Charla con la poeta y ensayista Liliana Lukin (sábado 25/11)

En el marco de la exposición “Otros mundos posibles. Una mirada pública y necesaria a 40 años de la recuperación de la democracia”, se invita a participar de la charla con la poeta y ensayista Liliana Lukin, docente del Área Transdepartamental de Crítica de Artes. Sábado 25 de noviembre, 17 h.

La charla “Compartir obra, dar la palabra: una poética de los archivos desde 1984” se presenta como una performance individual de una voz: un relato que guiará la mirada sobre mundos creados por el deseo en acción. 

Entre la exposición gráfica, la proyección de archivos con obras, la muestra de libros, folletos, afiches, se organizará el recorrido. Así, materias como testigos vivos de formas del pasado darán testimonio de la creación de espacios interdisciplinarios que convocaron a pensar durante tantos años. 

Foros de literatura y cine, encuentros de escritorxs y cuadernos, talleres y clínicas de escritura, docencia institucional, producciones académicas, las Jornadas Cuerpos Argentinos con todos sus actores, universos para dar a ver y oír documentos entre artes y cuerpos. Esa historia de represiones y resistencias del presente que nos constituye será esta experiencia: una voz cruzando las vidas de los cuerpos con letras e imágenes de «los trabajos y los días».

A cargo de Liliana Lukin, docente de Crítica de Artes, escritora y curadora.

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La exhibición “Otros mundos posibles” se puede visitar hasta el 10 de diciembre de 2023, de martes a domingos de 11 a 18 h (feriados cerrado), en el Museo de la Cárcova – UNA: Av. España 1701, CABA. 

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Redes sociales
Instagram: @museodelacarcova.una
Facebook: LaCárcova – UNA 


#Música: Madrugada live | Rockplast | 2019

Setlist

1. Vocal 00:00:00

2. Belladonna 00:06:59

3. Higher 00:11:19

4. Sirens 00:16:26

5. Shine 00:25:16

6. This Old House 00:30:45

7. Strange Colour Blue 00:36:08

8. Salt 00:43:23

9. Norwegian Hammerworks Corp. 00:47:51

10. Beautyproof 00:53:40

11. Quite Emotional 00:58:13

12. Terraplane 01:04:13

13. Electric 01:10:02

14. Black Mambo 01:15:32

15. Hands Up – I Love You 01:22:01

16. What’s On Your Mind? 01:28:33

17. Majesty 01:32:48

18. The Kids Are On High Street 01:43:39

19. Interview 01:48:24

20. Valley Of Deception 01:51:33

💡 Mehr von Madrugada:

👉 Unplugged: https://www1.wdr.de/mediathek/video/s…

👉 Bilder: https://www1.wdr.de/fernsehen/rockpal…

Besetzung

Sivert Høyem – vocals

Frode Jacobsen – bass, backing vocals

Jon Lauvland Pettersen – drums

Christer Knutsen – guitar, backing vocals

Cato Salsa – guitar


«Poesía: Maricarmen Velasco


Padre ha dicho

que en los pies ocultos del amate

sepultaron tu cuerpo

Postrada ante la tierra que te abriga

dejo flores

Los pájaros pinchan el ámbar

del crepúsculo

***

No sé si es mi visión

sumergida en la noche

la que me incita

a orar sobre tus restos

Madre

los sueños cruzan

por la fina aguja del tiempo

***

Apareces en mis noches

Hablas desde mi corazón

En la penumbra de la choza

una mano finísima me arrulla

A un lado del fuego

una mujer sin rostro

canta una nana

Si tú no estás

¿de quién son los brazos

que me arrullan?

***

Hermano

cuando yo

naciste

y fuimos uno

Eras tierra firme

bajo mis plantas

dulce eco

en la oscuridad

Te segaron de mi lado

¿Dónde estás?

