#Música: Bob Mould, “Sinners And Their Repentances” (live, 1989)

* Impresionante, excelente versión en vivo -¡en un estacionamiento para autos!-, para un programa de TV. Un tema de su primer disco solista, Workbook, publicado en 1989.

Bob Mould excerpt from KTCA (Minneapolis) program “Technical Difficulties” that aired 31 Dec 1989

El coronavirus y sus precursores

* Nota publicada el pasado 22 de marzo en el suplemento “Radar” del diario Página/12.

 

Una mirada histórico-literaria sobre la pandemia que invade el mundo

El coronavirus y sus precursores

 

Por Demian Paredes

Actualmente circulan noticias dando cuenta de un “boom editorial”, primeramente ocurrido en Italia, y luego en los demás países de Europa: la novela La peste (1947), de Albert Camus, disparó sus ventas, junto a toda una serie de libros de temática “apocalíptica”: El último hombre, de Mary Shelley, el relato “La peste escarlata”, de Jack London, la novela Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago, La carretera, de Cormac McCarthy, y más. Todo, al calor de la pandemia mundial del Corona virus o COVID-19: una crisis sanitaria que ya permite ver sus vastas consecuencias económicas y sociales, conviviendo a la par con otros letales fenómenos como la “guerra del petróleo” entre Arabia Saudita, Estados Unidos y Rusia, y los enfrentamientos armados, otra guerra, en Siria, lo que además derivó en una crisis migratoria.

Tan o más rápido que las noticias sobre el mismo, el Coronavirus se propagó, y es visto como un “efecto no deseado” de la llamada globalización: las constantes e intensas interrelaciones entre los países del mundo por vía aérea, especialmente, y por diversos motivos: negocios, turismo, vacaciones. Una intensidad que tiene que ver con el avance del capitalismo, que todo lo mercantiliza y precariza; piénsese en las empresas de vuelos low cost, por caso. Aunque hay voces de algún modo optimistas en Europa ante el freno abrupto de lo que se condena como “sobreturismo” (consumismo), lo cierto es que esta “globalización”, comenzada en la década de 1980, fue la “desregulación” y transnacionalización del capital financiero a diversas áreas antes no regimentadas –o no regimentadas a fondo– para la obtención de ganancias. El circuito cultural del turismo, que incluye museos y edificios y sitios históricos, hoteles y alojamientos, gastronomía, restaurantes y transportes de diversa índole, hoy está en estado crítico, atravesado por la pandemia. Mientras el streaming reaparece y se reafirma, en un nuevo auge de las tecnologías digitales, óptimas, o al menos funcionales, para soportar el encierro de las cuarentenas dictaminadas por las autoridades de turno, otros establecimientos, como los museos y las universidades, adaptan y difunden sus contenidos también vía web. Las librerías también se adaptan a la situación, y ofrecen sus productos en versión digital (e-book), y, para el caso del papel, el envío a domicilio.

Volviendo a La peste, Camus se inspiró en el Diario del año de la peste, de Daniel Defoe. Publicado en 1722, el libro impactó, y fue inspirador para diversos artistas: Jean-Louis Barrault dirigió en teatro la obra Estado de sitio –escrita por el mismo Camus, poco después de haber publicado su novela–, y Gabriel García Márquez eligió el Diario… como el libro que se llevaría para leer en una isla desierta.

La invención de Defoe, una versión de hechos históricos reales –la peste bubónica en Londres, en 1665–, presumiblemente basada en los diarios de un tío, tiene tantas similitudes como obvias diferencias con nuestro presente. Ya en su primera página se lee: “En aquellos días carecíamos de periódicos impresos para divulgar rumores y noticias de los hechos, o para embellecerlos por obra de la imaginación humana, como hoy se ve hacer”. Hoy, a la velocidad del “en vivo y en directo”, los móviles y “enviados especiales”, las redes sociales y demás ventajas tecnológicas, arrecian los memes, y también las fake news, además de la monomanía temática –machacante, estresante– en los noticieros y demás programas televisivos, y en muchos medios de prensa, promoviendo la histeria con el tema candente del tipo “Vea las imágenes más impactantes del Coronavirus”. Y, ayer como hoy, la enfermedad se ha ido extendiendo, a cuentagotas, con velocidades diferentes, sorprendiendo y abarcando diversos países y regiones.

