Vicente Franz Cecim: “Canción de Arena”

* Traducción publicada recientemente en el blog del poeta Esteban Moore.

 

Vicente Franz Cecim: Canción de Arena*

 

Después, el silencio volvía. Las voces paraban.

Y entonces, fue que comenzaron a oír, comenzaríamos a Oír aquel canto.

En él, tú verás, aquellos adormecidos irían a hablar con la carne, decirle cosas, hacer preguntas a ella.

Uno de los adormecidos, abriendo los labios, dejaba oír, en un murmullo: Canción de arena

Y el canto estaba comenzando, en la Residencia en las Tinieblas:

 

Vivir cada día el más extraño oro, ellos cantaban

Ellos cantarían: La concebida arena.

y al caminante alrededor de la piedra, la arena

y el viento alrededor de la piedra

 

y en la arena

y reunida la arena, la carne

 

Y la concebida del ala,

 

y en la arena todavía

la reunida arena

 

Volvía el silencio. Una pausa. Y el canto volvía

 

Fuimos aquellos que primero aullaron para ti,

en la primera noche, el que primero rio en los tiempos

Fuimos a nuestros arrepentidos huesos curvos

pues tú trituras amorosamente lo que contienes, e incontenida

 

Silenciosos bajo el silencio de la hierba: sensibles

al dolor y a tu hierba

Silenciosos hasta la altura de las ramas vueltas

para el naciente, grande es la cara que te espía de la otra orilla

 

Pues si de las cosas tenemos un sol caído, y la descendida

Sombra

y el canto degradado de la voz ronca

y todavía los ojos de la primera vez

de la primera, ay inolvidable

y sin podernos ver

 

tumbados sobre el silencio de la hierba, y sensibles a lo que somos

Al aullido a los huesos a la cara a la hierba

 

Nuevo silencio. Y el canto:

 

Por los tiempos y los glaciares,

Animales hicieron la curva luminosa de tu espalda

 

Verano sobrenatural: no damos un paso

sin tu compañía

 

Por lo espeso: de él la espesura se desprende

en la forma de los olores salvajes que tanto

empalidecieron la noche:

cada uno de nosotros es un destello visto a la distancia

 

Tú eres el escándalo de dios que se deshizo

del lado mudo de sus goznes. Y se abre

la puerta oscura de este hombro,

fatigado por los campos

sembramos nuestros huesos más humanos

en los lugares donde tenemos labios y se resecan de la oración

 

El canto, Los adormecidos

 

Si estás acostada, es cuando eres la belleza

 

aunque en el cuerpo en movimiento habite un músculo

de seducción

 

Si viene la muerte:

es que te estás ejercitando en el cansancio

 

Cayese algo allí, pero estando de espaldas no verías

 

Si se curva el árbol, el agua reduce

su ritmo de la música

a cada hombre otro de la mano

Si las piernas lo abandonan,

 

la oscura luz que asusta

 

Pues vuelto el rostro para una pared

y tu vida está pasando y ves

pasar un insecto

salido del más extraño sueño, que es estar vivo

 

Existe un paso que no existe

 

Volvía el silencio, toda la cada parecía adormecerse,

pero la boca de uno de los adormecidos hacía nuevamente

aquel sonido de aguas, y volvía el canto:

 

Porque tuya es la sombra,

 

y tu desierto recorrido dice:

la concebida de la arena

 

y en la arena la reunida arena, la carne

 

El canto otra vez elevándose:

 

Tu lentitud me atraviesa por el camino mío,

los pasos son antiguos en este oro

 

y aunque se tenga un sol y una baranda de apoyo

para todo

al ausente esmerándose

a la sombra

 

No pasaría si otro conspirase

En el nombre que es la señal de la inmensa floración

 

aunque una vena da sentido a lo único

 

Capas tras capas, las invisibles tintas cubriéndote,

no sabría un hombre nunca cual sería: la nave la Floración

desde que un pie arrastrado por la luz

se quiso allí en las aguas, el árbol de tu savia viniendo

al encuentro de los más jóvenes, emergiendo

 

Si debíamos estar vestidos para la fuente,

es que la transformación del oro en hierros, en todo eso,

es lo que menos nos oprime el ancla de la vida

 

El canto. Sus cantos. Aquello sería así en aquella casa entre árboles. Este otro ahora:

 

Tu agua estancada está bebiendo en lo oscuro

un animal de bruma

Los ausentes dejaron sus aromas

 

allí, unos huesos esperan sólo la fiebre para desmoronar

Aquí la piel es la residencia, en ella habitan

una alegría, y zarzas, el músico

 

Su música: tus animales están pateando

la música: paredes que golpean unas en otras

 

El cuerpo es sólo un hombre junto a su piedra de ternura

 

Aquellos adormecidos hablando con la carne. El canto:

 

Estás acumulando lentamente una herida en la espada Real

de tu verano

 

Desde aquí podemos ver que el día coagula

 

Y aves como hombres baten las alas, para elevarse

nuestro anzuelo de nubes

un rostro y piedra mirando para el cielo

un paseo de monstruos caminando dentro

Baja la sombra de la sentencia sobre la mano que agita adiós

 

Que no pase el próximo minuto sin que suene

la voz de la deshojada

La espada es la oferta de un grito: por los ojos,

cuando es aún más bella la estación de las fiebres,

por los tiempos, se fue la más antigua raíz que dio frutos

 

El canto: eso nos retiene, eso nos retiene, eso nos retiene

 

Tenemos para ti la consideración de un vaso

donde está depositada la especie

 

pero abriéndose, la tierra Se muestra al bosque de los hombres

que se extiende

 

La piel, la helada residencia

Y el cuerpo busca otros pasajes clandestinos

para la región del fondo del pecho,

su Claridad de incendios,

fluctuando en un mar de corchos, cediendo

a los silbidos de esta noche

 

Ritual de velos: el lodo

Pues sueñas en ti mismo tu visibilidad

si sueñas el barro

 

Una ave nuevamente estaría revoloteando en su jaula,

tal vez otro sueño de la carne perseguida,

y nosotros

continuábamos allí oyendo aquel canto,

 

la carne de los

adormecidos hablando con la carne

 

Pues si también es forma sólida de la música: o sino,

y el hombre es la planta en su temporada de fruta

 

de lo alto de las atenciones simuladas, sin el artificio nulo

conspirando por el tallo de tu cuerpo

perdida está toda la cosecha

 

Te llama la voz anunciando la quebradiza que se dobla,

inmóvil junto a un muro está el mudo

 

-Señal, entonces anunciaría una voz entre los adormecidos. Y todos los adormecidos respondían:

-La señal es no soñar tu nombre.