***


Somos las que al tiritar

de noche

en pleno agosto

no encontramos en el catre

un cuerpo que apacigüe el frío

Las que andamos

como muertas

arrastrando bultos

con lo que nos queda

de las uñas

que han escarbado

en el potrero

en las márgenes del río

Cada vez somos más

las ciegas de llanto

que abandonan su hogar

para ser las viudas nómadas

las sin hermano

las hijas huérfanas

de este país

donde brotan

como semillas

los cadáveres

* Maricarmen Velasco, La muerte golpea en lunes, México, FCE/Inbal/ICA, 2022 [Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2022], pp. 19, 20, 21, 22 y 37.


#Música: Nirvana – Serve The Servants (Visualizer)

27 oct 2023

#Nirvana

#ServeTheServants

Official Audio for Serve The Servants performed by Nirvana.


#Cine: se estrena «Cuenta regresiva» (jueves 2/11, en el Gaumont)

ESTRENO: Jueves 2 DE NOVIEMBRE a las 20:45 hs

Cine Gaumont – Rivadavia 1635 / CABA

Un extraño monumento en la Pampa de Achala, Córdoba, tiene un significado oculto. Sin embargo, siempre hay quien se asombra y comienza a hacerse preguntas. Las respuestas provocan pasiones que nos llevan al pasado y al futuro. Y al descubrimiento de que la historia aeroespacial argentina tiene su inicio en un fantástico paisaje.

Un grupo de jóvenes de Traslasierra y un experimentado ingeniero recrean la hazaña histórica que colocó a nuestro país a la vanguardia del desarrollo científico.

Desde el 2 hasta el 8 de noviembre

Para ver tráiler:

Trailer Cuenta Regresiva from mascarocine on Vimeo.


Invitación: «Jornadas Tununa Mercado – Noé Jitrik», 8 y 9 de noviembre


Hay más peligro en las guerras que en la inteligencia artificial: Pascal Quignard + «El muro de Babel»

Hay más peligro en las guerras que en la inteligencia artificial: Pascal Quignard

El autor francés recibió el Premio Formentor de las Letras // En la ceremonia de entrega se definió: no soy poeta ni filósofo; tampoco un novelista fácil

Foto

▲ Renuente a los actos públicos, Pascal Quignard alteró su rutina de escritura y contemplación para viajar a Canfranc y recibir el prestigioso reconocimiento.

Foto Europa Press

Armando G. Tejeda

Corresponsal

Periódico La Jornada
Sábado 23 de septiembre de 2023, p. 2

Madrid. A sus 75 años, Pascal Quignard mantiene una rutina diaria idéntica e inquebrantable: se despierta al alba, dedica las primeras horas del día a escribir y a releer lo que está haciendo, y el resto lo dedica a la lectura, amigos, música y soledad. La única lengua viva que habla es su idioma natal, el francés, si bien ha estudiado con minuciosidad latín, griego y sánscrito. Al recibir el premio Formentor de las Letras, en la localidad aragonesa de Canfranc, en el corazón de los Pirineos, el novelista galo intentó definirse: No soy poeta ni filósofo. No soy un novelista fácil. Tampoco soy un sicoanalista, pero todo me interesa y esta es una faceta algo barroca.

Quignard es quizás uno de los escritores vivos más admirados y huidizos de actos públicos, grandes ferias o jornadas en torno a su obra. Sin embargo, este año decidió alterar su rutina de escritura, contemplación y gozo para viajar a Canfranc para recibir el prestigioso premio Formentor de las Letras, que en otras ediciones ha reconocido la obra de autores como Carlos Fuentes, Juan Goytisolo, Cees Noteboom o Liudmila Ulítskaya, entre otros. Además, viajará a finales de año a México para participar en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara.

