia no es arribismo”

“Plantear un escenario en el que a la izquierda del kirchnerismo sólo está la pared es falso”, afirma el sociólogo y candidato a vicepresidente por el Frente de Izquierda, que analiza las contradicciones del ala progresista del gobierno.

Por Horacio Bilbao

DISTANCIA. PARA CASTILLO, LOS KIRCHNER TOMARON “MEDIDAS A IZQUIERDA Y DERECHA SEGÚN LA OCASIÓN”.

Milagro mediante, la izquierda clasista sube su voz en el adormecido debate electoral. En la calle, las fábricas y las universidades, donde siempre estuvo, pero también en las librerías y en el fango intelectual, donde los kirchneristas de Carta Abierta tienen ahora una nutrida oposición marxista, trotskista. En ese rumbo, La izquierda frente a la Argentina kirchnerista (Planeta) nuevo libro del sociólogo Christian Castillo (1967), dirigente del PTS y candidato a vicepresidente por la coalición que su partido integra junto al PO y la izquierda socialista, es un punto de partida para entender esta cruzada. Una recopilación de artículos que va desde 2002 hasta hoy clarifica posiciones en algunos temas clave. Enfrenta al kirchnerismo pero también marca diferencias hacia adentro, más allá de los 22 puntos programáticos que hoy enlazan a este Frente de Izquierda. A 8 días de las elecciones, Castillo explica por qué la adhesión que lograron en las primarias representa todo un síntoma político.

Desde el título, el libro sale a disputarle un espacio al kirchnerismo, y hasta puede leerse como una respuesta al por qué no han sido cooptados por este movimiento, que sedujo a buena parte de la izquierda. ¿Es así?

En el terreno discursivo, el sector progresista del kirchnerismo intentó constituir un campo político contra la derecha. Nosotros mostramos que plantear un escenario en el que a la izquierda del kirchnerismo sólo está la pared es falso. En el libro se puede ver que siempre mantuvimos nuestro espacio independiente, señalando que el kirchnerismo no representó nunca los intereses de los trabajadores. Su misión fue restaurar el poder del Estado capitalista, en crisis con las manifestaciones populares de diciembre de 2001. Pero tuvo que dar cuenta de la situación creada por esa crisis, si no no se entiende el giro del propio peronismo. ¿Cómo pasan del menemismo a un discurso de centroizquieda? El mismo Kirchner había asumido políticas neoliberales, las petroleras por ejemplo, y luego lo vemos tomando la bandera de los derechos humanos y enfrentado con los noventa. Lo que hay que analizar es cómo legitima el kirchnerismo ese discurso.

Tendrá que admitir que hubo algunos hechos concretos. Seguimos siendo una patria sojera, y el esquema de impuestos no ha cambiado, pero el Estado se fortaleció, recuperaron las AFJP que era un planteo de ustedes. ¿Por qué esa ambivalencia?

Los Kirchner son políticos pragmáticos. Tomaron medidas a izquierda y derecha según la ocasión. Siempre dentro de un orden capitalista. Pero su proyecto de recomposición de una burguesía nacional es imposible. Sobre todo porque aquí el dominio de la economía está en manos del capital extranjero. Dos tercios de las principales 500 empresas siguen perteneciendo al capital extranjero. Igual que en los noventa. La redistribución de la riqueza es sólo discursiva. Hay mucha mitología construida desde el discurso.

Mitología, posibilismo… el voto en las primarias parece avalar esa idea de cambio gradual, lejano a las transformaciones que proponen ustedes…

El kirchnerismo no plantea un cambio en las condiciones de la clase trabajadora. Ellos dicen: gracias a que tienen trabajo. Pero la mayoría tiene un salario bajo, y las cifras de trabajo en negro y precarizado son alarmantes. Esas condiciones no son imposibles de cambiar. Esa idea de gradualidad funciona mientras el país crece a tasas chinas, porque le permite subsidiar y repartir para acá y allá. El posibilismo puede caer rápido en medio de la crisis mundial, allí se reabren las contradicciones.