 

Y el canto, prosiguiendo:

 

Libélulas de los huesos, libélulas de la cara cuando la

medianoche se estremece de ansiedad en sueños

El revuelo de tus deseos me supera

en mucho las costas vueltas para la casa

de mis padres: el reloj antiguo de sombras

 

El canto: eso nos invade, quiere habitarnos los oídos para siempre

 

Pues es tu sombra y la sombra

 

y en la arena

la reunida arena, la carne

Y la concebida ala,

 

y en la arena aún la reunida ala de arena

 

¿Iríamos también a adormecernos oyendo aquel canto, aquellas voces? ¿Nunca más, nunca más saldríamos de aquella casa?

Saber que la carne tenía que decirnos,

sí, eso nosotros queríamos.  ¿Pero vendría entonces a nosotros, negro, un miedo

 

Que nunca más saldría de aquí? El canto:

 

No nos deja olvidar la casa alta,

allá el tiempo repite: cortezas,

 

aunque nacidas piel clara e incluso

se yergue en el aire a nuestra infancia

 

Y hay vientos en las ramas, la arena de tu sueño

 

Pues una es la ley severa que se expresa: si

reverdecen inclinándose hacia la muerte serán hombres

si oscurecen y puntiagudas son espinos

Pero la floresta genuina se extrañará

 

Tenemos las aberturas del ser para observar de los ojos

a los otros seres,

tanto mejor para la euforia de la tierra

Hierba del destino suculento, ven a mí, lenta

antes de la noche lenta

 

¿No terminará nunca aquel canto, no iría nunca a acabar?

 

En ti estoy plantado por los huesos hasta los sueños,

temeroso de las lluvias, y un extraño para los peces,

 

aquellos adormecidos cantaban.

 

Andaba cantaba para la carne en aquella casa.

Y antes de adormecernos para siempre, nos apartaríamos de allí

 

Pues tuya es la sombra

y en la arena la reunida arena, la carne

 

aún oiríamos, lejos

 

 

* Literatura Imaginal, de Viagem Andara oO livro invisível

 

Versión: Demian Paredes, Buenos Aires, 2020

Material enviado por Edson Cruz, poeta y editor del sitio web “Musa Rara” (www.musarara.com.br).

 

Vicente Franz Cecim/Cecim da AmazoOnia (1946) nació y vive en la Amazônia, en Belém. La transfigura en la región metáfora de la vida Andara: una Floresta Verbal. Es el creador de Viajem a Andara oO livro invisível, no libro, no escrito, puramente imaginal, de donde emergen los libros visibles de Andara, estos, los que el autor escribe desde 1979. Recibió de la Asociación Paulista de Críticos de Artes el Gran Premio de la Crítica, en 1988, por Viagem a Andara, y Revelación de Autor, en 1980, por Os animais da terra y, con su libro K O escuro da semente, fue uno de los cuatro finalistas al mejor libro de poesía, en 2016. Fue publicado en Brasil y en Portugal.


#Poesía: Marcelo Ariel

El espantapájaros

Para los niños

 

en medio del basural

 

visto de lo alto

 

un pantalón y una camisa

 

Son la

evocación del cuerpo

de un hombre

sin zapatos

 

sus manos

 

dos buitres desgarrando un saco

 

su cabeza

 

un rato

 

 

Motor discontinuo

 

La máquina de despertar

dentro de la máquina

de respirar

La máquina

de hablar

Dentro de la máquina

de pensar

La máquina

de andar

Dentro de la máquina

de cansarse

En la máquina de ser

La máquina de estar

Dentro de la máquina de dormir

y soñar con

La vida afuera

de la máquina de morir

En la máquina de soñar

 

 

Cangrejos aplauden Nagasaki

Para Gilberto Mendes & Mano Brown

 

(Villa Socó)

Cuerpos en llamas se tiran al barro

mujeres y niños primero

cangrejos aplauden Nagasaki

bebé de ocho meses es calcinado

en cuanto Beatriz

ahora entiende el poema último

Beatriz madre soltera antes de morir dio un inútil puntapié en la puerta

 

En el aire

gritos mudos

la noche blanca de humareda envuelve todo

alguien en el bar de la esquina

piensa en Hiroshima

en las voces

horror y curiosidad despertaron la ciudad

mezclándose

dentro del infierno ojos claman

por teléfono

el ministro es informado

–El fuego los consume…

La sirena de las fábricas no

silencia

Dos serafines pasando por el lugar

susurran en el oído

del Creador

“Villa Socó: mi amor”

Una vieja permaneció acostada

alrededor de la cabeza en la aureola

el último pensamiento pasa

el coro de las sirenas

en medio del campo iluminado

una garza vuela asustada

con los humanos y su infierno creado

en el manglar el viento mueve las hojas

 

Un bombero grita:

–¡KSL! El fuego está contra el viento. Cambio…

 

Fue Dios quien quiso

dice el mendigo

que sobrevivió porque estaba durmiendo en la alcantarilla de la avenida.

Un orgasmo es cortado al medio

cuando la pareja percibe el fuego

quemando el espejo.