Quignard se considera a sí mismo ermitaño, que vive por y para la escritura y la música; es tan importante en su vida escribir novelas y los libros que nunca he visto en las librerías y que me hubiera gustado leer, como las horas y horas que dedica a tocar su piano, su laud o su viola. Su infancia, en la que se le detectó un leve síndrome del espectro autista, estuvo impregnada de momentos musicales, gracias en gran medida a su familia de tres generaciones de organistas que le permitió descubrir siendo aún niño las obras más importantes de Bach.

En un encuentro con medios de comunicación, antes de recibir el prestigioso premio, Quignard respondió a algunas preguntas, que escuchaba con profunda atención y a cada una de ellas, antes de responder, dedicaba un breve pero intenso momento de reflexión para después exponer su palabra de forma razonada y serena.

Al preguntarle si cree que la inteligencia artificial (IA), de la que todo el mundo habla, va a cambiar para siempre nuestra forma de vivir, Quignard respondió: No creo que la IA venga a cambiar nada. El caos va a existir siempre y el sol seguirá calentando. Hay más peligro en la repetición inevitable de las crueldades, en las guerras.

La lectura quizá no es para todos

Quignard nació en 1948 en Verneuil-sur-Avre (Francia), en el seno de una familia de músicos y especialistas en literatura clásica, y es autor de más de 70 obras, entre las que destacan El salón de Wurtemberg (1986), Todas las mañanas del mundo (1991, adaptada al cine por Alain Courneau), Una terraza en Roma (2000), Villa Amalia (2006), Las sombras errantes (2002, premio Goncourt) y El amor el mar (2022).

Sobre su origen como lector y escritor, Quignard explicó: “He leído siendo muy niño, pero no he escrito. Pero después de haber leído mucho, siendo niño y adolescente, necesité escribir esos libros que no encontraba en la biblioteca y también necesité traducir. La lectura viene primero. Yo tenía un carácter más bien ensimismado, pasivo, y la lectura es pasiva, y eso es maravilloso, porque la lectura y la contemplación permiten sentirnos invadidos sin que haya ninguna acción de nuestra parte, todo puede ocurrir, todo puede llegar.

La lectura es una experiencia más profunda, menos voluntaria que la escritura. La lectura es peligrosa, quizá no para todos. Cada arte no sirve para todos o no todos estamos hechos para cada arte. Yo necesito la lectura, pero no todo el mundo es así ni está hecha para todo el mundo. La lectura es una forma de quedarse consigo mismo, es un movimiento vertical, un éxtasis hacia arriba, en el tiempo y en el espacio.

En cuanto a esa etiqueta que últimamente le atribuyen, la de autor barroco, Quignard señaló: Soy una persona letrada y erudita que busca la violencia de la emoción. Pero soy barroco por otro motivo, porque no acepto los géneros prexistentes, y esto es algo muy barroco. No soy ni poeta ni filósofo. No soy un novelista fácil. Tampoco soy sicoanalista, pero todo me interesa y esta es una faceta algo barroca. No creo que las artes tengan un público objetivo. Pero hay una mitad del arte que no entiendo: todo lo que es irónico, caricaturesco… No me gusta la burla, soy un escritor grave. No me gusta que se critique a los personajes, tampoco me gusta la profanación.

Con relación a la presencia de la música en su obra, esencial en la mayoría de sus libros y su vida, el autor francés explicó que en su niñez y juventud era la música la que hacía la ceremonia gracias a instrumentos clásicos como el laud, la viola o el piano, que son sublimes, pero que, poco a poco, han ido quedando relegados. Y con esto quiero decir que no hay progreso, porque vamos abandonando las cosas que son maravillosas y fantásticas. Con el paso del tiempo no avanzamos. No creo en el progreso. Los dispositivos, aunque sean tecnológicos, me parecen maravillosos. El teléfono móvil, por ejemplo, me parece un instrumento muy bello, pero no creo en el progreso. Y a escala política, la pregunta no tiene cabida: no hay progreso político.