Se lee en el libro de Defoe: “Todos los que podían ocultar sus malestares lo hacían, para evitar que los vecinos rehuyeran su presencia y se negaran a conversar con ellos, y también para evitar que las autoridades clausuraran sus casas; amenaza que aunque todavía no era cumplida, pendía sobre la población, en extremo asustada ante la sola idea del asunto”. Y poco después: “se murmuraba que el Gobierno estaba por expedir la orden de instalar barreras y vallas en la ruta para evitar que la gente viajara”. Llegan las restricciones, la prohibición de circular, y se apostan vigilantes en las puertas (marcadas) de las casas afectadas: hay cuarentena generalizada, y la crisis continúa. Cada casa es una situación particular, con uno o más miembros infectados, con médicos y funcionarios incapaces de ingresar, con sobornos a los guardias apostados las veinticuatro horas para poder escaparse en la noche –en algunos casos huyendo de la ciudad al campo, en otros vagando con demencia o desesperación, sin rumbo o destino fijo–. Ahora, se ve la militarización de las calles de España, y se conoció el actual caso de un italiano, el actor napolitano de la serie Gomorra, Luca Franzese, encerrado con su familia y el cadáver de su hermana, reclamando asistencia: “las instituciones me abandonaron”, dijo en un video que circuló ampliamente. Y en Argentina, otro video: el de un hombre que, regresado de los Estados Unidos, atacó a golpes al guardia de seguridad del edificio, en Olivos, quien le indicó que estaba violando la cuarentena.

En la novela de Defoe, tras largos meses –y mucho rezo a Dios–, la peste finalmente se calma, mengua, y todo retorna a la normalidad (las casas completamente abandonadas pasaron a ser propiedad del rey). Tanto en aquella experiencia como en la de ahora, hubo ganadores y perdedores: se beneficiaron charlatanes de todo tipo, como astrólogos y curanderos. Hubo robos y toda clase de bajezas humanas, al mismo tiempo que algunas acciones de solidaridad y altruismo. La crisis actual también dejará ganadores y perdedores. Seguramente, entre los primeros, los grandes supermercados, los laboratorios y farmacias, servicios médicos privados. Incluso, en el terreno de la posible y urgentemente necesaria vacuna contra el Coronavirus se encuentra la puja –tan “intelectual” como económica– por la patente del medicamento. ¿Surgirá, como vaticinó hace algunas semanas el filósofo Slavoj Žižek en un artículo, un cuestionamiento social, político e ideológico más profundo del sistema, y el impulso de cambiarlo? De cualquier modo, esta novela-catástrofe del siglo XXI llegó para quedarse un buen tiempo, y está en pleno desarrollo, al igual que sus posibilidades de narrarse.


“La crisis viral” (Ilán Semo)

Una larga fila de comentaristas europeos han embestido en contra de dos textos de Giorgio Agamben que reflexionan sobre el estado actual de la diseminación del coronavirus. Los dos escritos son: L’invenzione di una epidemia ( Quadliber, marzo 2020) y Contagio ( Una voce, 11 de marzo, 2020). Disponibles en español, respectivamente, en ficciondelarazon.org y Artilleria Inmanente, el prolífico blog que Alan Cruz coordina diligentemente. La polémica es indicativa de las posiciones que hoy se dirimen en la crisis viral que afecta a gran parte del planeta. Crisis viral en un doble sentido: la aparición de un nuevo virus de rápida diseminación que ha tomado por sorpresa a los epidemiólogos y, a la vez, el carácter viral y súbito de la detención de la maquinaria social debido al temor del contagio.

