Elecciones en FyL (UBA)

Posición de En Clave ROJA (PTS + independientes) ante las elecciones de Junta en Letras.
Para leer la plataforma electoral de las elecciones a Centro de estudiantes en Filosofía y Letras, que se desarrollan esta semana, hacer click aquí.

Elección en la  Junta de Letras

¿Para quién se escribe?

Literatura y política en la Argentina actual

Desde 2008, la intelectualidad nacional (periodistas, escritores, críticos, filósofos, etc.) ha debatido y dado apoyo (explícito o implícito), o atacado, al gobierno de nacional.

Dos hechos han profundizado esta discusión y, al parecer, han redibujado las líneas divisorias: el asesinato del militante del Mariano Ferreyra, y la muerte de Néstor Kirchner.

Filósofos como Ricardo Forster o José Pablo Feinmann, semana tras semana, han escrito acerca de las bondades del líder muerto y su “modelo”: Nestor habría llegado para “reparar” la “antipolítica” que emergió en 2001 con el “que se vayan todos”, habría “devuelto la esperanza” y la “dignidad” a la política (burguesa). En definitiva, un relato para hacer de él un mito ¡incluso presentándolo como una bandera a tomar por parte de la juventud que quiera militar!

Por otra parte, una semana antes de la muerte del ex presidente, Mariano Ferreyra, de 23 años, caía asesinado por las balas de la patota de la burocracia sindical de José Pedraza. Esto abrió el terreno a la discusión acerca de la organización del movimiento obrero en lucha contra la precarización laboral, el rol de la izquierda (y el trotskismo en particular), etc.

Entre estas discusiones, la opositora y ex profesora de FyL, la escritora y ensayista Beatriz Sarlo, en La Nación, escribió un artículo donde reconoce que el kirchnerismo ha “hecho pie” en sectores de la intelectualidad y la academia, ganándolos como aliados, al mismo tiempo que les recuerda todo lo que han “olvidado”: la corrupción, presiones sobre “la Justicia”, lo que llama “el gerenciamiento clientelístico de la miseria” y las alianzas con el aparato del PJ (caudillos provinciales y municipales) y la burocracia sindical.

Por su parte David Viñas, docente de Filo y escritor de reconocida trayectoria, dijo a Clarín en una entrevista reciente, que no se sumaba a Carta Abierta, y que reivindicaba un “modelo de intelectual” no oficialista, señalando que el intelectual debe tener independencia del gobierno para poder criticar…

El “espacio” Carta Abierta, por su parte, apoya al gobierno nacional (ya que para ellos no apoyar ni a un bando capitalista –la oposición- ni al otro –el gobierno- sería “no comprometerse”) y cuenta con la pluma del sociólogo Horacio González (director de la Biblioteca Nacional), varios escritores (entre ellos Vicente Battista y Mempo Giardinelli) e intelectuales de otras disciplinas. Tal como se ha discutido los últimos días respecto al periodismo, serían un “modelo” de intelectual “comprometido” y “militante”. (Tal como le ha contestado Verbitsky a Sarlo, al señalarle que depende de qué jerarquía vea cada uno en el análisis: para el director del CELS, el país, la economía y la política están poco menos “mejor que nunca”, y por ello las críticas de Sarlo serían “pobres e incompletas”. En realidad, podríamos decir que en este “duelo de ideas” todos ellos dicen medias verdades: es decir, todos mienten.)

En definitiva, todos estos alineamientos y oposiciones al gobierno han reeditado el eterno problema de la intelectualidad: ¿independientes y críticos, o militantes y comprometidos?

Bienvenida sea la polémica, tras décadas sin ninguna; y tras un 2001 que dejó pasmados, descolocados, a la mayoría de los/as intelectuales –que hoy hablan de sus efectos pero nada (o muy poco) dijeron en su momento-. Desde este ángulo podemos aprovechar y recordar que, “allá lejos y hace tiempo”, en 1948, Jean-Paul Sartre decía en ¿Qué es la literatura?: “parece que nadie ha formulado nunca estas preguntas”. ¿Cuáles? Recordemos dos: ¿Por qué se escribe? ¿Para quién?