El muro de Babel

Pascal Quignard *

Es increíble lo exigente que puede llegar a ser la obra. No pueden hacerse una idea de lo que te exige. Te despierta en plena noche. De pronto se te ocurre una idea. Una idea no es más que una frase, una entonación a la que acompaña otra. No hay noche en que no te despierten, una u otra, o la tercera. Como ráfagas. A las dos de la madrugada, a las cuatro de la madrugada. Si vuelves a acostarte, ella hace que te levantes. Oyes todos los pájaros. La obra acompaña a los pájaros.

Desde hace más de 50 años, te atormenta, te atenaza. Exigente, no se aparta de tu lado. Está al acecho, como una fiera. Como una fiera al acecho de cualquier cosa que pase.

Sin destinatario.

Como una leona que va a beber a un manantial de repente y que levanta la cabeza, al acecho.

Observa a su alrededor el vacío.

No responde a ningún requerimiento. A ningún encargo. A ningún editor. Nada la recompensa. Ninguna tirada. Ninguna crítica. Ninguna opinión. Ningún premio –¡excepción hecha del Premio Formentor!–. Esa excepción es un breve mail de Basilio Baltasar.

Pero, aparte de todos esos honores, todos esos semblantes de repente, el arte no se dirige a nadie.

Tan sin destinatario como las cornamentas enmarañadas y magníficas que lucen en sus cabezas los ciervos en el bosque.

Un trozo de tela roja cuelga de la mandíbula de un león a la orilla de un manantial.

¡Un rojo intenso! Un rojo carmesí.

¡Un rojo casi negro! Como la noche.

Los descendientes de Noé, después de abandonar el arca y ofrecer en holocausto a Dios los animales y los pájaros más hermosos, construyeron una torre para llegar hasta el cielo. Se cuenta en el onceavo libro del Génesis. Cocieron la tierra al fuego e hicieron ladrillos. Se sirvieron de ladrillos como si se tratara de piedras. Con el betún hicieron mortero y levantaron la torre que traspasaba las nubes.

Pero, antes de que Babel se derrumbase en la llanura de Senaar, las murallas se agrietaron.

Ovidio, en el libro cuarto de sus Metamorfosis, cuando evoca Babel, refiere que una delgada grieta se había abierto en la muralla. A través de esta grieta, una muchacha y un joven se dirigían palabras de amor. Píramo amaba a Tisbe. Tisbe amaba a Píramo.

Un muro separa al hombre de la mujer.

“De la grieta en la pared de ladrillos que os separaba, hicisteis –escribe maravillosamente Ovidio– un camino de voz”.

Vocis iter fecistis.

La ciudad de Babilonia era muy antigua. La torre era muy alta. El cemento entre los ladrillos cocidos poco a poco volvía a ser arena.

En la pared que separaba a Tisbe de Píramo se había abierto, con el paso del tiempo, una especie de grieta.

A través de la grieta de barro cocido que poco a poco había ido resquebrajándose pasaban sus susurros de amor. La cita nocturna estaba convenida: sería a la sombra de la morera blanca, fuera de las murallas de Babilonia, en la llanura de Senaar.

Amor mío, antes hay que abandonar Babel. Hay que abandonar el discurso. Hay que conquistar el silencio. Nos reuniremos allí donde se levanta la tumba de Nino. Citémonos junto a la zarza de moras. Donde está la zarza de moras hay un manantial. Encontrémonos bajo esa sombra. Nos besaremos oyendo el canto de ese manantial.

Foto

▲ El novelista, autor de Las sombras errantes, durante la lectura de su discurso de recepción del galardón internacional.

Foto Begoña Rivas

Tisbe, en medio de las tinieblas y procurando hacer el menor ruido posible, hace girar la puerta en su quicio. Se desliza bajo la bóveda de ladrillos. Se aleja de las murallas de Babel. Llega la primera a la fuente, ve la morera encima de la tumba, ve los frutos completamente blancos a la pálida luz de la luna: se reflejan en el agua oscura del manantial.