Los famosos ciclos de la Argentina, ¿cuál sería la diferencia ahora?

La clase trabajadora sufrió dos grandes derrotas. Con la dictadura y en los noventa. Ahora nos estamos recuperando. Vuelve la oposición clasista en los sindicatos, que empieza a disputarle el poder a la burocracia y a las patronales. Esa oposición está ligada al Frente de Izquierda, y significa una potencialidad muy grande. Estamos ganando espacios en la vida del movimiento obrero, el estudiantil y también en la nueva configuración de fuerzas en el terreno de la intelectualidad. En 2008 apareció Carta Abierta, pero ahora el Frente de Izquierda logró la adhesión de más de 600 intelectuales. Expresa un nuevo síntoma político.

Para que ese síntoma cristalice, necesita de una masa crítica que adhiera a sus propuestas pero que, sobre todo, crea en su viabilidad, si no también quedan en el terreno discursivo.

Desde ya. No vamos a lograr mucho con un diputado. Tal vez se conozcan nuestras demandas, pero siempre depende de la capacidad de movilización y lucha del pueblo trabajador obtener sus propias reivindicaciones. Las grandes transformaciones históricas han venido con grandes movilizaciones de masas. Apostamos a eso. Si el kirchnerismo entra en crisis –y va entrar porque es difícil encolumnar a gente que plantea cambios progresistas con Insfrán, Gioja o la burocracia sindical– lo importante es tener una izquierda fuerte, con un programa anticapitalista, sino todo vuelve a ser como antes.

Es una apuesta riesgosa pensar en ese desacople, en el desencanto de la izquierda que se hizo kirchnerista. Muchos dicen que no critican para no ser funcionales a la derecha.

Eso es lo que nosotros le criticamos a su ala progresista. Hacen propaganda, presentan al kirchnerismo como lo que no es, ocultan los factores del poder real. Los gobernadores, los intendentes del conurbano, la policía y la burocracia sindical. El papel que juega la izquierda kirchnerista es hacer como que la derecha kirchnerista no existe.

¿Cambiará ese papel tras las elecciones?

Yo espero que sí.

Las bases del kirchnerismo parecen más identificadas con el discurso progresista, ¿qué es de esperar que hagan frente a esta contradicción?

Si la crisis golpea fuerte, se va a acabar esa situación en la que cada uno dice lo que quiere. Esas contradicciones se van a dar en el seno del kirchnerismo, porque muchos trabajadores que votan a Cristina simpatizan con las ideas de izquierda. Y veremos qué pesa más, si la lealtad a un proyecto político o a la realidad de las demandas populares. Los critico por haber tomado un papel crucial en esa idea que buscan imponer, la de que a la izquierda del kirchnerismo no hay más que una pared. Eso fue instalado por Carta Abierta, que no acepta una izquierda anticapitalista. Pero dónde estuvieron en el conflicto en Ledesma, dónde con los muertos qom en Formosa. Hacen la vista gorda, por eso es necesario fortalecer la opción de la izquierda.

¿Cómo hará para que esto no quede en el milagro o en una campaña twittera?

La elección del Frente no es producto del Twitter. Antes habíamos logrado un legislador en Neuquén, otro en Córdoba, y la campaña nacional en Twitter fue el reflejo del impacto que tuvimos con nuestra militancia y spots. No fue una casualidad, jugamos con la idea del milagro, pero la izquierda clasista ha tenido una presencia histórica, un lugar que hemos ganado.

¿Por qué no hay un capítulo dedicado a la militancia, ahora que todos la reivindican?

Lo tenemos como algo incorporado. No somos figuras mediáticas, las ideas que expresamos vienen de las luchas de nuestros propios militantes. Y somos críticos de aquellos sectores del kirchnerismo que ven la militancia como una posibilidad de arribismo, pero también vemos que hay muchos jóvenes que han dado un paso hacia la vida política, identificándose con su discurso de derechos humanos y anticorporativo. Ese sector es permeable a las ideas de izquierda, a diferencia de los que militan para hacer carrera.


