Arnaldo Antunes lança álbum no ritmo de uma faixa nova por mês
Publicado: junio 1, 2013 Archivado en: Actualidad, Arnaldo Antunes, MPB, Reportajes | Tags: Arnaldo Antunes, Música, MPB Deja un comentario »Leemos hoy en Folha sobre Arnaldo Antunes, posteado recientemente en este blog:
A ideia original era dedicar este ano apenas a shows, encerrando um ciclo, e voltar aos estúdios só em 2014. Mas as férteis férias apressaram o processo do álbum, que sairá em outubro com o nome “Disco”, que incluirá as quatro faixas pré-lançadas.
“Muito Muito Pouco” traz um quarteto de cordas com arranjos de Ruriá Duprat. Para Arnaldo, “a mistura deu uma sonoridade original, uma timbragem bacana, quero trabalhar mais com isso”.
Em sua casa, no Alto de Pinheiros, em São Paulo, Arnaldo falou à Folha sobre esse momento inédito na carreira.
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Folha – Por que você lançou dois álbuns ao vivo seguidos?
Arnaldo Antunes - Acho que são duas sonoridades bem diferentes, como se eu lançasse um elétrico e um acústico. Mas coincidiu com o convite da MTV, era um sonho fazer um acústico. Alguns são muito legais, adoro o do Gil, o do Nirvana. Era um formato que me seduzia. Quando eu fiz o disco “Qualquer” era quase um acústico.
Isso não deixou sua produção represada?
Teve o projeto “A Curva da Cintura”, com o Edgard Scandurra e o Toumani Diabaté, que é de músicas inéditas, são parcerias. Também teve mais duas inéditas no “Acústico MTV”. E teve uma que entrou no “Ao Vivo Lá em Casa”, que eu fiz para o filme da Laís [Bodansky], “As Melhores Coisas do Mundo”.
Minha produção grande de compositor fica guardada, ou eu dou quando algum intérprete pede. No disco da Marisa [Monte] tem muitas parcerias nossas. Tudo acaba tendo uma vazão, então não tenho ansiedade para gravar e mostrar. Mas tem momentos, como esse das últimas férias, que me animaram a entrar logo no estúdio.
Enquanto grava “Disco”, você vai seguir com os shows do “Acústico MTV”?
Atualmente eu estou fazendo três shows diferentes. A maior parte do tempo é o do “Acústico”, é a prioridade. Tem outro que eu faço eventualmente só com dois violões, para espaços menores. Não é uma prioridade, mas é prazeroso fazer. E o terceiro é o do “A Curva da Cintura”, que nem fazemos tanto, mas no mês passado rolaram oito shows na Europa, com o Edgard e o Toumani. No fim do ano já estreia o show do disco novo, que sai em outubro. Já tem umas sete faixas.
Você parece sempre bem à vontade no palco. É a mesma coisa ao gravar?
Na época de gravação, a tensão fica mais fora do estúdio do que dentro. Ali estou à vontade, produzindo. Entre uma sessão de estúdio e outra é quando fico pensando em melhorar isso ou aquilo, aí é um período de muita ansiedade, meio angustiante.
Eu quis gravar dessa forma mais espaçada, entre os shows, pensando que isso me faria ter, pela primeira vez, um processo de gravação mais sereno, digamos. Muito pelo contrário. Acabei expandindo o período de tensão.
Como surgiu “Joga Arroz”, a música que você e seus parceiros do Tribalistas, Marisa Monte e Carlinhos Brown, lançaram nesta semana em apoio ao casamento gay?
É uma causa com que a gente simpatiza, e acho que merece uma mobilização da classe artística e da sociedade. É preciso liberdade para se escolher a maneira de amar. É um jingle, não?
É uma oportunidade para fazer alguma coisa como Tribalistas. De vez em quando sou cobrado para ter um outro disco do Tribalistas. A gente adorou, mas não é um grupo que vai seguir carreira junto. A gente faz parcerias que acabam entrando nos nossos discos individuais.
Eventualmente, a gente pode se encontrar para fazer algo, como fizemos no Museu do Ritmo, num dos saraus do Brown, há seis anos. Como fizemos no meu “Acústico” e na inauguração do iTunes Stores, fizemos quatro músicas juntos. São apenas reencontros. Assim como, depois de sair dos Titãs, participei do “Acústico” da banda e, no ano passado, cantei no show dos 30 anos, foi legal.
Consegue acompanhar as novidades musicais?
Sou curioso, principalmente com o que é feito no Brasil. Não acompanho o pop rock internacional, eventualmente alguma coisa. Estou curioso para ouvir o novo disco do Daft Punk. O que sai no Brasil eu tento seguir, até porque conheço pessoas produzindo coisas aqui. Adorei o novo disco da Tulipa [Ruiz], da Karina [Buhr], da Céu, do Curumin.