El texto sobre la epidemia sostiene que si bien la disemenación del Covid-19 representa sin duda una amenaza, comparada con otras pandemias del siglo XX (influenza, virus aviar, ébola, HIV, gripe española…) sus proporciones parecen ser menores. Hasta hoy, después de un mes, los decesos en todo el planeta no alcanzan la cifra de 9 mil (¡En una población mundial de 7 mil 500 millones!) Argumento, por supuesto, que no alivia el terrible sufrimiento en cada caso de amigos y familiares causados por las muertes. Sin embargo, las medidas de control y coersión adoptadas por los estados han alcanzado dimensiones inimaginables o, al menos, nunca vistas hasta ahora: cancelación de libertades civiles, restricción del contacto personal (hoy se habla ya de una distancia sana de 4.5 metros) –en Austria e Italia la fuerza pública puede detener a gente que tose en la calle o se suena sospechosamente–, supresión de la libertad de movimiento, etcétera. En suma, el estado de excepción perfecto, ahora puesto en operación no por las fuerzas del orden, sino por la propia ciudadanía, casi como su demanda. Es decir, auto-impuesto. Me detengo en esta reflexión que resulta simplemente ubicua: hay un virus mucho más peligroso que el Covid-19, el que cercena los cerebros no para evitar el contagio, sino para anunciar una forma nueva de vida, ni siquiera imaginada por la literatura: el individuo autoaislado frente su dispositivo digital como último fragmento de lo que resta de la sociedad.

Que el peligro de la pandemia existe, está fuera de duda. La pregunta es: ¿cómo han reaccionado las diversas franjas de la sociedad política actual para situarse en la ola de shock que ha provocado?

La nota completa en el diario mexicano La Jornada.


#Poesía contemporánea de Brasil: Vera Pedrosa y Adriano Eysen

Seguimos publicando en el blog del poeta Esteban Moore traducciones que hice de poesía brasileña, a modo de pequeñas muestras.

 

Vera Pedrosa:

 

Del aire

son ciudades del jaguar

selvas del puma

matas y sierras

que antes abrigaron

a la serpiente emplumada

monarca en el aire y en el inframundo

 

al norte son narvales sus dientes

artefactos de marfil canoas de inuits

hielos flotantes

y en el entorno

mares verdinegros

perdiéndose de vista

 

El post con más poemas.

*   *   *

 

Adriano Eysen:

 

Paisaje visto desde la ventana

La ciudad es un puñal

que amanece rasgando

en el pecho del hombre

huellas de automóviles.

 

Y filetes de sol

rasuran los párpados de los transeúntes

que vomitan

sus primeras angustias.

 

La ciudad es una navaja

que sangra al hombre

donde moran dioses

y antiguos demonios.

 

El post con más poemas.


Elena Poniatowska sobre Siri Hustvedt

https://www.jornada.com.mx/2020/03/08/opinion/a03a1cul

 

Muy amiga nuestra, muy amiga de las mujeres, feminista, solidaria de todas nosotras, las mujeres, la escritora Siri Hustvedt seguramente participaría en la marcha de hoy domingo 8 de marzo y en la gran huelga del día 9 en protesta por los feminicidios que sublevan a las mujeres de México, las que siguen vivas y aún pueden ser victimadas y ahora manifiestan su rabia. Tienen toda la razón en su enojo. No sólo las feministas protestan, todas manifestamos nuestro rechazo.

Aprender de la condición humana a través de Siri Hustvedt, este notable ser humano, es un privilegio. La escritora de origen danés, integrante de una familia que vivió en el campo en Minnesota y hermana de tres mujeres, nos remite a una vida de trabajo y disciplina. A partir de los 18 años se instaló en un Nueva York muy sofisticado en el que galerías de arte, museos, conferencias, estrenos y exposiciones sobresalientes crean una atmósfera intelectual de alto nivel al que se integró como crítica de arte, ensayista y analista de acontecimientos culturales mediante su obra.

Así como John Berger y sus Ways of Looking nos enseñó a ver, Siri Hustvedt, autora de siete libros, quiso que viéramos a través suyo a la mente humana sometida a sufrimientos, humillaciones y desilusiones. Sus libros conquistaron a un amplio número de lectores. Siri lo sabe todo de confinamientos y depresiones por medio de su propia enfermedad de los nervios (La mujer temblorosa o la historia de mis nervios) y la cantidad de veces que ha ayudado a enfermos mentales a salir de tratamientos demasiado agresivos.