Tisbe escucha unos pasos en la sombra. Entonces ve a la leona que se acerca sigilosamente al agua para beber. Tisbe no puede refrenar un sobresalto. Hace ademán de huir. La zarpa de la leona alcanza su espalda. En su prisa por huir deja caer su velo. Su carne está herida. Huye a todo correr.

Píramo llega unos instantes después.

Nadie.

A sus pies ve el velo abandonado en la arena. Se agacha de pronto. Estudia las huellas que ha dejado allí la leona. Descubre las manchas de sangre que lo salpican. Sus mejillas se vuelven todavía más pálidas que los cuernos de la luna en el cielo. Besa la tela que las zarpas han desgarrado, saca su espada, se inclina sobre su punta, deja caer su peso sobre la hoja, se la clava hasta la guarnición, muere.

“Eran pequeñas sacudidas –sigue escribiendo Ovidio– como el sonido de un tubo de plomo que revienta.”

Scinditur et tenui stridente foramine longas, ejaculatur aquas.

Por un estrecho agujero, con un ruido estridente, el agua rasga el aire.

Tisbe, prudentemente, en las tinieblas, vuelve sobre sus pasos, descubre a su amado con la espada en el vientre. Ve la arena en torno a él que bebe la sangre que la herida proyecta todavía gota a gota con un ruido apenas silbante. Qué pálido está, está pálido como la luna que lo ilumina, ella se inclina, él está casi frío, empieza a estar frío, ella llora.

Píramo, respóndeme. ¡Es tu Tisbe quien te llama! Silencio.

Suelta los dedos de su amado, coge en su mano la guarnición de su espada y la saca, la clava en la arena, se tumba sobre el hierro, deja caer su peso sobre la hoja, la atraviesa, muere.

Mezcla su sangre con su sangre.

Hace un tiempo las moras eran blancas en su mata silvestre. A partir de aquel día, en la llanura de Babel, se vuelven rojas en las sangres que se mezclan a sus pies.

Luego negras como la noche en que las almas se confunden.

Siempre hay un felino merodeando cerca de nuestro manantial, que acompaña a nuestra especie, que habita en nuestras moradas.

Siempre hay un gato junto a la ventana. Un león junto a la fuente.

Siempre un velo desgarrado. Siempre una obra rueda por la arena.

Siempre unas manchas de sangre inexplicables en el polvo del camino.

El arte es la grieta en lo simbólico.

La literatura es ese camino de voz en la muralla de Babel.

Discurso que pronunció el escritor en la ceremonia de entrega del Premio Formentor de las Letras, en Canfranc, en la provincia de Huesca, España


Primeras Jornadas A cien años del nacimiento de las Vanguardias Latinoamericanas

Instituto de Literatura Hispanoamericana (FFyL-UBA)

Área Transdepartamental de Crítica de Artes (UNA)

La complejidad y la diferencia que se tienden entre los diversos acontecimientos producidos en 1922, tales como la Semana de Arte Moderno realizada en la ciudad de São Paulo, la aparición Proa. Revista de Renovación Literaria publicada en Buenos Aires,  y la primera edición de Trilce de César Vallejo, en Lima, entre otros, nos permiten suponer una diversidad de cuestiones para abordar el arte y la literatura contemporáneos, tanto en la especificidad de sus lenguajes y sus aspiraciones, así como en las necesarias imbricaciones con los contextos en donde se desenvuelven y relacionan la agencia de sus concreciones. Algunas de esas interpelaciones iniciales están centradas en la posibilidad de pensar si todavía es  válido apelar a la idea de vanguardia para referirnos al arte y a la literatura que se ha ido produciendo desde esos hitos hasta el presente.