Reportaje a Laura Restrepo (La Jornada)
Publicado: mayo 29, 2013 Archivado en: Actualidad, Laura Restrepo, Libros, Literatura, Reportajes | Tags: Hot sur, Laura Restrepo, libros, Literatura Deja un comentario »Presentará su novela más reciente Hot sur en el museo Rufino Tamayo
Convertirla en objeto de culto es la mejor manera de petrificarla, de anularla, hacerla inservible, dice a La Jornada
Está para volar estructuras viejas, para generar posibilidades nuevas, manifiesta la escritora colombiana
Fascinante, la pelea que da la juventud por la libertad de información
Miércoles 29 de mayo de 2013, p. 3
La exaltación y la utilización que hace el poder de la cultura me parece una de las cosas más peligrosas para ésta
, señala la escritora colombiana Laura Restrepo, quien la próxima semana presentará su novela más reciente, Hot sur, una de las más ambiciosas de su carrera, cercana al género del thriller y en la que habla del fin del sueño americano y la búsqueda de una alternativa.
Laura Restrepo recibe a La Jornada en su casa, ubicada al sur de la ciudad, acompañada de sus dos perros, Oso y Alelí, para hablar de lo que hay alrededor de ese sueño roto.
El tema lo marca lo que dice uno de los personajes principales de la novela, Cleve Rose, quien escribe: Me aburren los amagos de salvación a través de la escritura. Me sacan de quicio quienes juegan a que la literatura es un culto; la cultura una religión; los museos unos templos; las novelas, unas biblias y los escritores unos profetas
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–¿Eso lo dice usted en voz del personaje?
–Es que le tengo bronca a toda esa construcción que se ha hecho alrededor de la cultura y de la figura del escritor y del artista, me parece una suplantación de otras cosa más reales. Me fastidia que a la falta de creencias verdaderas en el ser humano, se ha erigido esta figura de la cultura y se hacen estos templos que son los museos y entonces visitar el museo para mí que tiene exactamente la connotación que tenía visitar la iglesia antes, y al escritor se le para en un pedestal de la manera más injustificada, más absurda y los festivales literarios como una exaltación. A mí me da bronca.
Me parece que la cultura no está para eso, está para volar estructuras viejas, para generar posibilidades nuevas, la cultura toda, y no para convertirse en objeto de culto. Hacer eso es la mejor forma de petrificarla, anularla y hacerla inservible
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Francotirador, no monumento
Ser escritor sirve, la literatura sirve, prosigue Restrepo, “pero no para convertirse en culto de nadie, precisamente porque la cultura tiene que estar en la posición de francotirador, no erigirse en monumento. A la cultura se le aniquila en el momento en que se le coloca como objeto de culto, cuando su fuerza está en su marginalidad, lo mismo el escritor.
Me gusta mucho lo que dijo José Emilio Pacheco cuando recibió el Cervantes, en el sentido de que el escritor pertenecía a una cofradía mendicante. Eso es todo lo contrario del escritor como mesías, o salvador, o del escritor como profeta, y como figura de culto, es una manera sutil de neutralizarlo y de acabar con su fuerza. La exaltación y la utilización que hace el poder de la cultura me parece una de las cosas más peligrosas para ésta
.
–Sin embargo, es lo que estamos viviendo.
–Claro. Es el intento por todos lados. Afortunadamente la cultura es como un río tremendo y no hay quien la pueda encauzar porque siempre habrá quienes marchen en contra del poder, pero que el poder tiene ese intento de encauzarla de convertir a las figuras de la cultura en figuras aliadas, lo vemos por todos lados.
–Existen ahora las redes sociales, Internet, medios alternativos, ya no va a ser tan fácil que esto ocurra.
–Esa es la maravilla, por eso el poder quiere controlar precisamente las redes sociales, neutralizarlas, y privatizarlas. A mí me parece fascinante la pelea que da la juventud por la libertad de información y la libertad de Internet y por de verdad apropiarse y de asegurarse de ese medio técnico fascinante de comunicación que se ha abierto, pero también entiendo que uno de los terrenos de batalla más duros va a ser precisamente inhibir toda esa posibilidad de comunicación e información libre que se ha abierto, no por nada están casos como el del soldado que tienen preso por filtración de secretos de Estado, y el de Julian Assange, quien es el preso número uno.
