Philip Roth cumple 80 años (algunas notas de diarios)

Leemos hoy en el ABC de España:

Hoy, 19 de marzo, Philip Roth cumple 80 años. El mismo escritor que escribió en su novela «Elegía» que la «senectud no es una batalla, la senectud es una masacre», parece estar lidiando con su avanzada edad como quien atraviesa la crisis de la mediana edad: haciendo aquello que hasta ahora había tenido por impensable.

Lo primero ha sido colaborar -y por tanto convertir en «autorizada»- en la biografía que el autor Blake Bailey está preparando. La segunda fue participar en la elaboración de un documental sobre su carrera realizado por la cadena de televisión pública estadounidense PBS. «En los próximos años me enfrentaré a dos calamidades: la muerte y una biografía. Espero que la primera llegue antes», explica sardónico Roth al inicio del documental titulado «Philip Roth: Unmasked» (Philip Roth: Desenmascarado).

La cinta es, a grandes rasgos, un paseo cronológico por la vida y la trayectoria de Roth, en la que el literato nos lleva de la mano, menudeando lo que estima significativo y desechando lo que considera sobrevalorado. Sin embargo, Roth no evita adentrarse en algunos de los puntos más polémicos de su carrera, como el hecho de que por su primer cuento se ganase la fama de judío antisemita; ni de sí mismo, como sus depresiones, el haber tenido ideas suicidas o cómo sus sesiones de psicoanálisis le ayudaron a reinventar su estilo literario.

Roth tampoco trata de ocultar las características que lo han hecho único como escritor -lo que él define como una falta absoluta de vergüenza a la hora de escribir-; ni esconder que la idea de la muerte ha ganado prestancia en su vida en los últimos años. «Mirar tu agenda es como dar un paseo por un cementerio», explica Roth, quien reconoce que es una «putada, pero tus amigos mueren. Y el pronóstico de la muerte genera miedo, tristeza, el deseo de volver a tenerlo todo de nuevo, pero no ira. No estoy preocupado. Estoy triste, pero no estoy preocupado».

Completo acá.

 

En La República, de Perú:

En su novela debut, Goodbye, Columbus (1959), Roth narra la historia de un joven judío de Newark en plena ebullición sexual. En tanto, en su último libro, Némesis (2010), un profesor de Newark debe enfrentar una epidemia de poliomielitis.

Pasó medio siglo entre un libro y el otro y su autor está en las puertas de una nueva década. Hoy cumple 80 años considerado como el mejor escritor vivo de EEUU. Así lo ratificó una encuesta de la revista The New Yorker, realizada a inicios de marzo, que convocó a 28 escritores. Entre ellos, Salman Rushdie, Martin Amis y Bret Easton Ellis. Ganador de premios como el Pulitzer, Booker y Príncipe de Asturias, el 97% de los consultados votó porque merece el Nobel de Literatura.

En noviembre pasado, Roth anunció su retiro en una entrevista con la revista Les Inrockuptibles y el diario NY Times: “La lucha contra la escritura ha terminado”. Y agregó: “Némesis es mi último libro”. Algunos le creyeron. Otros no. Las sospechas volvieron con el estreno, en el Film Forum de Nueva York, del documental Philip Roth: Desenmascarado. Su protagonista dice ante las cámaras: “Sigo escribiendo, nunca lo dejé. Mis peores momentos son cuando no escribo. Entonces soy infeliz, depresivo y ansioso”.

 

Y en La Jornada, de México:

Parece que a Philip Roth le sienta bien el paso de los años. A lo largo de su vida, el novelista estadunidense escribió sobre sus torturadores miedos y pasó mucho tiempo solo, junto a su máquina de escribir, en una casa de campo.

Ahora, apartado de la escritura, incluso está dispuesto a celebrar su cumpleaños 80. Su ciudad natal, Newark, ha convocado para este martes a invitados de todo el mundo para rendir homenaje a su hijo predilecto. Y Roth, quien siempre intenta pasar desapercibido, participará.

Newark sólo está separada de Nueva York por el río Hudson. Pero entre esta ciudad industrial venida a menos y el pujante Manhattan hay un mundo de diferencia.

Roth creció en el seno de una familia humilde de inmigrantes judíos en el barrio obrero de Weequahic. Y ya en su primer libro abordó las discrepancias entre sus orígenes y la vida al otro lado del río. Goodbye, Columbus es un retrato de la sociedad judeoestadunidense en Nueva York. Y con él, el joven autor de 26 años se alzó en 1960 con uno de los galardones literarios más prestigiosos del país.

Ganador de dos premios National Book, un Pulitzer, dos del National Book Critics Circle y tres PEN/Faulkner, Philip Roth se sitúa en el olimpo de la literatura contemporánea.

Entre los galardones más recientes que ha recibido figuran el premio alemán Franz Kafka, el británico Man Booker y el Príncipe de Asturias de las Letras. Sólo le falta el Nobel de Literatura, en cuyas quinielas aparece desde hace años como eterno candidato.

Durante su carrera literaria, Roth ha escrito 31 libros, a menudo uno por año. Su salto a la fama internacional llegó en 1969 con El mal de Portnoy (1969), una novela provocadora, tan celebrada como destrozada por la crítica, en la que plasmaba las confesiones de intelectuales judíos adictos al sexo en el diván del sicoanalista.

Rutas literarias en autobús

Como en Goodbye, Columbus, muchas de las novelas, ensayos y relatos de Philip Roth transcurren en el Newark de su juventud. Actualmente, la ciudad ofrece rutas literarias en autobús por los lugares en los que se enmarcan sus narraciones.

Y es que las historias de Roth se mueven entre lo autobiográfico y la ficción, con frecuencia de forma divertida, sarcástica y a la vez llena de melancolía. Ya desde muy temprano, el New York Times alabó su capacidad para transformar una inagotable amargura en arte.

Entre las principales obras de Roth destaca la trilogía compuesta por El escritor fantasma, Zuckerman desencadenado y La lección de anatomía, escritas entre 1979 y 1983. Como epílogo, añadió dos años después La orgía de Praga, con la que cierra definitivamente el ciclo. Más tarde llegaron las premiadas El teatro de Sabbath, protagonizada por un libidinoso titiritero, y Pastoral americana, sobre la integración de los inmigrantes judíos en Estados Unidos.

La novela forma parte de su trilogía estadunidense, que completan Me casé con un comunista –un anecdótico punto final a su matrimonio con la actriz británica Claire Bloom– y La mancha humana, una radiografía de la sociedad estadunidense en la segunda mitad del siglo XX.

En Elegía y La humillación, dos de sus novelas más recientes, el autor aborda los temas del amor y de la muerte, mientras en Sale el espectro (2007), acaba con su alter ego Nathan Zuckerman.

Queda por ver si el hasta ahora último libro de Philip Roth, Némesis (2011), es realmente el final de sus cinco décadas de creación literaria.

Tras anunciar que dejaba definitivamente la escritura, el autor confesó al New York Times que se sentía feliz de tener finalmente tiempo para leer. Escribir es una frustración, una frustración diaria, sin contar con la humillación.



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