Desde En Clave ROJA consideramos entonces que las alternativas que nos presentan los intelectuales y literatos “consagrados” son tramposas, ya que dejan por fuera qué se milita, con quiénes uno se compromete y para qué. No puede discutirse un bando u otro por fuera del contenido político a discutirse. Esto, ocurre poco en las polémicas que comentamos arriba.

Para nosotros se trata de ser críticos tanto del gobierno (que mantiene el grueso de las condiciones neoliberales heredadas de los ’90: trabajo precario –como los ad honorem en Filo y la UBA-, relación con el imperialismo –regresa el FMI- y la repodrida burocracia sindical asesina), como de la oposición derechista.

Entonces ¿intelectuales para qué? Para la clase trabajadora y el pueblo pobre

¿Por qué? Por que hay otros escritores/as que, como dijimos, “toman partido”… por el gobierno nacional; y otros, por la oposición derechista y gorila.

Para nosotros el compromiso y la militancia pasan por estar con el “sindicalismo de base”, tal como lo hacía el compañero Mariano Ferreyra.

Los estudiantes no podemos quedar al margen de estas discusiones, y por ello En Clave ROJA desarrolló el último tiempo una gran iniciativa para fomentar el debate y la reflexión en este terreno.

Porque debatir es ampliar las voces y defender las ideas propias, no acomodándose en un lado u otro de las (pobres) alternativas que ofrece este modelo (sea “oficialista” u “opositor”), sino con pasión y poniéndoles el cuerpo.

Debates y luchas de ideas

En este sentido, como conducción del CEFyL, desde 2009 hemos desarrollado una iniciativa que no había existido desde hacía décadas: la Revista del CEFyL, que sacó tres números desde entonces, y donde participaron muchos estudiantes, quienes escribieron sobre diversos temas –incluyendo cuentos y poesías-. La revista contó con el apoyo de decenas de docentes críticos –quienes participaron sumando artículos y en entrevistas-, y se vendieron miles de ejemplares, a precio popular.

También escribieron todas las corrientes militantes de la Facultad y, demostramos desde En Clave ROJA, cómo se puede comenzar a revertir con iniciativas audaces, democráticas y amplias, la pobreza de debates que dejó el neoliberalismo de los ’90. Y al mismo tiempo cómo desarrollamos las grandes discusiones que se fueron haciendo más vitales tras las grandes luchas de 2001 en adelante. Por eso debatimos no sólo la realidad latinoamericana actual, sino también las lecciones de grandes gestas históricas como el Cordobazo, entre muchos otros temas.

Lo que viene

Junto con mantener (y mejorar) la Revista del CEFyL, queremos ir por más: nos proponemos desarrollar un Sello Editorial del CEFyL, que edite “clásicos” y haga traducciones; que edite libros importados (caros) y recupere toda una tradición de pensamiento crítico que está poco (y nada) en las carreras en general y en Letras en particular: el marxismo. Es una iniciativa se propone libros para pensar y actuar.

Por ello un buen primer volumen podría ser una antología sobre Marxismo y América Latina, donde recuperemos textos de Mariátegui, Mella, Trotsky y el “Che” Guevara, entre otros.

Hoy la tarea del movimiento estudiantil es también dar una disputa en el campo de las ideas, frente a una intelectualidad que parece estar confinada a representar un mero reacomodamiento discursivo dentro de las condiciones sociales heredadas tras décadas de conquistas de la burguesía mediante dictaduras militares que impusieron a sangre y fuego mayor miseria y explotación a los trabajadores, la juventud y el pueblo, que fueron continuadas y garantizadas por los gobiernos constitucionales. Por ello queremos un Sello Editorial del CEFyL, dedicado a recuperar y publicar textos clásicos; y otros, especialmente centrados en los grandes problemas político-sociales contemporáneos.