Creo que son los presos más importantes y significativos que tiene el planeta, porque son a los que están apuntando al peor delito en este momento que es la libertad de información, la libertad y utilización de las redes sociales y de toda la tecnología electrónica en favor de información, la comunicación y la convocatoria libre, es una herramienta poderosa. Ese va a ser un campo de batalla fundamental y en la suerte de Assange y de este soldado va a definir quién gana esta batalla
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–Son los jóvenes también los que dan la batalla.
–La juventud de hoy se está movilizando, desde luego alguna parte estará conforme con lo que está pasando, pero eso es algo difícil porque son demasiados los jóvenes que no ven futuro.
“Es muy difícil reivindicar el cómo vamos porque no van a tener trabajo ni techo, van a seguir viviendo en la casa de los padres. Es difícil para la juventud y no por nada están en la calle. En México, en Chile, en España, las cosas se han puesto críticas para esa generación venidera.
¿Cómo van a sustentar su autonomía, proyectar su personalidad, su propia identidad si les están negando todos los caminos para que lo hagan?
–Ahí es fácil que los grupos criminales se apropien de esos jóvenes, y tenemos ahora ese ciclo de violencia que no acaba.
–¡Claro!, porque también tenemos otro falso remplazo a la sin salida delamerican dream: aparecen estas posibilidades mafiosas, que a mi forma de ver es el propio capitalismo pero en su versión extrema, porque es el descubrimiento de que la muerte era la última traba que había para una plusvalía sin límite. Antes la plusvalía era matar de hambre, frío y en el aislamiento, pero hoy ya es la muerte física.
“Es ese falso camino en Colombia tan recorrido y ahora yo, que estoy tan ligada a este país, vuelvo a vivirlo acá, donde la noción de que la vida es mejor que la muerte se confunde. La noción clave de toda civilizaciónes la convicción de que la vida es mejor que la muerte. Eso empieza a borrarse porque lo que da rédito es la muerte: si la vida no me da trabajo, posibilidades, familia, deporte, cultura, si me la paso aburrida aquí, la muerte me da ropa de marca, una identidad, adrenalina y me da dinero, entonces opto por la muerte. Eso sucede masivamente y está sucediendo masivamente con la juventud mexicana como sucedió con la juventud colombiana.
–¿Usted está reviviendo todo ese proceso?
–El horror, imagínate algo que uno ya vivió, y ahora en esta etapa de negar el problema, que yo lo veo como más peligroso que el anterior. Por ejemplo, dicen que en Colombia se acabó el problema, ya está del otro lado. ¿Quién dice que ya está del otro lado? Qué falta de respeto con las víctimas que hay allá todos los días.
El tráfico de droga no ha disminuido un ápice, entonces, ¿cómo así que se acabó el problema? En México ya comenzó esa etapa de negar. No solamente he vivido toda la etapa de la criminalidad en Colombia y luego acá, sino toda esta etapa de la negación de la criminalidad ahora cuando todavía está en su apogeo
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En el filo de la navaja
–¿En qué punto estamos como sociedad?
–Creo que estamos en el filo de la navaja. Por eso quería una novela que se ubicara en ese filo, una especie de apuesta del todo o nada, porque creo que bien podemos caer en que el planeta se destruye. Creo que es el momento en el que o se concibe un cambio, que pasa por un cambio de mentalidad, o hasta aquí nos trajo el río: así es de tremendo, es decir la cantidad de población despojada y despojada de todo, es cada vez mayor.
–La cantidad de movimientos que piden que esto cambie también se multiplican.
–Claro. Ves a los jóvenes por todos lados que no tienen futuro y que están pidiendo ese cambio. Quizá el nuevo sueño aún no tenga nombre, pero el solo hecho de que se le invoque y se le persiga es una manera de empezar a nombrarlo.
Habla Arnaldo Antunes
Publicado: mayo 27, 2013 Archivado en: Actualidad, Arnaldo Antunes, Artículos varios, Reportajes | Tags: Arnaldo Antunes Deja un comentario »Leemos en el suplemento ADN:
Antunes escapa a las definiciones sobre sí. “Soy poeta, performer, músico, todo eso. No tengo una prioridad, ser una cosa más que otra. Trabajo en esto desde que era adolescente; empecé a tomar clases de guitarra con la intención de componer canciones; al mismo tiempo empecé a escribir los primeros poemas. Después, cuando di los primeros conciertos, se me despertó la cosa de usar el cuerpo como una información más junto a lo que estaba cantando. Mi poesía también desde muy joven fue performativa.”
Tiene doce libros de poemas publicados y una recopilación de ensayos; grabó siete discos como miembro de Titãs, una de las bandas más importantes del rock brasileño de los años 80; nueve como solista y uno con Tribalistas, banda con Marisa Monte y Carlinhos Brown; montó exposiciones de arte y poesía visual dentro y fuera de Brasil. Prepara para el próximo semestre un nuevo disco y un libro de ensayos, además de una exposición multidisciplinaria -paneles de fotos y palabras, que se asocian con videos- en Río de Janeiro.
