El futuro del cine es resistir ante la invasión hollywoodense, decía Jean-Claude Carrière

El francés, último guionista de Buñuel, falleció a los 89 años mientras dormía

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▲ El también adaptador de obras literarias y autor de ensayos, en imagen de 2001 en su jardín.Foto Afp
Juan José Olivares
Periódico La Jornada
Martes 9 de febrero de 2021, p. 6

Jean-Claude Carrière fue uno de los últimos guionistas de Luis Buñuel. Con él colaboró durante 20 años.

También trabajó con Volker Schlöndorff, Andrzej Wajda y Milos Forman, por mencionar algunos. Fue compañero de camino del también director teatral inglés Peter Brook; adaptador de grandes obras literarias para el cine y la televisión, así como director de la Fundación Europea de Profesiones de la Imagen y del Sonido.

Carrière, además, fue autor de más de 60 guiones y unos 80 libros de relatos, ensayos, traducciones, ficción y entrevistas. Ayer, su hija Kiara informó que Jean-Claude, quien a los 89 años no padecía ninguna enfermedad grave, se fue mientras dormía en su domicilio parisino.

Su viaje onírico será eterno.

En una entrevista que dio a La Jornada, Carrière habló de la globalización a través del cine que quería imponer Hollywood: Hay que resistir a ver la realidad de manera uniforme y universal: es el deber de la cultura. Que la globalización de la economía no corresponda a la de la cultura. Hay muchos países que la defienden a través de cine; por ejemplo, Irán, con población de 60 millones de personas, produce casi 80 filmes al año; al menos 10 de éstos van por todo el mundo, pese a que tiene tremendas censuras religiosa y política. No hay razón de México para renunciar.

Un arte que es de todos

Abierto, amable, con don de gentes, como coloquilamente se dice, Carrière aseguraba que el cine es de todo el mundo: Kerostami (Abbas), de Irán; Guillermo del Toro y Alejandro González Iñárritu, de México. En todos lados podemos ver cosas muy buenas, prácticamente puedes encontrarlas en muchos países.

Subrayaba que el futuro del sector era la resistencia local, porque la única alternativa “es hacer algo diferente, rodar con calidad. Cada país o región tiene que hacer el suyo para reflejarse.

El porvenir es la resistencia local ante la invasión estadunidense. No se debe competir con la producción hollywoodense, sería imbécil, aseguraba, porque “la única manera de hacer algo diferente es filmar con calidad, con raíces, con destino a un público local. Es la guerra entre la variedad de la cultura y la uniformidad de la economía.

* Sigue la nota, completa en La Jornada.