Pretendemos intervenir en la lucha de ideas con la convicción de que el desarrollo de la lucha de los trabajadores debe ir combinado con las mejores herramientas teóricas y políticas para combatir en el plano de las ideas a las clases dominantes.

Creemos que una iniciativa de este tipo permitirá al movimiento estudiantil estar a la altura de los grandes problemas del mundo de hoy, como la crisis económica internacional, los ajustes y las huelga generales y las fuertes luchas estudiantiles en Francia y otros países de Europa.

¿Qué hacer en Letras?

Desde En Clave ROJA estamos por la democratización de la carrera, ¿cómo? Por medio de las asambleas, cuerpos de delegados y comisiones. Debería ser normal el surgimiento de decenas y decenas de seminarios y cátedras paralelas (como Literatura argentina II y Literatura latinoamericana II), para que haya debates e intercambios teóricos, políticos, e ideológicos, entre estudiantes, docentes y graduados; y confiando en la fuerza y organización desde las bases, junto a la participación de docentes de izquierda y críticos.

La mayoría de la Junta la tienen los K, que han “ganado” para el “movimiento nacional y popular” a los representantes que estaban en la derechosa agrupación En acto (filo Franja Morada). Esto demuestra que no hay diferencias en la política que levantan morados y K, además del oportunismo de los representantes, que votaron contra la cátedra paralela de Argentina II, que se posicionaron contra la toma de la facultad y viene siguiendo como sombra al cuerpo la política del director de la carrera. De ninguna manera cambia la política, aunque cambien de “chapa”.

Por otro lado La Juntada, minoría estudiantil, dice estar por las “nuevas prácticas” y “sembrar nuevos espacios de participación”; sin embargo, no ha hecho demasiado en este sentido ya que no pone énfasis en la organización democrática del estudiantado (convocando formalmente a asambleas), ni discute un contenido político concreto para llevar adelante en Letras. Proponen pensar “la literatura” por fuera del escritor concreto y las preguntas que hacía Sartre (¿por qué?, ¿para quién?).

La Juntada con el verso –nada poético- de “reconocer lo bueno” (del gobierno) y (nunca) “criticar lo malo”, se da el lujo de votar (como votó) al director K de la carrera, Américo Cristófalo, que se alineó con la gestión trincherista durante la toma, junto con el resto de los docentes K. Ante esto, La Juntada, cínicamente, denuncia que Cristófalo “traicionó” el programa “con el cual fue votado”. ¿Será que no se puede confiar en personeros de este gobierno, como nos propone La Juntada? En definitiva, este frente termina haciéndole el juego al kirchnerismo, que pretende siempre que nos contentemos con las migajas de los “gestos simbólicos” y las (pocas) mejoras económicas que da el gobierno.

Como dijimos arriba, los estudiantes en general, y los de Letras en particular, no podemos permanecer ajenos a los grandes debates y discusiones que se dan en el terreno político, teórico e ideológico. Desde aquí, desde una intelectualidad “orgánica” de la clase trabajadora, es desde donde creemos que hay que pensar el día a día de las tareas que tenemos por delante los y las estudiantes de la carrera.

Tareas que incluyen democratizar y pluralizar –en polémica y debates- Letras, y proyectarla hacia fuera de la Facultad.

Agrupación nacional

En Clave ROJA

PTS + Independientes

En El Bloque

La mayoría de la junta la tienen los K, que han “ganado” para el “movimiento nacional y popular” a los representantes que estaban en la derechosa agrupación En acto (filo franja morada). Esto demuestra que no hay diferencias en la política que levantan morados y K, además del oportunismo de los representantes, que votaron contra la cátedra paralela de Argentina 2, que se posicionaron contra la toma de a facultad y viene siguiendo como sombra al cuerpo la política del director de la carrera. De ninguna manera cambia la política, aunque cambien de chapa.


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