-¿Siente que no alcanza sólo con la palabra?
-Alcanza parcialmente. Es como si la palabra fuera una especie de trampolín desde donde me juego en dirección a varios lenguajes: la música, las artes visuales. Como si se jugara una necesidad de buscar entonaciones que den otros sentidos, que agreguen más contenido a las palabras.
Ése fue el intento en su muestra de grafías y poemas Caligrafías que presentó en Buenos Aires hace diez años, la última vez que visitó la Argentina. “Creo que la caligrafía mantiene una correspondencia con lo que tenemos en la voz, en el habla o en el canto. La capacidad de entonación gráfica, la velocidad del trazo, la espesura, la curvatura, todo eso da sugestiones de sentido que actúan junto a lo verbal.”
Las cosas es el libro que publicó Antunes en la editorial Yaugurú, con el apoyo del Ministerio de Cultura de Brasil y la Biblioteca Nacional de Uruguay, y que acaba de presentar en la Argentina. Forma parte de la colección Boca a Boca, de la serie Literatura Brasileña Contemporánea. Originalmente este libro fue publicado en Brasil en 1992. “Las cosas tienen peso, masa, volumen, tamaño, tiempo, forma, color, textura, duración, densidad, olor, valor, consistencia, profundidad, contorno, temperatura, apariencia, precio, destino, edad, sentido. Las cosas no tienen paz.”
Éste es uno de los textos que el autor leyó en la presentación, en portugués, su lengua madre. Confiesa que siguió de cerca la traducción que hizo el poeta uruguayo Héctor Bardanca, porque cree que es clave el respeto por la obra. “Hay que ser poeta para traducir poesía, porque hay que hacer una recreación de los efectos sonoros de las palabras, no es sólo pasar los contenidos a otra lengua”, dice. “Hay que recrear los juegos de palabras, los ritmos.”
Lo suyo tiene una musicalidad particular. Escribe Antunes: “La luz lame las hojas. La luz lame la parte externa de las cosas. Cuando la luz lame las cosas aparecen. Los ojos guiñan cuando los flashes flechan. Los zooms cierran en close. Las personas hacen pose. La luz lame lame [...]“. Dice, también: “Todas las cosas del mundo no caben en una idea. Mas todo cabe en una palabra, esta palabra todo”.
La nota completa acá.
Y acá otra nota de ADN, comentando las novedades literarias que se vienen en el país, traduciendo a escritores y escritoras paulistas…
Habla Julio Le Parc
Publicado: mayo 3, 2013 Archivado en: Arte cinético, Julio Le Parc, Reportajes | Tags: Arte cinético, Julio Le Parc Deja un comentario »“Mi punto de partida siempre fue reflexionar sobre los mecanismos de la difusión, sobre la mistificación del creador y la inserción en el circuito comercial -explica-. Es imprescindible que el espectador jamás se sienta inferior, que tenga la relación más directa posible con la obra, sin necesidad de haber estudiado estética o historia del arte.”
Pero antes de fundar el GRAV, Julio Le Parc había recorrido un largo camino. Un camino que comenzó en Mendoza, su provincia natal, donde un día, a los 14 años, se dio cuenta, al pasar por delante de la Escuela de Bellas Artes, de que “era exactamente eso lo que quería hacer”. La conciencia social se formó después, seguramente en Buenos Aires, donde trabajaba de día en una fábrica y estudiaba arte por la noche.
“Buenos Aires era el sitio importante -confiesa-. Al borde del Río de la Plata nos encontrábamos todos: los marxistas, los marinos, los panaderos. En la Academia Nacional de Bellas Artes, uno de mis profesores fue Lucio Fontana, que predicaba la idea del espacialismo y nos obligaba a reflexionar. Al mismo tiempo se iban desarrollando las ideas sobre el arte concreto: formas simples y colores. No había necesidad de pasar por la figuración. Todas esas historias siguieron habitándome.”
En 1958, gracias a una beca del gobierno francés, Julio Le Parc llegó a París, por entonces la capital mundial de la creación artística. “El modelo dominante en pintura era entonces la abstracción lírica”, recuerda. Pero Julio tenía otras ambiciones. “Yo me negaba a poner al público en situación de inferioridad. Quería que su mirada fuera menos pasiva. Por eso comencé a inventar movimientos con pequeños cartones y mecanismos simples.”