Premio Princesa de Asturias de las Letras 2019, Siri Hustvedt es ahora la escritora estadunidense más reconocida. Su obra abarca, además de la historia del intento de una violación en su libro Recuerdos del futuro, su conocimiento de las artes, sobre todo en pintura y su capacidad para enseñarnos a ver mediante ensayos como Living, Thinking, Looking.

Candidata al Premio Nobel de Literatura (como también lo fue Susan Sontag, quien la antecedió al recibir el Príncipe de Asturias en 1973), Siri Hustvedt lo sabe todo de la estructura del cerebro humano y la naturaleza de nuestra percepción. Nacida en 1955, no deja de trabajar como ella misma reconoce: Trabajo como maniaca para entenderlo todo antes de morir. Le falta mucho para morir, apenas tiene 64 años. Siri cuenta que una noche en que tenía que conocer a Susan Sontag en una cena casi pierde el aliento al escuchar que la propia Susan la felicitaba a ella por su libro, por su propia obra.

En la FIL de Guadalajara de 2019, la editorial Seix Barral y su directora Elena Ramírez lanzaron su novela Recuerdos del futuro traducida al español.

Siri, autora y personaje literario, trata un tema que nos concierne a todas, la de la agresión en contra de las mujeres, que en México es una terrible realidad, un clavo candente en la piel: el de los feminicidios que nadie se ha propuesto remediar. Relata Siri en su novela que, en el Metro en Nueva York, alguien agarró sus genitales, pero ella –alta y muy ágil– pudo darle un codazo en el vientre y el agresor gritó de dolor al salir del vagón, cosa que a Siri le resultó muy gratificante.

Aunque no parezca, la suya no ha sido una vida fácil; tuvo que superar la muerte de su padre y su propia enfermedad nerviosa, a pesar de que toda su obra literaria tiene como punto de arranque una enorme cultura adquirida en el seno familiar y en su vida académica en Manhattan. Memorias del futuro abarca un solo año de su vida (1978-1979) y retrata a la artista como mujer joven, la artista que llegó a Nueva York a vivir, sufrir y escribir su misterio. Como el gran detective cuyas iniciales comparte SH (Sherlock Holmes), la escritora ve, oye y huele las señales que están en todas partes: en una cara, en el cielo o en un libro.

 

+ La nota completa en el diario La Jornada.


Música: Steve Gunn – Live on KEXP

http://KEXP.ORG presents Steve Gunn performing live in the KEXP studio.

Recorded February 13, 2019.

Songs: Vagabond

Chance

Luciano

Morning Is Mended

 

Host: Cheryl Waters

Audio Engineer: Kevin Suggs

Cameras: Alaia D’Alessandro, Kendall Rock & Justin Wilmore

Editor: Justin Wilmore

Photo by: Elizabeth Crook

http://kexp.org

http://www.steve-gunn.com


#Poesía: Damário Dacruz

 

Caja negra

Soy un hombre.

Por lo tanto,

más que palabra.

 

No pronuncio

el sentimiento

sólo como palabra.

 

Lo que fue dicho

al atardecer

no se confirma

en la madrugada.

Lo que fue visto

en el sueño

no se confronta

con la realidad.

 

Soy un hombre.

Por lo tanto,

una sorpresa.

 

 

Vuelo certero

Cada

pájaro

sabe

la ruta

de retorno.

 

Cada

pájaro

sabe

la ruta

de sí.

 

Cada

pájaro

en la ruta

se sabe

pájaro.

 

 

Olé

Cuando en la arena

un toro me mata

no me socorran,

pues nadie socorre

al toro cuando lo mato.

 

 

* Algunos poemas más del poeta de Bahía Damário Dacruz (1953-2010), en versión de DP, posteados en el blog del poeta y traductor Esteban Moore.