Oda a León Trotsky (Luis Franco)

Una certeza fortalecida en la gimnasia de todas las dudas

hasta dominar el vértigo de abismos y sepulcros

y una serenidad más ancha que el ademán de las banderas y los sembradores

tú, cuya biografía comienza a ser levadura del mundo

y cuyo nombre imanta lo que hay de fierro en nosotros.

 

Domicilio de honor te fue la cárcel,

como ya es el destierro tu patria de adopción

(Te recuerdo en Nicolaiev custodiado por los piojos,

tú, dandy de ademanes perfectos; recuerdo tu casi astronómica fuga desde un arrabal del polo

a través de la nieve sin ribera como la sombra;

casi oigo el resuello cansado de los remos incansables)

te recuerdo en Alma Ata, mazmorra de cristal,

con fríos que buscaban coparte es aalma que descongela los miedos.

Pero qué pobre cosa estas patrias para diplomáticos y pedicuros,

ellas que así tiritan de tu sola vecindad, ahora.

 

Amigo profundo de los hombres,

eres como un recién venido de la mar

entre mediterráneos que nunca oyeron hablar de ella

con tu saber de sol que hace fluir las verdades heladas,

con tu pasión que hace trampolín de cada obstáculo.

Donde tú entras los relojes que apresuran la marcha.

 

Se quemaron las naves del pasado sobre las playas vírgenes del alba

cuando amaneció Octubre para siempre,

y el sol descendía a través de todos los cerrojos.

Una vasta esperanza comenzaba ya a colonizar el futuro.

 

Al fin una preñez dolorosamente larga

las masas daban a luz una época nueva.

Natchalo! Naovaia Jizn! Natchalo!

Y tus jornadas eran de veinticuatro horas cabales, Lev Davidovich.

Contra toda la herrumbre y el fierro de Europa

sobre catorce frentes se combatió después,

y un tren fantasma que aventó doscientos mil kilómetros

era tu ferrado caballo de pelea,

capitán.

 

Pero la vida es breve y la guerra es larga.

Sabes que somos un vaivén en marcha

entre la conservación y la invención;

sabes de la sirena llamada Costumbre

cuyo encanto es la muerte de la audacia y el mañana.

 

La vida no es remanso

sino río en marcha.

El único dios que no abdicó aún se nombra Comienzo.

Por eso tu ciencia y tu voluntad se llaman revolución.

 

Es verdad,

como un árbol primaveral se conmueve la humanidad sufrida.

(Todos los siglos podridos son su abono).

Los pueblos van a colgar sus recuerdos inservibles,

y echar la basura como zapatos rotos

sus creencias de ayer y de anteayer.

El filo del alba está segando todos los sueños del miedo.

Los pueblos van a mudar todas sus plumas viejas.

Inútil el cordón sanitario de los gritos de alerta

o de amenaza;

la revolución no conoce fronteras al igual que la brisa.

 

La razón no es el jardín de invierno,

sino el intenso verano del hombre.

Están los días blancos con sus terribles yemas.

Razón, claro silbido de ayuda

en el cruce del oscuro callejón del ser.

 

¡Qué nocturno es el hombre! Pero su amanecer definitivo se acerca.

De las iglesias a los códigos,

todos los becerros de oro y estiércol,

todos los dioses panzudos e hipócritas se irán.

Serán los servidores del hombre o tendrán que irse.

 

No lo creen los que engordan con la sanies llamada provecho

ni los que suponen a la vida coronada de adormideras.

 

Con el perro dinero el perro hambre será desterrado.

Las fábricas no serán los templos

donde obesos sacrificadores alimentan con carne y espíritu de hombre el Ídolo máquina.

La propiedad no expropiará al hombre.

 

La higiene abolirá un día

esos holocaustos malolientes que son las guerras

las que dejan sin pulso o sin figura a los mozos de veinte años

para hacer del mundo un hospital cuidado por viejos.