En 1959 empezó a experimentar con los efectos de la luz en el espacio. A principios de la década de 1960 imaginó obras cuyo aspecto está relacionado con el desplazamiento del espectador y estableció ciertas reglas teóricas. Por ejemplo, una gama única de catorce colores que sigue respetando aún en la actualidad.
Gran Premio de la Bienal de Venecia en 1966, dos años después fue expulsado de Francia por haber participado en el atelier popular de la Escuela de Bellas Artes, que creaba los afiches de Mayo de 1968. La expulsión fue mantenida a pesar de la intervención de numerosas autoridades culturales, entre quienes se contaba el célebre escritor André Malraux.
La distancia no calmó sin embargo sus ardores. De regreso en Francia, fue uno de los artistas que se negó a participar en la exposición 72/72 del Grand Palais, en 1972, por considerarla una manifestación demasiado comprometida con el gobierno. En los años siguientes, en el marco de las Brigadas de Artistas Antifascistas, participó en numerosas manifestaciones en contra de las dictaduras en América Latina.
En la muestra del Palais de Tokio, la última sala propone un inmenso juego de punching-ball que invita a golpear contra figuras que representan la autoridad: un militar, un sacerdote, un padre, un jefe y un juez. Un juego de dardos permite la elección del “enemigo”: desde el imperialista hasta el intelectual “neutro”, pasando por el capitalista o el militar.
Los museos franceses le hicieron pagar su impertinencia. No era para menos si se piensa que, también en 1972, jugó a los dados su participación en una exposición en el Museo de Arte Moderno de París. y perdió. Pero Julio Le Parc mira todo eso con filosofía: “Cada uno hace lo que puede. Yo jamás pude amoldarme para poder ser considerado un artista oficial. Me hubiera gustado sin embargo tener más imaginación para ayudar a cambiar las instituciones, más sometidas que nunca a los diktats del mercado”, lamenta.
-¿Se podría decir entonces que los condicionamientos del arte nunca cambiaron desde la década del 1960?
-Desde aquella época, el arte contemporáneo se desarrolló basado en el concepto de la rareza, pensando en el futuro, cuando recién podrá ser comprendido. Muchos usan como ejemplo a los impresionistas o a los cubistas y su apreciación tardía en Francia. Como está concebido en la actualidad, el arte continúa sometido a los mismos resortes.
Para Le Parc, en la producción actual, mucho sigue siendo incomprensible para el espectador si el artista o su entorno no le explican lo que está viendo. Ya es una primera exigencia obligar al público a leer textos en las paredes y después en los catálogos. “Para mí, por el contrario, el contacto directo con el arte es lo principal. ¿Es arte porque todo el mundo reconoce que es arte o porque el artista dice que es arte? Galeristas, críticos, todos se suceden para otorgar el certificado de arte. El último de ellos es el comprador, que le pone valor económico a la obra”, dice.
* Este es un fragmento de una extensa nota y reportaje (que recomiendo leer entero acá), aparecida en en el Suplemento cultural ADN.
Imágenes y palabras, cine(s), video(s) y preguntas: “hay tanto para descubrir en el presente” (Harun Farocki, reportaje en ADN)
Publicado: marzo 8, 2013 Archivado en: Actualidad, Cine, Harun Farocki, Reportajes, Video, Videoinstalación | Tags: cine, Harun Farocki, Video, videoinstalación Deja un comentario »
Leemos hoy un reportaje a Harun Farocki –ya posteado en este blog: ver acá y acá–, a propósito de una muestra en Proa y la publicación de un libro), aparecido en suplemento ADN cultura:
-En films como Imágenes del mundo y epitafios de guerra, usted analiza aspectos del registro, producción e interpretación de imágenes ligadas a la vigilancia y lo bélico. ¿Alguna vez trabajó con ese otro gran espacio de producción de imágenes e interpretaciones que es la medicina?
-No, lamentablemente nunca. Valdría la pena: de la medicina y la farmacéutica hay un paso muy pequeño a la industria de alimentos.
-”¿La próxima racionalización necesitará otra guerra?”, se lee en un pasaje de la videoinstalación Ojo Máquina, realizada en 2002. Diez años después, ¿qué posible reformulación tendría esa pregunta?
-Creo que la pregunta conserva su validez. Se están desarrollando armas nuevas, por ejemplo, los aviones no tripulados. Sin embargo, se podría combatir y también vencer a los enemigos posibles y reales con las armas de la Primera Guerra Mundial. El desarrollo de nuevas armas probablemente no necesita de las guerras; se emancipó de la guerra real tal como lo hizo la matemática de las cuentas. No obstante, se siguen usando las guerras reales para legitimar las armas.
-En tiempos de extrema proliferación de imágenes, ¿dónde residiría el poder de mayor resistencia o cuestionamiento de lo audiovisual?