Retrocediendo en el tiempo

lamentamos

el movimiento del gas

ligerísimo iceberg

que convirtió fuego en fuego, horror en horror

 

Villa Socó

Estacionó en la Historia

al lado de Pompeya, Joelma y Andrea Doria

Pensando en eso

levanto en este poema un memorial

para nosotros mismos

víctimas vivas

del tiempo

donde se moviliza la muerte esparciéndose en el paisaje

como el gas

que también incendia al sol

(bomba de extensión infinita)

 

Beatriz se sentó cerca de la puerta y quedó mirando el fuego.

Hasta que invade la escena la luz suave de otro sol frío.

Fin del juego.

 

(Lo que no quema)

 

Beatriz ahora es otra cosa y contempla:

rayos negros en un cielo negro

después blancos en un cielo blanco

suavemente penetré en un jardín

donde un único árbol existe.

 

(El incendio acaba y la garza se posa en el mangue, donde los ángeles sueñan)

 

En aquella noche uno se despertó

anduvo en medio de las llamas

y las llamas

lo quemaron.

 

* Más poesía traducida e información sobre Marcelo Ariel, en el blog de Esteban Moore.


Poesía de Sergio Ballouk

 

Infancia

sentimiento bruto

grito de alegría

sumo de la vida

lapidación de la rutina

peripecia que se realiza

en los caminos de la infancia

 

Comida

comida

placer infinito

tanta alegría que aburre

comida que engorda los ojos

y todos los poros de la boca

comida preparada, separada y servida

por manos

de mano en manos

comunión que hace bien al santo

y a su buen plato

por lo tanto, el fin de mi llanto

sigue el camino de la barriga

entonces coma, amor de mi vida

reparta conmigo esa intención

y mi devoción a los orixás

[*orixás: “personificaciones o deidades de las fuerzas de la naturaleza en los ritos religiosos afrobrasileños” (dicc. Larousse)]

 

Soplo de piedras

la poesía es un soplo de piedras necesario

es la victoria de los anticuerpos

en el combate a la calcificación de los sentimientos

por lo tanto

no te extrañes si me ves

soplando piedritas por ahí

 

Estatuas

cuántas estatuas de bandidos

comandantes de exterminios

capitanes de monte? ¿Cuántas?

 

cuántos nombres de ricos en calles

plazas y viaductos, de gente

a la que no le gustaba a la gente? ¿Cuántos?

 

cuántos podridos por dentro

podridos en pie, como si en pie

resbalaran las tropas y el veneno? ¿Cuántos?

 

cuántos todavía nos están viendo

aguardando el mejor momento

de entrar en una estatua de bronce? ¿Cuántos?

 

 

* Más poemas de Sergio Ballouk (parte del proyecto de traducción de poesía contemporánea de Brasil) en el blog de Esteban Moore.


Verónica Volkow sobre la poesía de Roberto Bolaño: “Una máquina del tiempo”

Leemos en el blog Archivo Bolaño una nota de BBC Mundo titulada “Los años mexicanos de Roberto Bolaño:

En la década de los años 70, otro tipo de revolucionarios -más jóvenes, igual de beligerantes- también se encontraban ahí para complotar: los infrarrealistas, encabezados por un joven chileno de gafas, pelo largo y un eterno vaso de café con leche en las manos. Roberto Bolaño. “Era donde nos reuníamos y bebíamos. Llegaban los infrarrealistas, los amigos del infrarrealismo, los medio infrarrealistas… A veces de ahí se partía en vagancia, en los recorridos por las calles de México que era la otra parte: café y la cosa deambulatoria”. Así lo recuerda el poeta peruano José Rosas Ribeyro, integrante de los infras, un movimiento furiosamente contestatario y marginal.
“Éramos gentes con un estado de espíritu común. ¿Frente a qué? Frente a una cultura completamente encadenada y encerrada en una clase social y un grupo mafioso que dirigía un tipo de gran valor, Octavio Paz. Él cómo poeta y ensayista es extraordinario, pero estaba rodeado de una banda de mediocres que eran su corte y esa corte tenía encerrada la cultura mexicana con cuatro llaves”, le dice a BBC Mundo.
“Roberto era un tipo gracioso, medio pesado, hay que decirlo. Tenía un ladito medio arrogante. Siempre creyó en sí mismo. Si bien estaba dentro de la marginalidad, su marginalidad no era la de Mario Santiago. La de Mario era autodestructiva. Llevaba hacia la nada. Hacia lo que terminó”.
Allí, en sus años mexicanos, en su trasegar por la calles del DF y en las interminables conversaciones sobre poesía y vida, poesía y muerte, se gestaría el Roberto Bolaño que después sorprendería al mundo con una obra fulminante, escrita en poco más de diez años.
La parte de México
El Infrarrealismo -como el Nadaísmo en Colombia, o el Techo de la Ballena en Venezuela- fue un eco tardío pero muy latinoamericano de los movimientos vanguardistas europeos, como el dadaísmo y el surrealismo. Es probable que su fama no hubiera pasado de capillas de iniciados y círculos académicos, pero la publicación en 1998 de la novela de Roberto Bolaño Los detectives salvajes cambió todo.
En la primera parte de la novela se retrata vida y milagros de un movimiento poético marginal en la capital mexicana: los Visceral Realistas. Un trasunto de sus experiencias de los 70.
“Cuando sale Los Detectives Salvajes, aquello explota. Y dicen, bueno ¿qué es esto? ¿De dónde sale esta novela? ¿Existe este grupo? Yo estoy en Chile y ni saben que realmente existe el infrarrealismo, creen que Roberto se lo inventó todo”, rememora Rubén Medina, otro cuate infrarrealista de Bolaño, hoy un respetado profesor de literatura en la Universidad de Wisconsin-Madison, Estados Unidos.
Medina (quien en otoño publicará en México una monumental antología de los infrarrealistas) conoció a Roberto Bolaño en el tercero de los ejes -con cafés y caminatas- del grupo: los talleres literarios. “Lo conocí a través de Mario Santiago, en el otoño del 75. Solía asistir a talleres literarios, básicamente a buscar nuevos poetas y dar a los escritores jóvenes otra visión”, le cuenta a BBC Mundo. “En esos momentos ya estaban empezando a organizar un grupo. A partir de ese día empezamos a vernos casi a diario. A caminar, escribir poemas colectivos, hablar sobre poesía mexicana, latinoamericana. Poesía en general”.
Ya en ese entonces la armazón de disciplina, beligerancia y profundo conocimiento literario estaba casi formada en Roberto Bolaño. Con trabajo de galeote adquirió una prosa hipnotizante que se nutría de lugares tan disímiles como poesía, ciencia ficción o novela negra. “Roberto era una persona muy enfocada, que desde temprano sabía lo que quería. Dedicadísimo a la literatura, leyendo diario, tomando notas. Vivía para la literatura y tenía un conocimiento bastante amplio de lecturas, de movimientos. Era una persona súper inteligente y con una habilidad para presentar ideas, para debatirte, para cuestionar”, dice Medina.
Fue también en esa época que lo conoció Verónica Volkow, nieta de León Trosky, poeta por derecho propio, traductora y en la actualidad profesora de literatura del siglo XVII en la UNAM. “Lo ubico dentro del grupo y recuerdo este carácter extremadamente desafiante, arrojándote a la cara que para escribir poesía tenías que llevar una vida tipo Rimbaud: ir en contra de todos los valores establecidos, desafiar los valores burgueses, sin concesiones. Una praxis muy sustentada en el impulso del instinto”, le dice a BBC Mundo. Y agrega: “A mí lo que más me gusta -aunque no soy especialista en su obra- es la poesía. Y la parte de la narrativa que más me gusta es la recuperación de atmósfera, de cómo era la poesía en esa época, de cómo eran los talleres literarios, de las dinámicas, de los sentimientos que teníamos todos al acercarnos a la poesía en esa generación. Es de una fidelidad maravillosa. Una máquina del tiempo”.