 

Pero tú sabes, adelantado de todo lo nuestro,

que lo moribundo debe morir,

que lo muerto debe ser enterrado.

¿No inocula el futuro gérmenes en el flanco de todas las muertes?

Que las guerras morirán en la guerra creadora, la nuestra,

la que desuncirá las manos y las mentes,

Libertador.

 

Pero es sabiduría vedada

ésa que tu acrisolas y vives, como ninguno aún,

hombre vertical entre todos,

con el coraje del amanecer,

y el más arduo, el de media noche, que espanta a los fantasmas.

Y por ello no hay tierra firme, para ti, navegante,

por ello eres el varón más solitario del mundo,

tú, viento que alza el amargo oleaje de las ansias en vela.

 

Todo lo que es oblicuo te odia,

todo lo que huele a cucarachas y moho,

y los que viven entre su corbata y su reloj,

y los que arrodillan el espíritu, como el camello, para el fardo:

mientras tú, contemporáneo de lo que nacerá un día,

dices adiós al pasado con una mano

e inauguras con la diestra el porvenir hasta lo más distante.

 

Tú, el ferviente, confías en que podrán ser redimidas en la luz las herencias de lo subterráneo. Tienes fe en el que ha de suceder por fin

a los dioses que sacara de sus costados un día:

el hombre hecho de profundidad terrible y sal de permanencia como el

océano.

Domesticador del mundo ya,

el hijo de la mujer es todavía

la fiera del circo de sí mismo.

 

Más la economía, esfinge del mal de ojo,

será entendida al fin;

la Necesidad entreabrirá como un capullo sus puños de piedra,

y para el nuevo crecimiento del hombre,

una matinal armonía será descubierta.

Esa es tu fe y la mía, camarada.

 

* Esta poesía de Luis Franco fue publicada en la revista Babel, en 1940, poco después del asesinato de León Trotsky (versión tomada de la revista Estrategia Internacional N°15, Bs. As., otoño de 2000, “A 60 años de su asesinato. Homenaje a León Trotsky”).

 


México: importante acto político en homenaje a León Trotsky

Se realizo en México DF

IMPORTANTE ACTO POLÍTICO EN HOMENAJE A LEON TROTSKY

COMUNICADO DE PRENSA DE LA LTS

A 71 años del asesinato de León Trotsky, la Liga de Trabajadores por el Socialismo (LTS), para homenajear al revolucionario ruso, realizo un acto político titulado “lucha de clases, crisis y revolución en nuestro tiempo”. Con el auditorio del Museo Casa de León Trotsky a su máxima capacidad y gente en los pasillos, 150 personas asistieron a este acto que tuvo como objetivo también el plantear que el legado de León Trotsky merece más que nunca ser rescatado, ya que goza de vigencia y actualidad ante los fenómenos económicos, políticos y sociales de esta época.    

Este acto estuvo dedicado a los estudiantes y trabajadores chilenos que acaban de protagonizar un imponente paro nacional de dos días, luchando en las calles por la educación gratuita y contra la privatización que aplica el gobierno de Sebastián Piñera y la concertación, herederos de la dictadura de Pinochet y se nombro mesa honoraria del acto al estudiante Manuel Gutiérrez acribillado por los carabineros. De manera especial también se saludo la presencia de trabajadoras y trabajadores del IMSS y de la Asamblea Nacional de Trabajadores del IMSS que están sancionados por la burocracia sindical por llevar a cabo la lucha por defender el régimen de jubilaciones y pensiones de este instituto. Y se conto también con la presencia de trabajadores de la UNAM, la UAM y del SME. Junto a ello asistieron también intelectuales y figuras como Alberto Fernández hijo de Octavio Fernández quien fuera fundador del primer grupo trotskista en México y de la IV Internacional.