-También son muchas las palabras que están proliferando y sin embargo, algunos giros tienen un enorme efecto. Una línea de Eliot o de Lennon, por ejemplo. Es por cierto cansador o molesto que se ofrezcan cientos de canales de televisión. Pero esto recién se vuelve un problema cuando todos muestran lo mismo o casi lo mismo.
-¿Cuál es su posición frente a espacios como YouTube? ¿Qué posibilidades expresivas considera que habilitan?
-Casi siempre, cuando me mandan un link, lo que se ve es un chiste estudiantil. Raras veces he visto en estas plataformas un montaje interesante. Bueno, hasta en el diario a veces se puede encontrar una combinación de palabras poética. Pero lo que sí hay en YouTube es material de archivo increíble, por ejemplo de instituciones científicas, que representa un gran tesoro. Si pensamos que el inglés cuenta con 100.000 palabras y que Shakespeare usó apenas 6000, podemos tomar conciencia del orbis pictus existente. Nos damos cuenta: conocemos tan solo una cantidad ínfima de las imágenes cinematográficas existentes.
-En algunos textos se menciona que usted en alguna ocasión aseguró: “Filmo mi biblioteca”. ¿A qué tipo de diálogo entre imagen y palabra se refería?
-En aquel entonces la biblioteca iba a estar en el centro: el discurso como punto de partida de una película. Al mismo tiempo quería encontrar algo específicamente cinematográfico: no filmar pensamientos sino producir pensamientos con el cine. Pero esto cambió y en las últimas décadas los libros se transformaron en recursos secundarios. Hay tanto para descubrir en el presente. ¿Cómo se trabaja en una oficina? ¿Cómo se producen los ladrillos, en países pobres y en países ricos? En este momento trabajo sobre animación por computación, también con juegos de computación. Sobre este tema todavía encontramos muy poco en las bibliotecas.
Y acá, otra nota: en este caso, un fragmento del libro Desconfiar de las imágenes, donde analiza el cine de Fassbinder.
Video: Harun Farocki, entrevista (2009) en Barcelona
Publicado: marzo 5, 2013 Archivado en: Cine, Harun Farocki, Historia, Política, Reportajes, Video, Videos | Tags: cine, Harun Farocki Deja un comentario »* Info del video original:
Harun Farocki estuvo el pasado mes de marzo en Barcelona con motivo del III Premio de Cine Ensayo organizado por la Universitat Autònoma. Allí conversamos con él, sobre su modo de acercarse a un proyecto (primera parte de la entrevista) y sobre uno de sus últimos títulos, “Respite” (segunda parte).
John Berger x2 (reportaje y reseña desde España)
Publicado: febrero 25, 2013 Archivado en: Actualidad, Artículos varios, John Berger, Libros, Literatura, Reportajes | Tags: John Berger, libros, Literatura Deja un comentario »-Usted afirma que en el acto de dibujar hay algo natural, espontáneo. Creo que dice, incluso, que es previo a la lógica. Aclárenos qué quiere decir.
-Digo que dibujar se ha convertido en algo natural para mí, no que sea así para todo el mundo. Dibujaba desde niño, luego fui a una escuela de arte y de hecho, cuando tenía 30 años, yo era pintor. Dibujar tiene, además de una dimensión mental, de la imaginación, una dimensión mecánica, manual; llega a convertirse en una costumbre de la mano. Es como quien es cocinero o cocinera: tras años de cocinar, muchos gestos que eran complicados se han convertido en naturales. Las manos los han aprendido.-La escritura conlleva también una mecánica manual y, sin embargo, no sugiere que haya nada de natural en escribir.
-Es completamente diferente. Escribir es algo mucho más lento. Cuando escribo algo lo escribo muchas veces. Además, escribir es una actividad solitaria. Cuando dibujas, aquello que estás dibujando empieza a aparecer ante ti como si fuera una presencia, y te hace compañía. Al escribir estás realmente solo, ante el silencio, en el que debes colocar algo. Cuando estás escribiendo pensamientos o una historia, lo más importante es el lector, al que te diriges imaginariamente. Cuando dibujo me dirijo a lo que estoy dibujando, no al espectador.
-El cuaderno de Bento es un homenaje a Spinoza, un filósofo libre (de hecho fue expulsado de la comunidad judía por su heterodoxia), preocupado por la felicidad de sus semejantes. Pero, ¿por qué lo eligió? ¿Qué tiene que decirnos Spinoza hoy?
