Inauguración: Luis Felipe “Yuyo” Noé 60 – 20 – 60

LUIS FELIPE NOÉ . 60-20-60 . 

Inauguración con invitación: martes 29/08, de 18 a 21 horas.

Al público a partir del 30/08 – Cierre 27/10.

GALERÍA RUBBERS INTERNACIONAL – NUEVO ESPACIO: 
AVENIDA ALVEAR 1640, PB.

 


#Fotos: Yuyo Noé, “Mirada prospectiva” (MNBA)

* Algunas fotos de la megamuestra de Yuyo Noé, Mirada prospectiva (100 obras), en el Museo Nacional de Bellas Artes. (La muestra se mantiene abierta hasta el 20 de septiembre.)

(Hacer clic en las imágenes para agrandar.)

 


En el MNBA: Inauguración de la exposición “Luis Felipe Noé. Mirada prospectiva”

Más info: https://www.bellasartes.gob.ar/exhibiciones/luis-felipe-noe.-mirada-prospectiva


Inauguración: Luis Felipe Noé – Vicente Zito Lema Memoria del presente – 1976-2017

Luis Felipe Noé – Vicente Zito Lema
Memoria del presente- 1976-2017
“Toda la vida se reduce
cuando alguien en la noche grita
mientras otro cierra la ventana…” (VZL)

Los invitamos a la inauguración de la exposición “Memoria del presente” – obras de Luis Felipe Noé y Vicente Zito Lema, el próximo sábado 1° de abril, a las 20hs. en Bar La tribu.

                                                                                               Los esperamos!

Inauguración: sábado 1 de abril – 20hs
Cierre: sábado 20 de mayo

Curaduría: Natalia Revale – Javier del Olmo

Diseño gráfico: Estudio Dos Ríos
Producción serigráfica: Cumby Giraudi – Lucho Gatti


A 50 años de ‘Antiestética’: diálogo con “Yuyo” Noé

antiestetica1-67b9a9df7916843383464c3473bb3088-1024-1024* Publicado en la sección Cultura de La Izquierda Diario

Conversar con Yuyo Noé es intenso. (Ya habíamos tenido otro diálogo, extenso, de corte autobiográfico, también publicado en La Izquierda Diario, a comienzos de 2015) Activo, lleno de planes, Noé nos muestra una mesa repleta de papeles, impresos y manuscritos –fragmentos y borradores de libros–, y conversa sobre la reciente reedición de Antiestética (por Ediciones de la Flor) y varios proyectos y actividades: nuevos libros y reediciones, nuevas muestras, y toda clase de planteos y reflexiones sobre arte, historia y política. También, brinda un recuerdo sobre Gyula Kosice, Arte concreto y Madí. Una charla con un amplio abanico de temas, donde Yuyo, a sus 83 años, sigue creando obras, y además anticipa sus próximos planes: una muestra este año, en la Galería Rubbers –su galería habitual–, y otra en el Museo Nacional de Bellas Artes, para 2017.

Yuyo, para empezar, comentá esta reedición

- Este libro, Antiestética, fue publicado hace cincuenta años. El año pasado se cumplieron los cincuenta años, y por eso lo reedité.

¿Y le cambiaste algo, le sacaste, agregaste…?

- No cambié absolutamente nada. Eso sí: tiene muchos prólogos esto. Está mi primer prólogo. Mi segundo prólogo, que se llama “Prólogo a la reincidencia” [de 1988]. Y este tercer prólogo, para esta edición, y dos prólogos más: uno de Cecilia Ivanchevich, colaboradora mía, y otro de [Eduardo] Stupía.

Stupía considera que este libro es de una época. Y que es distinta la época actual. Esta reedición la ve como una cosa de concepto histórico. En cambio, Cecilia lo ve como un presente –como me lo dice mucha gente–.

 

¿Y vos cómo lo ves?

- Yo lo veo como presente. Como un presente que no es anecdóticamente presente. Quiero decir: acontecen muchas cosas, y uno por ejemplo las responde; pero luego acontecen otras. Pero esas otras que acontecen después, y que parecen cambiar el panorama, tienen que ver implícitamente con esas primeras. Porque todo está generado por algo. Entonces, si querés, esto es un tiempo anterior a un tiempo presente; pero el tiempo anterior a nuestro presente está presente. Y tiene que ver con mi teoría del caos. Y creo que, en cierto modo, es actual en la medida en que preveo cosas que luego han ocurrido después.

Pero claro: es una época. Yo, cuando hice este libro, estaba haciendo obras muy caóticas, en el sentido de que eran obras complejas, que se relacionaban entre sí, pero hacían una. Instalaciones que continuaban por la pared, por el techo, por el piso… Luego, en un momento, esas cosas las tenía en Estados Unidos, porque fui con la Beca Guggenheim, en el año 65, 66…

