#Poesía: “Usaland”, de Juan Filloy

 

I am not neophyte

No soy neófito

 

No soy neófito:

ni fe, ni admiración, ni idolatría.

Demiurgo, hablo con Dios

naturalmente.

Nuestra amistad

se entiende muy bien

pues somos

dos ausencias omnipresentes.

 

 

 

Some congruous questions about…

Preguntas congruas acerca de…

 

En Wall Street

a mediodía

cuando la reverberación alucina

y la luz acendra su misterio

una mujer hecha de lampos

brinca y aplaude

en el enigma cenital.

 

(¿Qué significa esa alegría

en el fragor del mediodía?)

 

En el Hudson

entre fantasmagorías

de brocatos y cabrilleos

flotando en la sobretarde

se columbra arrodillada

una mujer hecha en harapos

de vahos grises.

 

(¿Qué significa ese alarde

humilde en la sobretarde?)

 

Y en trasnoche

más negra que la oscuridad

¿por qué desuellan en Harlem

entre negros quejidos de sombra

y caricias omitidas con encono

dos mujeres pavorosas

la Irrisión y la Miseria?

 

(¿Qué significa ese reproche

en la conciencia de la noche?)

 

 

 

Streetwalker

Peatón

 

Pronto desapareceré

de la ciudad motorizada.

 

Sobre tufos de nafta

y emanaciones nocivas

de último peatón

ascenderé a primer nefelibata.

 

¡Qué delicia será ambular

en las ciudades uránicas

bajo pórticos de nubes

liberado de la angustia

rojo-verde-amarilla:

PARE     ESPERE     SIGA…

 

 

 

The betrayal of the poverty

La traición de la pobreza

 

Es urgente. Debemos averiguar

cuán pobres son los pobres:

están estafando sin razón nuestro bolsillo.

 

La traición de los pobres

está en exagerar su calidad

para estimular el desprendimiento.

 

El pobre genuino debe serlo cabalmente

sufrir y callarse sin alharacas

y sobre todo resistir los embates

de la miseria con dignidad.

*

Los pobres pretenden ser eternos

tanto o más que nosotros

y la ignominia de ese mito

aumenta su felicidad.

 

La desocupación es su ganga permanente.

Tienen trabajo y lo rehúsan irónicos

por los subsidios que reciben,

pagados por nosotros

con la puntualidad de los impuestos.

 

Ellos están exentos de gabelas

y del martirio de ser factótum;

viven en el paraíso de las deudas impagas

y en el nirvana del dolce far niente;

es algo blanco y delicioso

como un plato de arroz con leche.

 

El pobre no economiza nunca.

Véanlo dilapidando nuestra caridad

en garitos, tabernas y prostíbulos.

¡Ellos mancillan el desvelo humano

y la fe de la ayuda solidaria!

 

Debemos reducir más que la pobreza

las falaces estadísticas de su estado;

pues nos exaccionan y aniquilan

a tal punto que pronto

será mejor ser pobre que opulento.

*

Las campañas contra la pobreza

son más difíciles de ganar

que la guerra de Vietnam.

 

La pobreza es astuta y proteica

inasible y versátil.

Su arma es la simulación:

camuflan tan bien sus necesidades

con tugurios y lacras

con niños exangües y madres cadavéricas

que sus impactos de horror

son desastrosamente dramáticos.

 

Qué estupidez fue declarar

la guerra contra la pobreza…

Si es nuestra quina columna venal

que nos combate desde adentro…

Si es la mafia secreta que nos mata

creándonos compromisos de escarnio,

obligaciones imperiosas de irrisión

y cabezas de puente en nuestra fortuna…

 

Sí. La pobreza es una falange

milenariamente capaz.

Ágil y aguerrida

en tácticas sutiles y arbitrarias,

el día menos pensado

nos vencerá para siempre.

¡Ay

entonces sufriremos la derrota

apocalíptica, inimaginaria

de ser pobres también!

 

 

 

Technic slave

Esclavo técnico

 

Vivo en mí, fuera de mí

la ubicuidad del instante

fugitivo y eterno.

 

Tengo instalado el universo

en mi cuarto de Times Square.

Radio y TV me proveen en el acto

la dosis de escándalos y fechorías

que necesito al despertar;

y la prensa, el cine

el opio preciso para dormirme.

 

Soy un ser ubicuo, relleno

con el stress y las angustias

de mensajes-pulsaciones-vértigos

de la sociedad global.

 

¡Cómo organizar las imágenes

que me ingurgita la electrónica

la informática y la cibernética!

 

Me atasca el número,

lloro lágrimas de aceite mineral.

¡Soy un esclavo técnico

ni Dios puede manumitirme ya!

 

 

 

Lines

Líneas

 

Hay una línea inserta en la memoria.

Antes de llegar a ella

todo está abscóndito, ignorado, inédito:

esa línea la traza y llena la vida.

más allá está el recuerdo.

 

Hay otra línea y está lejana

de la intuición del párvulo

y próxima a la certidumbre del senecto:

es la última línea de las cosas.

Tras de ella, el silencio.

 

 

* poemas de Juan Filloy, Usaland. Poemas made in USA, Río Cuarto (Córdoba), Macció Hnos., 1973.