-En la actualidad, cada vez hay más gente que descubre a Spinoza, y esto tiene una razón. La cultura moderna, desde el siglo XVIII en adelante, está basada en gran medida en la división cartesiana. Descartes divide la existencia en, por un lado, lo físico, y por otro lado, el alma o lo espiritual. Son dos cosas completamente separadas y a menudo en oposición una con otra. Esta división afecta a la política, a la religión, a la moral y a cómo miramos la naturaleza. Spinoza rechaza este planteamiento y sugiere que lo espiritual y lo físico son inseparables. Ambas partes están interpenetradas y si se dividen pierden su realidad. En mi opinión, esta tesis tiene una gran relevancia hoy en día. La oposición entre el mundo material y el metafísico es falsa. Spinoza insiste todo el tiempo en que nuestra espiritualidad, religión, intuiciones y nuestra relación con el mundo material, que es nuestra supervivencia física, forman un todo que no puede dividirse. Ahora sabemos cada vez más, a través de la neurobiología, cómo es el cuerpo humano, cómo se comunica, cómo percibe, sabemos de los mensajes que cada parte del cuerpo envía a otra, y todo eso encaja con el modelo de Spinoza. Por ejemplo, el biólogo Antonio Damasio, ha escrito un libro sobre esta cuestión y opina que Spinoza tenía razón, y eso que escribe como científico.
* Es el fragmento del reportaje aparecido en El Cultural, a John Berger, a propósito de su último libro, El cuaderno de Bento.
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Y acá, una breve reseña sobre al reedición de Fama y soledad de Picasso; libro publicado originalmente en la década de 1960.
Uno de la banda de Gombrowicz: Jorge Vilela
Publicado: febrero 22, 2013 Archivado en: Actualidad, Artículos varios, Jorge Vilela, Literatura, Reportajes | Tags: Jorge Vilela Deja un comentario »Leemos hoy en el suplemento ADN-Cultura:
El mayor misterio de este lobo estepario que continúa la tradición de sus congéneres artesanos, tanto los de su familia como los del Renacimiento, reside en su escurridiza condición de escritor: amagó a editar sus textos pero -en parte por sus contradicciones, en parte por la histeria perversa de las editoriales- nunca llegó a publicar.
Le recuerdo una de sus novelas, de la que asomó una punta en 1968: “¿Cómo se titulaba aquella de la que apareció un anticipo en Primera Plana , con ilustraciones que mostraban a Gardel?”, pregunto. “´Nohaytutía’, aunque después tuvo otro título -responde al toque-. El original dio muchas vueltas y lo quisieron publicar dios y maría santísima. Así que el hecho de que haya permanecido inédita… Bueh, ¡es para creer en las mufas!”
Sin embargo, hay una pista que desconcierta y rompe los esquemas de “las mufas”. O tal vez los confirma. Es un párrafo de Bioy Casares, en el que informa que Alberto Manguel protegió un original de esa misma novela (amenazada por la piromanía del autor), que para entonces había cambiado su título por el de “ El verano del 67″. Hay que barruntar que algún dardo negativo debe haber disparado desde el inconsciente el propio Vilela. Dialogar con él sobre estas cosas es arduo: su silencio acerca de aquellas (insensatas) destrucciones alimentó eso que fue el “mito Marlon”, aunque sobreviven evidencias, como las disquisiciones de Bioy y de Manguel sobre él, al igual que la optimista prognosis del mismísimo Borges. Así, con el tiempo, el mito se ha convertido en el “enigma Vilela”.
En esa (suerte de) novela hay varios relatos autónomos. “Uno, el que se publicó en aquel anticipo de Primera Plana -puntualiza-, es acerca del señor Sánchez, que todas las noches, como si fuera un rito, pone un disco de Gardel. Parece que las influencias que se me filtraban en aquel entonces eran Kerouac, Hemingway y ´el portugués’.” (En el discurso intermitente de Vilela, la mención al “portugués” actualiza su deuda con Fernando Pessoa.)
Pero aquéllas no habían sido sus primeras armas literarias; hubo un bosquejo juvenil que escribió a los 19 años, antes, incluso, de que Gombrowicz cayera por Tandil. “Se titulaba ´Los impotentes’ -explica-, y era el asalto al banco del pueblo, una especie de ensayo de lo que más tarde sería la guerrilla.” Dipi Di Paola sostenía que la narrativa de El Chivo era una incursión precoz en la novela negra, antes de que la abordaran Ricardo Piglia u Osvaldo Soriano. “Dipi decía -rememora Vilela- que habían sido las primeras de ese género que se escribieron ´al sur del Río Grande’.”
