Óscar Hahn: cuatro poemas

Cosmonautas

Adán y Eva vivían

en distintas galaxias

y sólo se comunicaban

por mensajes de texto

o por ondas de rayos láser

 

Día a día preparaban

sus naves espaciales

para acoplarse en la Vía Láctea

 

Navegaron

por la constelación de Andrómeda

atravesaron el Cúmulo de Virgo

e ingresaron en la órbita terrestre

 

Punto de acoplamiento:

cinco cuatro tres dos uno

 

El resplandor de la explosión

inundó el universo

y anunció el nacimiento

del amor y la muerte

 

 

Summa theologica

La niñez es la prueba

de la existencia de Dios

 

La vejez es la prueba

de su inexistencia

 

La muerte mira nomás

y no dice nada

 

 

Hechizo

Que esa bruja me haya hechizado

por celos despecho o venganza

transmutando mi forma física

de ningún modo quiere decir

que también ha alterado mi alma

 

Cualquiera sea la apariencia

bajo la cual me presente en el mundo

pido compasión para mí:

sea sapo que salta del charco

araña que sube por la pared

o plumífero que escribe estos versos

 

 

La ley

Son personas las que deciden

Son personas las que hacen y deshacen

Son personas las que rigen todo

 

Personas dijeron que la Ley

la había dictado Dios

Personas que dicen que ‘Dios dice’

 

Pero Dios no dice nada

 

Son personas las que dicen

Son personas las que apuntan

el pulgar hacia arriba

o hacia abajo

 

Son personas como nosotros

 

Óscar Hahn, La primera oscuridad, FCE, Santiago de Chile, 2011, pp. 17, 41, 65 y 79.

 

 



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s