La nota completa acá.


Liberdade imediata para as Pussy Riot! (blog “Iskra”)

http://blogiskra.com.br/?p=305

por Thyago Villela

Masha em greve de fome

pussyriotapHoje, Maria Alekhina (Masha) completa o oitavo dia de greve de fome e é levada a um hospital nas dependências de sua colônia penal, na pequena cidade de Berezniki (nos Urais). Masha, uma das três integrantes do grupo de punk-rock feminista Pussy Riot, foi presa em fevereiro de 2012 com Nadesda Tolokonnikova e Yekaterina Samuzevich (as outras duas integrantes da banda). A ordem de prisão foi dada após a realização, pelo grupo, de uma performance na Catedral de Cristo Salvador (principal igreja de Moscou), na qual apelaram, ironicamente, para que a virgem Maria protegesse a Rússia de seu recém-empossado presidente, Vladimir Putin.

O apelo aos céus não foi ouvido e as três musicistas-ativistas foram condenadas a dois anos de cárcere por “vandalismo motivado por ódio religioso”. A sentença de Samuzevich foi suspensa alguns meses depois. Tolokonnikova, por outro lado, teve seu pedido de condicional negado mês passado, e o mesmo ocorreu com Masha, precisamente há uma semana (22 de maio).

O Ministério Público e os representantes da prisão de Berezniki alegaram que Masha “descumpriu conscientemente as regras de conduta carcerária” (como não arrumar a cama ou escrever cartas em horários impróprios) – daí a negação de sua condicional e a proibição de que Masha estivesse presente na audiência que decidiria sua libertação prévia (um direito constitucional elementar). Não bastasse esta tramakafkiana, os advogados de defesa da Pussy Riot foram indicados pelo Tribunal (e apontados como negligentes pelas três integrantes) após pressão para que Masha recusasse seu direito de defesa (o mesmo já havia ocorrido com Tolokonnikova).

Em resposta à tentativa de punição exemplar pelo regime de Putin, a ativista decretou greve de fome e foi hospitalizada. A cada minuto que corre, a vida de Masha definha frente ao espetáculo de horror da justiça burguesa.

Longe, entretanto, de constituir um fato isolado, a abominável condenação do grupo expressa um processo de escalada repressiva do governo Putin frente à conquista de uma base social conservadora.

Pútin e a Igreja ortodoxa

Conforme a precisa crítica realizada pelas Pussy Riot na Catedral de Cristo Salvador, a Igreja ortodoxa é peça fundamental para o projeto político da burguesia russa. Não à toa, Putin devolveu à instituição religiosa grande parte das terras que foram expropriadas da mesma na Revolução de 1917. Vladimir Mikhailovich Gundyayev, o patriarca da Igreja ortodoxa russa, agradeceu à benevolência do regime de Putin adjetivando seu período de governança de “milagre de Deus”. Milagres, entretanto, são para poucos, e Putin tratou de garantir (consciente desta lei divina), que seus milagres fossem distribuídos cirurgicamente.

A condenação das Pussy Riots foi parte, portanto, do projeto putinista de barrar a expressão de qualquer tipo de oposição ao regime (o que passa também por barrar qualquer manifestação contrária aos jugos da Igreja ortodoxa) e ganhar terreno entre os setores reacionários. Concomitantemente ao processo aberto de censura (artística e política) empreendido pelo governo no caso da “performance da Catedral”, o governo proibiu (em cem anos) as Paradas de Orgulho LGTB no país – que já eram massacradas pelos fortes grupos neonazistas russos.

O cenário repressivo aberto tende a se intensificar mediante um projeto de lei aprovado pelo Parlamento que prevê prisão para “ofensa a sentimentos religiosos” (o projeto ainda deve ser aprovado por Putin); bem como pelas manifestações xenófobas realizadas pela extrema-direita.

A disputa, por parte do regime, das camadas mais conservadoras, reacionárias e de veia nacionalista pode também ser incrementada diante da contradição que se abre entre União Europeia e Rússia pela querela acerca dos custos da divida em Chipre. O Rússia Unida (partido de Putin) e sua base aliada necessitam, no caso, de uma ampliação de sua base política – a qual vem perdendo exponencialmente espaço entre as camadas mais jovens e proletárias do país (cerca de 6% em um ano, segundo dados do Fundo de Opinião Pública russo) – para conseguir fazer frente à Merkel na disputa pelo (que resta do) mercado financeiro chipriota e pelo pagamento da dívida do país.