Tanto en el arte como en la literatura, las Vanguardias han debido reconocer su propia realidad, en la medida que se conciben como movimientos que aportan renovadas modulaciones formales a la vez que introducen también nuevas temáticas. De esta manera, las Primeras Jornadas A cien años del nacimiento de las Vanguardias Latinoamericanas presentan un marcado gesto de valoración del carácter transgresor, transformador e incluso anticipador de las Vanguardia, con el propósito de reflexionar y analizar sus realizaciones y los marcos  sociales, políticos y culturales de cada uno de los espacios que conforman el territorio latinoamericano.

Las Jornadas se desarrollarán los días 26, 27 y 28 de septiembre de 2023, en forma Presencial en la sede del Área Transdepartamental de Crítica de Artes de la UNA (Bartolomé Mitre 1869. 3 Piso – CABA) y en forma Virtual a través del canal de Youtube del Instituto de Literatura Hispanoamericana.

PROGRAMA en Archivo adjunto


«Leyendo a Esteban Moore» (Leandro Calle)

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Reseñas

Leyendo a Esteban Moore

Por Leandro Calle

Leandro Calle Por Leandro Calle

 31 de agosto de 2023

Leyendo a Esteban Moore

Se me hace tarde para llegar al trabajo, pero la demora tuvo su premio. Suena el timbre con fuerza descomunal. Es el cartero. Me pasa por el ventanuco que oficia de comunicación protegida con el exterior un sobre. Un libro. Rompo el papel y siento las poderosas esquirlas de la poesía que ya comienzan a brillar en la penumbra de la sala. Es Moore. Su nuevo libro. “Al margen de la noche”, HCE Editores.

Voy saliendo. En la mano derecha, el pucho recién prendido, en la izquierda los poemas de Moore. Directo a tomar el bondy; mientras tanto voy leyendo los poemas. Se trata de una antología. Selección y prólogo del escritor Demian Paredes.

El bondy no llega, así que decido caminar. La mañana está fresca y el sol, fuerte. Por suerte las páginas ahuesadas del libro no reflejan tanto y puedo caminar y leer. Lo bueno de las antologías es que nos hacen recordar momentos hermosos. Así que voy directo a pispiar el poema “Con Bogey en Casablanca”: “bogey la mira a través del humo del cigarrillo/ para comentar lentamente como sólo él puede hacerlo/ con la entonación propia de un reo del abasto/ muchachos… ella algún día lo comprenderá…/ carlitos se nos ha ido para siempre”. Genialidad de Moore, que mezcla la película Casablanca y la pena de amor de Humprey Bogart con la muerte del “morocho del abasto: Carlitos Gardel. Poema que da título al libro que Esteban Moore publicara en 1987 y que, para muchos, significa un antes y un después en su escritura.

Moore pertenece a la generación de los 80. Sus primeros libros presentan una escritura condensada, que a partir de “Bogey” comienza a abrirse y que, indudablemente, tiene una marcada influencia de la generación “Beat”, de la que Moore es traductor y especialista. Aquí, en Córdoba, tradujo para Alción notables y necesarias versiones de Allen Ginsberg, Jack Kerouac, Gregory Corso y Lawrence Ferlinghetti, entre otros.

Bajo ningún concepto recomiendo a los lectores ir leyendo por la calle. La poesía es atrapante –al menos cuando se trata de Esteban Moore- y más allá de la contravención posible de cruzar mal el semáforo, un taxi me despeina y desde la ventanilla del conductor escucho un rosario de improperios (que los tenía justamente merecidos). A salvo, y pisando la primera baldosa de la vereda, me doy cuenta que “Partes mínimas”, de 2006, no ha sido incorporado a la antología, y la argumentación del antologador es pertinente y justa, ya que es un “todolibro” que no se puede cortar. Recuerdo haberle mencionado a Esteban una suerte de “geomística” en esa poética, que trata de un viaje a la Patagonia con una mirada más cercana a lo desértico del paisaje.