Repo a Daniel Melero en Radar
Publicado: enero 28, 2013 Archivado en: Actualidad, Daniel Melero, Reportajes | Tags: Daniel Melero Deja un comentario »Leemos en el suplemento cultural del Página12:
–Creo que hay un eje en la actitud de las letras. Lo lírico tiene en general cualidades introspectivas muy fuertes. Yo siempre creí que lo que hacía que mis discos tuvieran una fuerza gravitacional propia eran los sonidos; y en Piano, que es casi como un resumen de toda mi obra, me di cuenta de que no, de que eran las melodías y las letras. Ese eje está muy fuerte en estos discos, aunque estén disfrazados de maquinola computada, piano o música lounge del espacio. Al final son todas melodías muy acotadas, muy pequeñas, muy sencillas. Y también son sencillas las palabras. Y creo que también es ése el eje de por qué vuelven a existir ahora esos discos: porque tienen peso específico las canciones.
¿Sentís que alguna adquirió su verdadera identidad al reversionarla sólo con voz y piano?
–Diría que prácticamente todas. Piano sintetiza el recorrido por lo que me interesa más de mi pasado, que es eso de la melodía pequeña acompañada por una letra sencilla y la introspección. Fundamentalmente creo que en Piano las canciones tienen una frescura que las otras versiones, al estar tan elaboradas, pierden un poco. En Piano canto al mismo tiempo que Diego Veiner toca; el disco se grabó y mezcló en 22 horas y media. De aquello que fue muy ajustado, muy trabajado –algunas veces con mucho acierto, otras no–, en Piano hay otro tipo de florecimiento, una mirada mucho más humilde de la música me parece. Yo con ese disco aprendí que podía ser menos pretencioso; aunque nunca fui abarrocado, aprendí que podía haber menos todavía, que se podía sacar más.
El interesante reportaje al llamado (uf!) Brian Eno argentino, completo acá.
Habla Roberto Fernández Retamar
Publicado: enero 25, 2013 Archivado en: Actualidad, Literatura, Reportajes, Roberto Fernández Retamar | Tags: Literatura, Roberto Fernández Retamar Deja un comentario »Leemos a la periodista Silvina Friera (desde Cuba) en Página12 hoy:
–¿Cómo se formó usted como poeta?
–Yo era alumno de enseñanza secundaria en el año ’43. Y en uno de los libros de textos había un ejemplo de endecasílabo. Se trataba de un poema que había escrito Julián del Casal, que había muerto en 1893. Todavía recuerdo los versos de él que me impresionaron muchísimo: “Ansias de aniquilarme solo siento / o de vivir en mi eternal pobreza / con mi fiel compañero, el descontento / y mi pálida novia, la tristeza”. Me quedé hechizado. Yo fui un adolescente atormentado y por lo tanto esos versos, tormentosos y atormentados, me llegaron muy profundamente. Creo que fue la entrada del sentido de la poesía en mi vida. Pocos años después empecé a escribir poemas, por supuesto influido por Casal. Y también por un compañero maravilloso, José Antonio García López, que era sobrino nieto de Martí. Era pobrísimo y era poeta. Eso fue un impacto muy grande: ver un poeta de carne y hueso. Era una figura extraordinaria. Desgraciadamente, debido a la pobreza y a las necesidades que pasaba, murió a los 18 años. La conjunción del poeta Julián del Casal y la presencia de este poeta adolescente fueron decisivos en mi caso. Escribí poemas bastante malos, como suelen ser los poemas al principio. Stefan George, el poeta alemán, decía: “Siempre es demasiado temprano para publicar”. Los primeros versos que publiqué en revistas eran de cuando tenía veinte años. Ya estaba dejando atrás la adolescencia. De esos poemas, uno estaba integrado a un cuaderno que se llamó Elegía como un himno, dedicado a Rubén Martínez Villena, un gran poeta cubano que abandonó la poesía para dedicarse a la lucha social, y murió muy joven. Ese poeta me impresionó mucho. En general he escrito mucho sobre los poetas porque me siento en deuda con tantísimos de ellos que lo menos que puedo hacer es corresponderles con algún poema de admiración. Esos poetas me han abierto horizontes, perspectivas, me han hecho comprender el enigma de la vida.
–¿Alguna vez pensó en abandonar la poesía?
–No, la verdad que no. No imagino mi vida sin poesía. No me puedo sentar a escribir un poema como sí me puedo sentar a escribir ensayos. Los poemas me vienen como pájaros. Ahora hace un tiempo que no me vienen esos pájaros. Vamos a ver qué ocurre… Ya tengo muchos años encima. Tengo 82 años, una edad realmente increíble, donde se padece lo que Borges llamaba “la humillación de envejecer”. Como es evidente, me encanta Borges.
La nota completa (con más anécdotas sobre Borges, y una mención a Ezequiel Martínez Estrada) acá.



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