Ao cerceamento das liberdades democráticas e ao avanço repressivo do Estado, os setores oprimidos e explorados devem responder nas ruas:

-Por uma ampla campanha pela liberdade imediata de Maria Alekhina, Nadesda Tolokonnikova e demais presos políticos! Não à censura!

-Não à escalada repressiva de Putin e da Igreja ortodoxa! Por um Estado laico que garanta as liberdades democráticas elementares dos setores historicamente oprimidos!


Weimar en Atenas (Andy Robison)

diario-itineranteLeemos en el blog Diario itinerante:

Todo se repite en  la Gran Depresión del siglo XXI ya no como farsa sino como  moda grotesca . Desde luego,  Atenas empieza a recordar la República Weimar. Solo que  no hay un George Grosz, Bertolt Brecht o Kurt Weil para activar las alarmas en el mundo de la cultura europea.  Es bastante habitual  ya ver a  los paramilitares  neo nazis de Aurora Dorada sembrar miedo en  las calles de barrios de inmigrantes, -paquistanies, bangladeshis, afganos, egipcios , kurdos- devastados por la crisis en Nikaia o Attica. Mientras tanto,  niñatos de barrios bien como Kolonaki y  Ekali creen que  la moda que  Ilias Panagiotaros, el diputado de Aurora Dorada, vende en su tienda de parafernalia neofascista, Falanga, (pantalones de camuflaje gris; botas de 14 agujeros, camisetas negras  con el logo del partido y la corona de laurel ;  guantes  de cuero negro) es  bastante “cool”. Panagiataos le dijo a Paul Mason el reportero volante de la BBC  que el uniforme  paramilitar  de los neonazis ya es “un nuevo dress code (…) una marca de moda que viene  a decir ley y  orden”.

Gazi , un nuevo distrito de Atenas junto a las chimeneas de la vieja empresa estatal de gas es un  conjunto de lofts, teatros bohemios, tiendas de tatuajes y piercing y clubs , algunos identificados por la bandera arco iris de la comunidad gay. No es de extrañar, pues, que  el mes pasado el barrio se convirtió en el blanco de las nuevas ofensivas de Aurora Dorada más allá de los duros barrios inmigrantes.  

El pretexto del ataque era la producción en el pequeño teatro Hytirio de Gazi -aforo 150 personas-  de Corpus Cristi, la obra del dramaturgo estadounidense Terence McNally que representa a Jesucristo y sus discípulos como un grupo de amigos homosexuales. La versión ateniense de Corpus Cristi ofrecía aún mas posibilidades a los “camisetas negras” de Aurora Dorada ya que su  director es el joven actor y dramaturgo Laertis Vasiliou, de origen albanes. “Habíamos representado la obra en junio y tuvo una  acogida muy buena; algunos grupos fundamentalista ortodoxos nos metieron pleitos pero fueron rechazados” explicó Vasiliou en una entrevista mantenida en el teatro la semana pasada.

Pero al volver a poner la obra en octubre “vimos la misma gente que habíamos visto en el juicio; estaban delante del teatro armando jaleo, lanzando insultos, arrancando los carteles y, en  varias ocasiones, intentaron derribar la puerta del teatro ;  gracias a Dios, es bastante fuerte”, dijo enseñando la puerta de hierro forjada. Los  integristas ortodoxos y los paramilitares de Aurora Dorada se presentaron delante del teatro en cada presentación de la obra  -dos veces a la semana- durante tres semanas. Gracias a la protección policial, se pudo  hacer una actuación simbólica ante un puñado de espectadores. Pero, finalmente, a finales de octubre Vasiliou,  tiró la tolla y suspendió la obra. La semana pasada, el fiscal general anunció que habría juicio sobre el caso. Pero los juzgados no son miembros de Aurora dorada sino el propio Vasiliou, acusado ya formalmente de blasfemia.

Tal y como puede verse en imágenes grabadas por diversos medios y en el articulo de Mason de la BBC, habia dos caras muy conocidas en medio de   la horda que acudía delante del Hytirio. Uno era Serafim Mentzelopolous, obispo de Pireus, cuyas abundantes barbas se vieron en más de una ocasión en medio de los uniformes paramilitares. El otro era el diputado de Aurora Dorada ( y dueño de la tienda de parafernalia neo nazi Falanga) Ilias Panagiotaros. Panagiotaros puede verse en los videos gritando Vasiliou: “Vete a tu país, albanes, que te den por el culo”, o palabras por el estilo. “Amenazaron con descuartizarnos y mandarnos a Albania en una caja hacian gestos de degollar”, dice Vasiliou, actor y director  formado en Alabania bajo las normas del method acting de la revolucionaria escuela  del dramaturgo ruso Konstatin Stanislavski.

“Para Aurora Dorada fue un show; organizado a ytravés de redes sociales”, prosigue . “Entendieron que la obra es famosa,  querían publicidad”. Era una oportunidad idónea para llevar la campaña de violencia a otros frentes tras meses de ataques contra inmigrantes: A fin de cuentas, “Gazi es el Chueca de Atenas”, haciendo  referencia al barrio gay de Madrid. Pero no solo son los gays y los albaneses los que se la juegan en la Atenas de la crisis y el neonazismo. El hecho de que se tuvo que cancelar una obra artística debido a la campaña de intimidación es un precedente peligroso. “Atenas tiene la tercera movida teatral de Europa tras Londres y Berlín; puedes ver desde Sófocles a Goethe, desde  David Hare o Caryl Churchill o el nuevo teatro griego;  hemos representado o 450 obras en Atenas este año y es teatro muy vanguardista”, dice Vasiliou que ha ganado dos premios en festivales en los Balcanes por sus obras, una de ellas sobre la inmigración. “No deberíamos permitir en Europa en el 2012 que acaben con una obra de esta manera”.