Es un momento donde la teoría acompañaba a la práctica

- Sí, sí. Y entré en crisis después. Porque se veía que algo no lo podía concretar. Porque eran obras que hacía y deshacía. Pero estaba en mi espíritu el que no me importara deshacerlas. Porque sentía que todo cambiaba y que yo cambiaba también con el tiempo. Y me fui politizando cada vez más. Fue un momento en el que después publiqué un folleto que se llamó El arte de América latina es la revolución. Como que el arte refleja una sociedad, y si la sociedad no está constituida realmente con una presencia de poder, de poder ser –“poder” en el sentido de poder ser–, no puede generar nada. ¡Si no puede generar realmente poder ser cómo va a manifestarse como es! Entonces esa era la idea de esta segunda etapa. Una segunda etapa que me llevó a escribir un libro, que no publiqué, que se llamaba El arte entre la tecnología y la rebelión. Lo escribí, estaba casi terminado. Fue entre el 67 y el 72, aproximadamente. Pero por algo no lo publiqué. Lo podría haber terminado, pero no lo publiqué porque creo que lo que planteaba lo hacía muy lúcidamente; pero las respuestas eran candorosas. O sea: lo que deseaba… Es que toda la época en torno a lo que se llama “el 68”… Más candoroso no podía ser.

Hay una visión equivocada del 68. Primero se cree que el 68 aconteció en París. El 68 es un eco de lo que estaba aconteciendo en los Estados Unidos, en las universidades –en Berkeley, en Columbia–, y que era la resistencia la guerra de Vietnam. Más un espíritu de época que hacía como un replanteo de muchas cosas.

Si vos ves la causa de la rebelión francesa, es totalmente mínima: era un problema del planteo de una ciudad universitaria. Si podían llevar chicas a los cuartos, porque no podían.

Bueno, eran derechos que pedían los jóvenes estudiantes para su vida cotidiana… algo que fue parte de lo que se conoció como “revolución sexual”…

- Era una tontería en cierto modo, comparado con la otra cosa. Era como un teatro, como una representación. Y como toda representación, termina.

Pero lo interesante es ese espíritu, que en cierto modo continúa, de otra manera. Siempre las cosas continúan, pero de otra manera.

Y volviendo al libro: no lo publiqué porque las respuestas me parecían candorosas. Pero creo hay muchas cosas que las tengo todavía. Las publiqué en cierto modo, en parte, en Noescritos sobre eso que se llama arte, que tiene el material recopilado de cosas escritas por mí, del año siguiente en que escribí este libro [Antiestética]; es decir desde el 66, hasta el 2006.

La nota completa acá.


Escribiendo sobre “Yuyo” Noé

ARTE DE LA IMAGEN // OPINIÓN

“Yuyo” Noé: la imagen que emerge del caos

Cinco notas a partir de la última muestra del artista de la imagen Luis Felipe “Yuyo” Noé, “No obstante…”, curada por Cecilia Ivanchevich y abierta al público en la Galería Rubbers desde el pasado 4 de noviembre.

Demian Paredes
@demian_paredes

 

1.

Sea de pie, frente a una obra colgada, o caminando, rodeando (para poder mirarla) una obra 3D –que emerge del piso y prolifera en diversas direcciones–, los más recientes trabajos de Luis Felipe “Yuyo” Noé son una invitación a viajar. Un viaje alucinado (y alucinante, para quienes podamos –y queramos– acompañarlo) por el caos del mundo contemporáneo. Un viaje (vía la imagen creada) que el artista nos propone: lo que emana, vibra, resuena. Lo que provoca, concita, suscita, es lo que ocupa y caracteriza el quehacer de Noé. El gran arte (de la imagen) del siglo XXI.

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¿Y qué es, “exactamente”, lo que provoca al arte de Noé? ¿Cuáles son los “factores” actuantes? Escribe el artista en su monumental obra de dos tomos (Mi viaje y Cuaderno de bitácora) recientemente aparecida: “En lo que a mí concierne, siento que la realidad y la ficción interactúan constantemente y en mutación eterna”; “aspiro asir un esquivo instante que refleje la maraña de la complejidad caótica en la que me siento inmerso. Y ese caos no es del mero mundo físico sino la interrelación de este con el mundo ficcional construido por los hombres” (“A modo de epílogo”, en Cuaderno de bitácora, Bs. As., El Ateneo, 2015, p. 607). Caos y complejidades, “internos” y “externos”, se cruzan e influencian; y las “ficciones” (Noé siempre ha sido un atento y agudo lector de literatura, filosofía, historia(s), etc. –además de ejercer la docencia y el trabajo teórico–), las construcciones textuales, son un componente más; todo eso (la “maraña”) es lo que intenta capturar y, en cada trabajo, mostrar, expresar. (Dice Noé en el texto citado: “Para mí, pintar es radiografiar lo interior que no es otra cosa que la resonancia de lo exterior. Salvo que el tema sea la naturaleza exterior, en este caso sentiré la resonancia de su interior fundida con mi interior de hombre urbano”.) Colores como rutas y cascadas; como ríos y banderías. Como nervaduras. Paralelas. Curvas. Diversas geometrías y rugosidades, formas, “zonas” y figuras encontramos en las pinturas de Noé. La sinuosidad de las líneas y la intermitencia (y potencia) de los colores.

* La nota completa en La Izquierda Diario.


Nueva muestra de “Yuyo” Noé

A modo de “informe fotográfico”, se publicó en La Izquierda Diario una breve nota sobre la nueva muestra del artista de la imagen, Luis Felipe “Yuyo” Noé, inaugurada recientemente en la galería Rubbers y titulada “No obstante”.

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La nota y las fotos se pueden ver acá.