Así también se recibieron saludos de los grupos de la Fracción Trotskista Cuarta Internacional(FT-CI), como el grupo Clase Contra Clase del Estado Español, que han venido poniendo todos sus esfuerzos en ser parte de la lucha de los indignados y en dotarla de una perspectiva independiente y de lucha en unidad con la clase trabajadora.  Hubo también saludos de los grupos integrantes de la FT-CI en Europa, de la LER-QI de Brasil, del PTS de Argentina y de otras organizaciones de nuestra corriente en América Latina. Así también se leyó un mensaje especialmente enviado por el Centro de Estudios Investigaciones y Publicaciones (CEIP) Léon Trotsky.

Se destaco en este acto con especial énfasis el mensaje que envió el Partido de los Trabajadores Revolucionarios Clase contra Clase de Chile, que integra también a la FT-CI. Ya que nuestros compañeros de esta organización vienen siendo parte de las movilizaciones de la lucha estudiantil y trabajadora buscando bregar por un camino a la victoria en el actual proceso y potenciar la lucha contra el régimen de la concertación.

Se conto también con la participación de los compañeros de los grupos juveniles “Avanza la lucha” y “Luchas unidas” de Los Ángeles y Oakland respectivamente. Siendo muy importante su participación para la LTS, ya que la confluencia con jóvenes marxistas revolucionarios que provienen de EE.UU es fundamental para forjar una perspectiva revolucionaria en México y EUA.

Este acto fue el escenario donde también se presento el primer número del boletín de trabajadores de la educación “Nuestra Clase”, que es un esfuerzo por forjar una organización con una política y un programa clasista para los trabajadores de la educación. Así como también del lanzamiento de las plataformas programáticas de la agrupación estudiantil ContraCorriente, la agrupación de mujeres Pan y Rosas y la juventud trabajadora Barricada de Ecatepec.     

En el primer discurso de este acto, Aldo Santos -quien fuera integrante del CGH de la UNAM en la huelga de 1999-2000 y hoy es parte del movimiento de normalistas en lucha- hablo de la situación nacional y explico cuales han sido las principales lecciones y la tradición de nuestra corriente a través de haber levantado un programa, una política y una estrategia revolucionaria en la lucha de clases. Y hablando en este sentido de los principales hitos de la lucha de clases en México, donde la LTS puso todas sus fuerzas con la mayor pasión revolucionaria para tratar de dotar estas luchas de una perspectiva revolucionaria. Así hizo un recorrido desde la huelga de la UNAM, la lucha del IMSS en el 2003, la APOO en el 2006 y más recientemente ante la lucha contra la militarización bregando por el surgimiento de un movimiento nacional que se base en la movilización y la lucha.

En el segundo discurso, Sergio Moissens –reconocido activista estudiantil en la lucha contra la liquidación de LyFC- hablo de la situación internacional, definiendo que estamos ante la peor crisis capitalista desde el crack de 1929 en el marco de un capitalismo declinante y desarrollando la idea de que para los marxistas revolucionarios la lucha de clases es nacional en su forma pero internacional en el contenido y que por ello la LTS como parte de la  FT-CI vienen definiendo que nos encontramos ante una nueva primavera de los pueblos que esta configurando rasgos más clásicos en la lucha de clases y que abre nuevas oportunidades para la construcción de partidos revolucionarios. Y que por ello las secciones de la FT-CI están tratando de poner todos sus esfuerzos en ligarse a los nuevos procesos de la lucha de clases, como el PTR en Chile y Clase contra Clase en el Estado Español.

Para cerrar este acto, Jimena Vergara, trabajadora academica de la UNAM e integrante de la agrupación de trabajadores de la educación Nuestra Clase, cerró con un discurso que se centro en la reflexión de los fundamentos de la lucha por poner en pie un partido internacional de la revolución socialista, es decir la reconstrucción de la IV Internacional y sus secciones nacionales. Planteando que “Quienes nos reivindicamos de la tradición revolucionaria de Marx, Engels, Lenin y Trotsky, consideramos que, retomar en la situación actual la tarea de formar una organización revolucionaria, es una obligación ineludible. Una organización que sea capaz de unir, en torno a un programa y a una estrategia, la revolución en los países atrasados y en los países capitalistas avanzados, y dar una respuesta a la crisis brutal del capitalismo decadente luchando por la revolución socialista, encabezada por la clase obrera y sus aliados, los millones de campesinos desposeídos, los pobres urbanos y los oprimidos.”