Es mas , hay motivos para pensar que la campaña de intimidación ya empieza a extenderse . La cantante Natassa Bofiliou ha dicho que la presencia de Aurora Dorada en la ciudad ha afectado sus decisiones de dar conciertos. Vasiliou dice que le consta (aunque no dio mas datos) que el jurado del festival de cine en Tesalónica celebrado a la semana pasada, se negó a incluir una película de contenido provocador por  miedo a una repetición de las escenas delante del teatro Hytirio. En verano , un bloguero griego de 27 años fue detenido por la policía tras hacer una serie de caricaturas satíricas en su blog sobre un  monje ortodoxo . Se ha trascendido también que la televisión estatal ha editado un beso entre hombres  en la serie británica Downton Abbey , retransmitida en Grecia. Vasiliou dice tambien que el establishment del teatro oficial en Atenas (quizas bajo presiones de un gobierno conservador, aliado de la Troika, que deja que Aurora Dorada marque las aputas de su poltica de inmigración) no ha respondido a la amenaza. “Durante los ataques, siguieron con un gala para estrenar  su producción de la obra Odisea del dramaturgo estadounidense de Bob Wilson; ahora me consta que están rechazando propuestas arriesgadas” .

Lo más siniestro quizas es que mientras el perfil  típica de Aurora Dorada  es clase media baja del nuevo lumpen si  gran sofisticación, crece su apoyo también entre los padres de la elite. En una conferencia que  el historiador de la ultra derecha británica (national<Frotn, Britsh Movement), Daniel Trilling   dio la semana pasada en Atenas, una chica del barrio de alto standing de Ekali dijo que sus amigas creen que es “muy cool” ser miembro de  Aurora Dorada, según me explicó Nikos Mijos un joven reprtero de la television por internet, TVXS.

Aunque hay muchos jóvenes  antirracistas en Atenas que se enfrentan  valientemente a los neo nazis, no parece que haya  un movimiento cultural  masivo con el apoyo de artistas internacionales que pudiera  demostrar definitivamente que llevar uniforme paramilitar y un knuckleduster (manopla) no es , en absoluto, “cool”. Aqui falta una Liga Anti Nazi y un Rock against racism como la que movilizó a millones  jóvenes británicos contra el National Front (tal y como explicó Trilling en Atenas) con la ayuda de grupos como The  Clash, Elvis Costello y Steel Pulse.En Atenas, la música que resuena en los  taxis  y los abres es la  folclórica tradicional y Aurora Dorada se la ha hecho suya.

Mientras,  hay indicios de que los papas de los fascistas cool de barrio bien, están atraidos también por Aurora Dorada.

“De repente, tienen  mucho dinero y no sabemos de donde ; pero quizás no sea casualidad que  los diputados de Aurora Dorada votaran  contra una nueva ley que habría forzado a los grandes navieros como Arestis a pagar impuestos”, dijo Aris Chatzistefanou , director del  documental, Catastroika,  El diario del naviero Victor Restis -Proto Thema , hace una cobertura bastante favorable al discurso de Aurora Dorada..

Consciente del precedente que se puede sentar la cancelacion de Corpus Cristi,  Vasiliou  dice que volverán a poner la obra si se le absuelve en el juicio por  blasfemia que tendrá lugar con toda probabilidad en enero o febrero. Mientras, se esta planteando escribir una obra sobre  un padre y su hijo. “El padre será emigrante griego de los setenta; el hijo , simpatizante de Aurora Dorada”, dice.


Una vez más sobre “Elefante blanco”

Tras haber hecho una primera reseña al film de Pablo Trapero (publicada en La Verdad Obrera y en el blog Artemuros) –donde evité prácticamente todo spoiler–, y luego de haber estado en el programa radial Pateando el tablero, me propongo, aprovechando los comentarios que allí hice, puntualizar algunas cuestiones (que tal vez quedaron medio desordenadas) y debatir con algunas críticas que hay a la película.

1. Por ejemplo el cura Eduardo de la Serna, del Grupo de Curas en Opción por los Pobres de Argentina, escribió:el principal sinsabor tiene que ver con la villa, y los villeros. No creo que se pueda dudar que esa es la realidad de hoy en la villa (y en eso, bien distinta de la vivida por Mugica), pero ¿eso es todo? ¿No hay otras realidades en la villa? No se ve un partido de fútbol en toda la película, no se ven camisetas de equipos, no se ven fiestas (de 15, de bautismo, de bodas; sólo una de ordenación de cura en la villa, algo sumamente improbable), no se ven borrachos…

Casi que no se ve “vida”. Como que la villa es sólo muerte, y que la única “vida” puede venir de fuera, sean curas (el que queda es más de fuera todavía, porque es extranjero), sea trabajadora social. La villa no tiene salida alguna, y lo único positivo dentro, parece ser “blanco”. Y tengo serias dudas que muchos curas villeros estén de acuerdo con eso.

Para mí el llamado “cine social” no equivale a un “100% de realismo” –y mucho menos a las pretensiones que en su momento tuvo, por ejemplo en la literatura, el naturalismo–.  Tal como la ciencia, el arte no puede aspirar a reproducir completamente “toda la realidad” –además de que esa “reproducción”, sea artística, sea científica, tiene particularidades que le son propias–.

Está claro que desde Mundo grúa –y El bonaerense, Leonera y Carancho– Trapero, haciéndose cargo en alguna medida de las nuevas configuraciones sociales y políticas surgidas de las barbaries del neoliberalismo, enfoca sus cámaras hacia ciertas dimensiones, ciertos personajes, ciertas situaciones de la realidad contemporánea. Y desde ya que es “una mirada” y no “una completa” realidad; y por ello su reconstrucción “realista” de las villas en este caso será sesgado; es un recorte que le sirve al autor para su puesta en pie de la (o las) historia/s que quiere contar.

