Fragmentos de “Laguna”, novela de Bárbara Kingsolver (8 de 9)

Lev Trotsky “está fascinado por la vida tal cual es, sea la que sea. Es un ejemplo maravilloso para cualquier vagabundo sin hogar: ahora que está exiliado de todo el planeta, excepto de este lugar desierto y salvaje, declara su pasión por los cactos.

[…]

Terminaron los días de ocio. Van [Heijenoort] trabaja todo el día transcribiendo cilindros de cera grabados mientras Lev saca más. La escritura es interminable, interrumpida solamente por los simulacros de seguridad.

[…]

Los guardias duermen con las pistolas puestas, y cada vez que llaman a la puerta es posible que afuera espere la posibilidad de la muerte. El calor del verano ha cedido, pero ya nada es como antes [tras el primer atentado, dirigido por David Alfaro Siqueiros].”

 

Bárbara Kingsolver, Laguna, Bs. As., Lumen, 2011, pp. 235 y 236.

** La foto fue tomada de aquí.



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s