En este sentido Jimena Vergara planteó que en la situación actual, “nuestro objetivo es forjar los cimientos de un partido de combate, interviniendo con una política revolucionaria en toda lucha y fenómeno político, en el movimiento estudiantil y el movimiento obrero, para preparar y acumular las fuerzas necesarias que nos permitan estar preparados para las convulsiones sociales que, seguramente, producto de la crisis y la ofensiva reaccionaria, habrán de venir. Esto implica para nosotros, abrir una profunda discusión y coincidir en una práctica común con sectores de trabajadores y jóvenes, que vean esta necesidad. Que se convenzan de ser protagonistas de la formación de una organización revolucionaria que, en las luchas por venir, ponga un hasta aquí a la ofensiva capitalista e imperialista, a los atropellos de la burocracia, a la militarización y tenga la voluntad de impulsar la lucha en las calles, en las fábricas, en las escuelas, en los centros de trabajo.” Para la LTS, el resultado de este acto es enunciar ofensivamente que un proyecto político revolucionario es una tarea acuciante y que por ello buscamos construir esa organización, confluyendo con trabajadores y estudiantes, a los cuales invitamos a sumarse a esa apasionante tarea.

*Cabe destacar que este acto fue seguido por más de 500 personas del país y diversas partes del mundo a través de twitcam de twitter.

LIGA DE TRABAJADORES POR EL SOCIALISMO

28 DE AGOSTO DE 2011

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Jornada a 71 años del asesinato de León Trotsky – Miércoles 31 de agosto a las 19 hs. en el Auditorio del Bauen

En este último tiempo, la figura de León Trotsky volvió a tomar relevancia internacional, tanto en la literatura de ficción como en obras biográficas. En un nuevo aniversario del asesinato de León Trotsky, el CEIP “León Trotsky” y el Instituto de Pensamiento Socialista “Karl Marx” organizan un nuevo evento para reivindicar y rescatar el legado del gran revolucionario.

 

La jornada que se realizará el miércoles 31, a las 19 horas, en el auditorio del Hotel Bauen, contará con un panel integrado por Andrea Robles, coordinadora del CEIP, el dirigente nacional del PTS y candidato a vicepresidente por el FIT, Christian Castillo y el sociólogo y ensayista, Eduardo Grüner.

En la jornada se presentarán el libro El caso León Trotsky y la nueva publicación del CEIP, Los trotskistas contra Stalin. Este cuaderno aborda la historia de la Oposición de Izquierda rusa, la sección más importante de la IV Internacional. Incluye el trabajo Pierre Broué, Los trotskistas en la URSS (1929-1938), una investigación basada en la traducción del ruso de cartas y artículos que da cuenta de las distintas etapas de la lucha de la Oposición de Izquierda en la URSS. Junto a un dossier sobre el combate de los trotskistas rusos durante los primeros años de deportación y exilio.

Para finalizar, se proyectará el mediometraje de ficción, Mi nombre es Trotsky. Una realización de Hernán Aragón y Javier Gabino producida por TVPTS y Contraimagen. Un film donde el tiempo se ve alterado, el pasado y el presente conviven, donde Julieta y León Trotsky, dos personajes de épocas diferentes, se encaminan hacia una confluencia.
Teléfonos de contacto:
Andrea Robles     15 5 829 4422
Christian Castillo 15 5 881 9565
Hernán Aragón    15 2 159 1193

 


Homenaje a Trotsky, a 71 años de su asesinato (I) -hoy el post lo hace Cecilia, de Rosario-

Nuestra amiga Cecilia, del blog colectivo La troska Rosario, hizo un diseño, con frases del “Manifiesto de emergencia” de la IV Internacional, en homenaje a Trotsky y a las grandes luchas del presente; y también un muy buen texto.

Compartimos ambos a continuación.