(Por otra parte, sí hay acontecimientos –algunos, pocos, sí; pero hay– como los que pide De la Serna: hay un bautismo en curso… que se ve interrumpido por “el monito” y otros chicos que “hacen quilombo”. También, en una escena donde hay charlas con los chicos/as y adolescentes del barrio, se puede oír a un personaje decir que quiere trabajar e irse a vivir a otro barrio –luego de que varios/as dicen sentirse discriminados en el colegio tras decir “dónde” viven…–. No me pareció que el tratamiento de la villa sea sólo negativo, aunque sí se puede decir que hay menos protagonismo de ellos y más en los curas y la asistente social…)

2. Otra crítica es la Oscar Cuervo. Éste, entre otras cosas, dice: “Trapero promueve un delicado equívoco: Mujica no era un cura villero y sus héroes de ficción no son curas tercermundistas. La figura de Mujica puede ser admirada o discutida (lo segundo es más provechoso que lo primero); pero es jodido tergiversarla en función del espectáculo. La tarea que desempeñan los curas diseñados por Trapero, Mitre y Fadel es la de una reducción de los daños: siempre están exhortando a los diversos actores del conflicto (los villeros, los narcos, la policía, los sindicalistas, el obispo, el poder político) a que concilien, a que bajen la intensidad del enfrentamiento; en muchas escenas, del principio al fin, se los ve luchar denodadamente para evitar el estallido de violencia. La fría decisión de los guionistas es que los personajes fracasen en el momento decisivo. El pesimismo garpa. También se ve a los curas rezando y llorando compungidos por su impotencia ante la injusticia del mundo. Curiosamente, no se los ve predicando el Evangelio. De hacerlo, los personajes deberían haber optado entre una interpretación conciliadora y otra liberadora de la palabra de Cristo: ese dilema se le planteó a Mujica, a quien el film homenajea, pero los guionistas no se lo permiten a sus criaturas.

Desde ya que esta es una lectura, una interpretación posible. Pero no necesariamente la única.

Desconozco si “garpa o no” el “pesimismo” (¿de quién, cómo, para qué?), pero lo cierto es que la trayectoria de Mujica –quien más allá de los dos homenajes: dedicatoria al comienzo y misa en su honor durante el film– no está discutida ni tratada en profundidad. ¿Y eso tiene algo de malo? Incluso el cura que interpreta Darín dice –y esto es algo que se repite en el trailer de la película– “La situación y la violencia son distintas; pero nuestro amor es el mismo”. Punto. Ésa es la (única) relación entre el presente y el pasado que propone el guión: el amor de los curas (de algunos) por lo pobres.

(Y, por otro lado, habría que discutir también –como propone Cuervo– que, dentro de las opciones de aquel cura del Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo, estuvo, en 1973, la de proponer, utilizando frases de la Biblia, “dejar las armas para empuñar los arados” –nada que ver, todo lo contrario a Tomás Münzer por ejemplo; el que, según relata Engels en su fabuloso relato sobre las “guerras campesinas” de fines del 1500, levantaba a las masas campesinas contra los grandes terratenientes y hacendados utilizando frases de la Biblia.)

En concreto, dilemas hay. Trapero dota de cierta autonomía verosímil a los personajes, y éstos padecen crisis, dudas e incertidumbres. Que luego no los resuelva(n), o que adopten puntos de vista y acciones con las que Cuervo discrepa (él hubiera preferido otras), es otro asunto.

Y luego Cuervo agrega, en un sentido similar a De la Serna, “En Elefante Blanco los villeros aparecen invariablemente como una masa indiferenciada, objetos sin voz dramática propia, una fuerza natural destinada a hundirse en su fango de miseria, droga y violencia autodestructiva, incapaces de conquistar una conciencia propia, reducidos a su función de marco para que los protagonistas, burgueses o pequeñoburgueses, como los autores, desplieguen sus conflictos existenciales y elaboren sus deseos. ¿Para quién filma Trapero?

Yo me pregunto ¿si hubiera filmado a la gente de estos barrios humildes organizada y en lucha, significaría que Trapero es un “proletario revolucionario”; o que “filma en exclusiva para” los trabajadores y sectores populares? Discrepo aún, como ya dije antes, cuando es verdad que la villa sirve más por momentos como “decorado de fondo” que como unidad orgánica, viviente (y protagonista) de la película. Por ello, pretender que Trapero sea Einsenstein –de nuevo: hablamos de “cine social”, no “cine político”: Trapero no tiene nada que ver no sólo con el autor de El acorazado Potemkin, obvio, sino siquiera con un Raymundo Gleyzeres como mucho; y además, como está claro, no estamos ni en 1917 ni en “los setenta”. ¿Por qué Trapero iba a mostrarnos masas-protagonistas-de-grandes-luchas? Desde ya que podría hacer una historia así… pero no la hizo, y optó por realizar un pantallazo de la vida en las villas, donde se cruzan estas historias de los curas y la asistente social, conflictuados; una historia “del presente”, con protagonistas de origen pequeñoburgués que se lanzan a la asistencia a los pobres… y allí quedarán con los (todos, muchos) límites de su acción e ideología. En definitive, ¿Trapero no expresa de alguna manera algunos aires del kirchnerismo, la filosofía del “es lo que hay”, la reivindicación del asistencialismo que pone parches en las heridas del neoliberalismo?… (Aunque también –¡por suerte! ;)– hay otras películas, no sobre los pobres, sus barrios y carencias, pero sí sobre los 70 y las luchas de entonces, como Memoria para reincidentes –ver acá y acá–. En Memoria… no hay ficción ni recordatorios a Mujica, pero sí una reconstrucción documental del actor principal de esos procesos: la clase trabajadora fabril; y el rol de peronismo, la patronal, junto a un balance estratégico de qué faltó para vencer en aquellos años.)

3. Y hablando del kichnerismo, hay otra crítica, aparecida en el blog La Barbarie, que dice: “Quizás lo que me moleste en el fondo es que el Estado esté representado a través de una asistente social y el gatillo facil policial. Que las agrupaciones políticas aparezcan mágicamente a la hora del quilombo. Que el único sacrificio involuntario sea el de Cruz, el cana infiltrado. El cana sacrificable sin mayores problemas”.