Continúo leyendo, esta vez deteniéndome en las esquinas para mirar si viene un coche y así evitar la posibilidad de no poder terminar el libro. La factura del libro es de excelencia: solapas anchas, portada magistral. Una belleza, como la del lapacho que se alza frente a mí. Una rareza en estos momentos de colapso editorial y cultural.

Recuerdo y releo los poemas de “El avión negro”. Moore ha sabido entremezclar en sus poemas la ciudad de Buenos Aires, su infancia en Lobos, y el habla rioplatense. Es una poesía inconfundible. Profunda y por momentos irónica y humorística, legado que, seguramente, le viene de su cultura anglosajona. También borgesiana y canyengue: lector vaya, vaya y lea el poema “Tarde americana”, en donde los reúne en un poema a Borges y a Charles Bukowsky: “La voz cascada de Bukowsky fue la primera en reaparecer -Les voy a leer un poema de un grandísimo hijo de puta, dijo… de uno que se sabe el oficio- y comenzó a leer el soneto de Borges”.

Busco el celular y lo llamo para avisarle que el libro llegó bien. El teléfono suena y suena. Yo camino con el celular en una mano y el libro en la otra. De repente atiende. “Qué hacés, nene”. Moore es la única persona que a mis cincuenta y pico de años me dice “nene” y no me molesta. Al contrario, siento como una caricia amical de Buenos Aires en la mejilla. “Estoy con los nietos en un acto escolar, te llamo en un rato”.

En 2020, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires lo declaró Personalidad Destacada en el ámbito de la Cultura. Se lo merece. Es un porteño de ley, y un poeta que se las trae. Mire lo que dice Giannuzzi: “Esteban Moore ha resuelto con singular eficacia artística las percepciones de una dramática conciencia de nuestro tiempo. Esta poesía nace de un compromiso a fondo con la existencia”. Y, asimismo, Elizabeth Azcona Cranwell: “la mirada de Esteban Moore se amplía, el afuera cobra vida autónoma y el poeta lo recibe, lo transfigura, lo vuelve propio”.

Pasan las horas. Al cabo de un rato veo que hay una llamada perdida en el celular. Ahora no lo llamo porque estoy haciendo esta reseña, mientras imagino su voz del otro lado del teléfono diciéndome: “¿Nene, por qué no me atendés? Imagino que gentilmente le diré que no lo atiendo porque lo estoy leyendo, y eso, aparte de ser verdad, es algo maravilloso, como el sol que baña los lapachos de Alta Córdoba.


#Música: Frank Black, live in Vancouver (1993)


@therealxoc

Hope these links work. I just put this together:

0:00:44 Intro («I had just told this story at the Rotary Club…»)*

0:01:56 EDF Improv**

0:03:17 Theme From One Step Beyond (aka Fear) [The Ventures]

0:05:37 War of the Satellites [The Ventures]

0:07:24 Tossed

0:12:07 Czar

0:15:47 (computer setup for Hang On To Your Ego breaks down; FB calls an audible)

0:16:33 Amnesia

0:18:42 Hang On To Your Ego

0:22:47 I Heard Ramona Sing

0:27:14 Adda Lee

0:29:45 Old Black Dawning

0:32:15 Places Named After Numbers

0:35:10 Two Spaces

0:38:05 Don’t Ya Rile Em

0:41:01 Freedom Rock [work in progress; with band introductions]

0:47:26 Fu Manchu

0:50:27 Los Angeles

0:55:36 Parry the Wind High, Low

1:00:56 Ten Percenter

1:04:25 This Is Where I Belong

ENCORE

1:07:42 Duke of Earl –>

1:10:26 –> Brackish Boy

1:11:55 Every Time I Go Around Here

* I can’t find any more info on this piquant little story. I can transcribe it if anyone cares… [I call it the «Ambeer Story»]

** This is on some bootlegs as «Professor’s Theme» – just a spot for Eric Drew Feldman to improvise something