Hoy se recuerda el asesinato del revolucionario León Trotsky, a manos de un sicario estalinista, hace 71 años. Por eso quería compartir un poco la vida de Trotsky en este post e invitar a leer su obra, pero antes una breve introducción.

No es fácil rendirle homenaje en unas pocas líneas. La figura de Trotsky transciende por mucho el ámbito de la propia izquierda y seduce a biógrafos, escritores y políticos de la más variada índole. Hasta Aguinis (autor de Pobre patria mía, que no pierde oportunidad para ventilar ataques y prejuicios no muy elevados contra la izquierda) encontró en la vida del joven Trotsky una historia de aventuras que, según sus palabras, hubiera enloquecido a Salgari y a Julio Verne. Dentro de esta literatura acerca de Trotsky hay quienes lo reivindican desde uno u otro lugar, y quienes intentan, preventivamente quizá, clausurar su legado frente a un mundo convulsionado por una crisis histórica del capitalismo. No es este un post para analizar estas obras (imposible!), solo queremos mencionar que mucho se escribe sobre Trotsky en estos días, y que no es casual.

De Londres a Tahir, de Chile al Estado Español, primeras respuestas, más o menos desorganizadas, más o menos claras, pero inéditas en las últimas décadas, de los trabajadores y los oprimidos del mundo ante el intento de descargar la crisis sobre sus espaldas. La crisis trae también peligros, como una creciente descomposición social y derechas xenófobas que ganan peso en el viejo continente y los EEUU.

Lo que es claro y que nadie, aún bajo los vapores del 50% de Cristina, puede ocultar seriamente, es que estamos en el umbral de una etapa marcada por la crisis y la tendencia a mayores enfrentamientos y lucha de clases.

En este marco se entiende el nuevo interés por Trotsky, pero también en este marco nosotros reafirmamos, contra Aguinis, que su vida y su legado estratégico no solo sería capas de inspirar a Julio Verne sino también a millones que, ante un capitalismo que no pueda asegurar ni siquiera la subsistencia, ante un capitalismo que convierte aceleradamente nuestro planeta en una “sucia prisión”, protagonicen grandes acciones insurreccionales y revolucionarias.

Dedico entonces este post a recorrer lo más escuetamente posible la vida de Trotsky e invitar, a partir de algunos links y comentarios, a leer algunas de sus obras:

