Bajo el volcán (fragmento del cuento II)

“El camión corría precipitado.

Yvonne flaqueaba a la vez de vergüenza y alivio. Trató de que Hugh la viese, pero como él se había arrellanado con tanta furia en el asiento, sentía temor de hablarle o siquiera de tocarle. Trató de encontrar alguna justificación a su propia conducta en la común decisión de las ancianas de no intervenir para nada en todo aquel asunto. ¡Con qué sentido de cofradía habían asido sus canastas de aves, o paseado la mirada en busca de sus propiedades al husmear el peligro! Luego, habían permanecido sentadas, como ahora, impávidas. Para ellas era como si, al través de las diversas tragedias de la historia mexicana, la conmiseración –el impulso de acercamiento- y el terror –impulso de alejamiento-, según lo había Yvonne aprendido en la universidad, hubieran sido al fin reconciliadas por la prudencia, por la convicción de que es mejor permanecer en donde se está”

Malcom Lowry, Bajo el volcán (Cuernavaca, 1939).

* Tomado de Bajo el volcán, Bs. As., Editorial Galerna, 1967, pp. 58 y 59.

* El dibujo fue tomado de este blog.



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