Video | XVIII Encuentro de Bibliotecas: Noé Jitrik

Publicado el 7 sep. 2018

Conferencia de Noé Jitrik

 

Ver también:

Noé Jitrik: “Las bibliotecas nos cambian y conmueven, nadie sale indemne de su experiencia valiosa”


#Poesía: un fragmento de ‘Las Críticas de Chile’ (Armando Uribe)

 

1/Henos aquí, en la ratonera

del país que es un gato arestiniento

a la espera de vernos

acercarnos al queso y roerle la cáscara

para el zarpazo darnos en el cuello

y en seguida comernos, y al osario.

 

2/Estamos no pertenecemos

al país donde estamos ¡esta no es norteamérica!

y sin embargo hay edificios de Wall Street

(se pronuncia güólstrit), este es el caso:

se produjo la quiebra de todo, el golpe universal

de estado, estamos entre los escombros

que quedaron, las féminas con cintas de colores

se pasean con tacos aguja, sus abuelas con palillos

tejen cartílagos y sus amantes de camisa con rayas

ya no usan pantalones y lucen espinillas atractivas

y los sexos se creen carismáticos.

 

3/La dictadura

no fue un error, tiene apellidos,

como colas de rata o lagartija,

y su elenco de honor para asesinos

los regocija todavía, y dura

indefinidamente; no fue un malentendido

sino la voluntad de pasar una lija

de hierro por encima de los niños.

 

 

Armando Uribe Arce, Las Críticas de Chile, Santiago de Chile, Be-uve-dráis, 1999, p. 15.


“Para que el muerto siga viviendo” (Elias Canetti)

Demasiado poco se ha pensado sobre lo que realmente queda de vivo en los muertos, disperso en los demás; y no se ha inventado ningún método para alimentar esos restos dispersos y mantenerlos con vida el mayor tiempo posible.

Los amigos de un hombre muerto se reúnen determinados días y hablan sólo de él. Lo matan todavía más si únicamente dicen cosas buenas de él. Más les valdría discutir, ponerse a favor o en contra de él, revelar picardías secretas suyas; mientras puedan decirse cosas sorprendentes sobre él, cambiará y ya no estará muerto. La piedad que intenta conservarlo en un estado concreto no es en absoluto amable. Surge del miedo y sólo quiere mantenerlo en algún lugar donde no sea un peligro, como en el ataúd y bajo la tierra. Para que el muerto, a su manera más tenue, siga viviendo, hay que darle movimiento. Deberá enfurecerse como antes y, en sus ataques de ira, utilizar alguna injuria inesperada, que sólo conozca el que la revele. Deberá ponerse tierno; y quienes lo conocían como una persona severa e inmisericorde, deberán sentir de pronto cómo era capaz de amar. Uno casi desearía que cada uno de los amigos tuviera que representar su propia versión del muerto, y a partir de todas ellas este volvería a estar ahí. También podría admitirse poco a poco en esas fiestas a personas más jóvenes y no iniciadas, a fin de que, en la medida de lo posible, conocieran al que aún no conocen. Ciertos objetos relacionados con este deberían pasar de mano en mano, y sería hermoso que, en cada encuentro anual, además de una revelación se añadiera también un nuevo objeto que hasta entonces había permanecido ignorado.

 

Elias Canetti, El libro contra la muerte, Barcelona, Galaxia Gutenberg, 2017 [ed. original 2014], pp. 23-24.


Presentación de libro y festejo de la editorial Final Abierto (18/5, 20 hs.)

Hoy Final Abierto presenta la novela ganadora de su primer Concurso, El trópico de Hegel, realizado a 10 años de la fundación de la editorial, y luego se sigue de festejo.


“Plegaria vespertina” (Günter Grass)

Plegaria vespertina

Lo que de niño

me asustaba hasta ponerme el miembro tieso

era una frase  –‘Dios lo ve todo’–

escrita en los muros con letra picuda;

pero ahora –desde que Dios ha muerto–

da vueltas arriba un dron no tripulado,

que no me pierde de vista

con un ojo sin pestañas que no duerme

y todo lo almacena, no puede olvidar nada.

 

Me vuelvo infantil,

tartamudeo plegarias incompletas incoherentes,

quiero pedir gracia y absolución

lo mismo que mis labios en otro tiempo al acostarme

pedían indulgencias tras cada caída.

Me oigo susurrar en el confesionario:

Ay, querido dron,

te pido perdón

para poder ir al cielo de rondón.

 

Günter Grass, De la finitud, Bs. As., Alfaguara, 2016, p. 16.


“Extrañas familias” (Adolfo Bioy Casares)

Extrañas familias

Fulano, según el Diccionario de la Academia Española, procede el árabe Fulán, un tal. Mengano, del árabe man kán, quien sea, cualquiera. Según Corominas, Mengano empieza a usarse a principios del siglo XIX, pero desde 1194 se usaba la forma Mancana. Mengano equivale a Fulano, pero se pone después; y antes, o después, de Zutano. Perengano, de per (preposición inseparable que refuerza o aumenta la significación de las palabras) y Mengano. Corominas le da fecha de nacimiento, 1884, y dice que viene de Perencejs, de 1870, y agrega que este último fue realmente Pero Vencejo, un rústico. Zutano, procede de citans, del latín scitanus, de scitus, sabido (consabido). Para Corominas procede de zut, exclamación para llamar a un desconocido: ¡Señor Zut! o ¡sit! o ¡sst!. A veces al primero, sobre todo si es mujer, pero aun si es hombre, se le agrega el apellido de Tal: Fulano o Fulana de Tal.

N es abreviatura de Nombre Desconocido, según la Gramática de la Academia Española. N.N., en la Argentina, equivale a persona desconocida. Según Abad de Santillán, es la abreviatura que se emplea en el Registro Civil para significar No natus.

En francés, un tel, une telle. En alemán, ein Gewisser (un tal), Herr Soundso. En inglés, so an so, The butcher, the Baker, the candlestick maker, Tom, Dick and Harry (hombres de la calle); Brown, Jones and Robinson (ricos, guarangos, vulgar rich) para el Brewer’s; John Doe y Richard Roe (cualquier demandante o demandado en una causa; nombres falsos, empleados alguna vez, para no comprometer a los litigantes); John O’Naakes y Tom Styler para igual propósito o en lugar de A y B, para personas imaginarias, en descripciones de procedimientos penales. En holandés, Die en die. En italiano, Tizio, un certo signore, un uomo qualsiasi che non si vuol nominare. Tizio, Caio e Sempronio, personas supuestas (suelen nombrarse juntas). El Fulano de los latinos era un quídam, expresión que aún se usa en español y, si no me equivoco, en francés.

 

Adolfo Bioy Casares, De jardines ajenos, Bs. As., Temas, 1999 [6ta. ed., ampliada y corregida], pp. 264 y 265.


#24M | “Se espera un golpe sangriento para marzo” (Haroldo Conti)

En cuanto a la situación aquí, las cosas marchan de mal en peor. Me acaba de informar muy confidencialmente […] [un amigo] militar, que se espera un golpe sangriento para marzo. Inclusive los servicios de inteligencia calculan una cuota de 30 mil muertos. Esto coincide con las apreciaciones de nuestros compañeros que evalúan la situación constantemente. […]

 

* Carta de Haroldo Conti, del 2 de enero de 1976, dirigida a Roberto Fernández Retamar, director de Casa de las Américas (La Habana, Cuba).

 

Palabra viva. Textos de escritoras y escritores desaparecidos y víctimas del terrorismo de Estado. Argentina 1974/1983, Bs. As., SEA, 2009 [3° ed.], p. 63.