Trotsky fue, junto a Lenin, el más importante teórico y estratega del marxismo en el siglo XX. Antes de la revolución triunfante de 1917 (cuando Trotsky cumpliría, el mismo día de la toma del poder, los 38 años) ya había recorrido decenas de prisiones en Rusia y en Europa, había sido exiliado y se había fugado dos veces del desierto helado de Siberia, había sido dos veces presidente del soviet (consejo de obreros y campesinos) de Petrogrado, además de haber escrito decenas de artículos y obras teóricas, entre ellas la primera formulación de la teoría de la revolución permanente en base a las conclusiones de 1905. En 1917 se unió a Lenin y organizó la insurrección de octubre a través del Comité Militar revolucionario, insurrección única en la historia por su nivel de organización, creatividad y precisión. Las páginas de la Historia de la revolución rusa son una verdadera película que retrata la apasionante gesta de millones de trabajadores y campesinos rusos, y una de las obras históricas, políticas y estratégicas más importantes del siglo XX.
Luego del triunfo de la revolución, fue el enviado del gobierno revolucionario a negociar la paz con Alemania. En los intervalos de la negociación escribió un folleto, “Como hicimos la revolución rusa”, destinado a encender la llama de la revolución en el proletariado alemán, que en 1918 protagonizó una revolución heroica.
Trotsky fue creador del Ejército Rojo, único en su estirpe, solo integrado por trabajadores y campesinos pobres, tenia vedada sus filas a los explotadores: las armas son de los esclavos. Las páginas de “Como se armó la revolución”, editado por el CEIP y el IPS,  y las conclusiones que publicamos acá, dejan en claro esta gesta, una vez más única en su historia, donde un ejército material y numéricamente más débil derrotó a más de 14 ejércitos extranjeros e imperialistas que invadieron la URSS intentando ahogar en sangre la revolución.
A diferencia de lo que comúnmente se cree, Trotsky no solo escribió sobre política y economía, o al menos no en el sentido restringido que muchas veces se le da a esos términos. Como señalaba en la teoría de la revolución permanente, la toma del poder por parte de los trabajadores y el pueblo en un país es solo el comienzo de la revolución, de ahí en adelante no solo se ponían a la orden del día las tareas de la revolución a escala internacional sino también las de una profunda transformación de todos los aspectos de la vida, las relaciones sociales, de género, sexuales, culturales: todo el mundo de la opresión debía conmoverse. Consecuente con eso dedico obras a la literatura y a pensar cómo revolucionar la vida cotidiana.
Pero, si se quiere, después de todo esto, aún la vida de Trotsky, o aquello más importante, aún no había comenzado. Ante la muerte de Lenin y la burocratización del partido comunista y el Estado obrero, Trotsky enfrento teórica, política y físicamente la reacción estalinista. Y lo hizo tomando lo mejor de Lenin: organizando a los revolucionarios, primero en la Oposición de Izquierda, luego en la Cuarta Internacional. La lucha de Trotsky contra la burocracia lo sometió a persecuciones mucho peores que todas las pestilentes cárceles que había conocido en su juventud. Sin nacionalidad, no fue reconocido por ningún país del mundo y solo en México encontró exilio. Vio morir a todos sus hijos en manos de la represión estalinista, a sus camaradas y amigos sometidos a parodias de juicios que fueron refutados con precisión y amplitud por Trotsky ante la Comisión Dewey, que gracias al CEIP y al IPS tenemos oportunidad de leer.
Nada de eso fue suficiente. Aún en las peores condiciones, aún en los campos de concentración del estalinismo, los trotskistas de la oposición de izquierda se organizaron políticamente, hicieron huelgas y motines.
En estas duras condiciones, Trotsky y los trotskistas fueron los únicos que explicaron teóricamente el devenir de la URSS, como un estado obrero burocratizado que, si no se regeneraba a partir de una revolución política que derrotara a la burocracia, terminaría en la restauración del capitalismo.
En los años 30, ante la crisis histórica del capitalismo, Trotsky escribió sobre España, Alemania, Francia, EEUU, América Latina, sobre el fascismo, sobre innumerables procesos revolucionarios y regímenes reaccionarios en todo el mundo. Mantuvo una profusa correspondencia con núcleos de revolucionarios en todo el mundo y organizó la Cuarta Internacional, con su programa fundacional, el programa de transición. Todas estas obras son una invalorable herencia para la actualidad, que con gran cuidado y dedicación el Ceip y el IPS ofrece a los lectores de habla hispana, sumando ahora un nuevo cuaderno y una nueva publicación de la cuál se puede leer un adelanto aquí.

 


Murió Carlos Fernández Vilchis, uno de los guardias mexicanos de Trotsky

El hijo de Octavio Fernández -quien ya falleció en 2003 y fue también guardia personal de Trotsky-, Alberto Fernández, comenta en un mail: “Carlos era la última persona viva que fungió como guardia del “Viejo”. Los primeros que montaron guardia a la llegada de Trotsky a la “Casa  Azul” fueron Diego Rivera y Octavio Fernández. Carlos formó parte del siguiente grupo de guardias cuando apenas contaba con 17 años de edad.

En los funerales de Carlos estuvo presente Estevan Volkov, siempre amigo de la familia.”

 

* La imagen es la esquela enviada desde la Casa-Museo León Trotsky al diario La Jornada, el 23/6.

** Acá hay un imperdible reportaje a Octavio, donde relata la militancia trotskista internacionalista en el México de fines de la década de 1930; donde cuenta el fuerte trabajo en el sindicato de la construcción -con comités de autodefensa- y en el de docentes, en lucha contra el stalinismo.