Que la película tiene “despolitización” yo también lo dije en mi reseña (los políticos apenas si aparecen o hay alguna alusión a ellos, así como “las (difusas, por cierto) agrupaciones políticas” que surgen cuando los/as vecinos/as deciden ocupar el predio tras la anulación de las obras por falta de fondos –y perdón por el spoiler–). Pero el lamento por “cómo se muestra al Estado” me deja pensando. ¿Por qué le molesta tanto al kichnerismo, que es un entusiasta de prácticamente cualquier obra artística que le guiñe un ojo, que le tenga alguna simpatía, esta película? Ya dije que es imposible que haya “radicalización de las masas” en esta película, ambientada en (adaptada a) un presente de (relativa) pasividad. ¿Y entonces? ¿No será porque hubieran preferido que estuviera Alicia Kirchner como protagonista junto a Kolina, o al menos que la vida en la villa se mostrara como un progresivo avance ininterrumpido hacia “la civilización” gracias al “rol de Estado presente” y a alguna “militancia camporista”? Yo creo que algo de eso hay… Pero la síntesis que habría –según esta interpretación del blog– en la película es correcta, y molesta a los (ilusos) reformistas de siempre: el Estado actual es el Estado de la clase dominante: el que combina garrote (policía y demás fuerzas represivas) y zanahoria (la asistencia social, la iglesia, el “bajar fondos” para –micro– emprendimientos como construcciones de viviendas, etc.).

4. Así como Trapero no tiene la obligación para con nadie al hacer su arte (o de mínima, una obligación para consigo mismo y su equipo de actores y productores –que desde ya, no son pocos ni “pobre gente”–) las críticas a su última película tampoco tienen la obligación de aceptar todo sin decir u objetar(le/s) nada. Pero de ahí a las (a veces poco claras) pretensiones de los textos que he citado, hay una exageración… o pedidos exagerados.

Por mi parte insisto que la película vale la pena ser vista, dentro del marco ya planteado: es cine social, hay una cierta mirada (light), y algunas historias –cierto, en muchos casos convencionales, esperables, predecibles–. La imagen le gana al guión; y por ello, siempre (que se pueda) vale la pena reflexionar a fondo sobre qué dice una obra (y su autor) respecto al presente.

Así como hay (cada vez menos) “setentismo light” en el kirchnerismo (al contrario: CFK y Garré mandan más gendarmes –¡cientos!– a las villas y barriadas del GBA), Trapero se aclimata a “los tiempos actuales” y nos da, no un cura que (como aquellos del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo) está por la abolición de la propiedad privada de los medios de producción, sino uno que apenas da misa y propone sacarle unas chirolas al Estado para que los pobres construyan algunas casas o edificios.

De nuevo, ¿es poca cosa? Sí: “es lo que hay”.

Aunque –como ya dije– no lo único…


Huelga general + arte

Leemos en un blog español de cultura: La última huelga general también tuvo lugar un día 29, el de septiembre de 2010. Ya entonces contamos que la literatura tiene un capítulo –o doce tomos- dedicado a eso que el eufemismo llama conflictos laborales. Las letras de la lucha final se titulaba la crónica. En dos años las cosas han cambiado poco. En la literatura. En lo que respecta al trabajo ya saben cómo ha cambiado todo. En aquel repaso de urgencia aparecía el título de un poema de Jorge Riechmann, incluido en su libro Conversaciones entre alquimistas (Tusquets, 2007). El poema es este:

LA BELLEZA DE LA HUELGA GENERAL

Con independencia de todos los valores ético-políticos que pueda tener una huelga en una situación determinada, en ella hay algo valioso en cuanto tal, más allá de las circunstancias concretas que la enmarcan: su carácter de interrupción del curso maquinal de las cosas.



Es un corte potencialmente capaz de romper el desastre hacia el que se encamina el mundo.

En el universo del tardocapitalismo, lo maquinal es el principio de muerte, y tenemos que saludar la discontinuidad como una afirmación de vida.



Frente a la dictadura del “tiempo real”, la demora.



Frente a la brutal coacción de lo inmediato, la articulada delicadeza de las mediaciones.



Frente al abaratamiento de la palabra (condicionado por las mejoras técnicas en el campo de las telecomunicaciones), el valor de la reticencia y el silencio.



Frente a la falsa autoridad de la imagen, la dignidad del hueco.



Frente a la tiranía del trabajo muerto, frente a la demagogia de la normalidad, la restallante belleza de la huelga general.

Completo acá.


El ser humano y sus libros, como (efímeros) insectos

Leemos: “aumentar el número de los inmortales, ah, eso no creo que sea ya posible. La suerte de los libros hoy es como la de los insectos llamados efímeros (éphémerès): algunas especies viven pocas horas, algunas una noche, otras tres o cuatro días; pero siempre se trata de días. Nosotros somos verdaderamente hoy pasajeros y peregrinos en la tierra: verdaderamente caducos: seres de un día: por la mañana en flor, a la tarde marchitos o secos: sujetos también a sobrevivir nuestra propia fama y más longevos que la memoria de nosotros mismos.”

 

* Es Giacomo Leopardi, en el blog literario –con hermosos fragmentos e imágenes– que tiene Julio Rovelli (@jprovell).

(Más) completo acá.


Blog recomendado: “Soy piel roja”, de Claudia Gilman

¿Les gusta la literatura? ¿Y Borges? Bueno: esto, más música e historia (hay muchos videos: desde uno sobre el libro de Elena Poniatowska sobre la masacre de Tlatelolco hasta otro del nazismo en 1936, inaugurando los juegos olímpicos) son algunas de las (muchas) cosas que se pueden encontrar en el interesante blog de Claudia Gilman (escritora, investigadora y docente de literatura –con quien además tuvimos hace algunos años un intercambio a propósito de su muy comentado libro Entre la pluma y el fusil–).

Helo aquí:

Eso sí, un consejo: es mejor ser políglota, o al menos saber inglés, para poder apreciar (entender) mejor la cantidad de videitos que cuelga 😉